LeBron James dejó bien en claro su opinión acerca de las supuestas declaraciones racistas de Donald T. Sterling, propietario de Los Angeles Clippers.
"No hay lugar para Donald Sterling en la NBA", disparó el alero de Miami Heat.
El actual JMV y la cara visible de la liga fue solo una de las voces que se declararon en total oposición al contenido de la llamada telefónica difundida por TMZ.
James se sumó entre otros a Magic Johnson, quien a través de su cuenta de Twitter repudió a Sterling y aseguró que ni él ni su esposa Cookie volverán a presenciar un partido de los Clippers mientras este sea el dueño de la franquicia.
"El Rey" también mencionó que hubiera considerado la idea de no jugar durante el resto de la temporada si jugara para Clippers, haciendo eco a las declaraciones de Doc Rivers.
El entrenador de los angelinos mencionó que consideró brevemente boicotear el cuarto partido de la serie ante Golden State Warriors.
Las desafortunadas declaraciones salieron a la luz el viernes por la noche, pero serían solo el último ejemplo de esta conducta discriminatoria de Sterling, quien debió pagar una multa millonaria hace algunos años por negarse a rentar sus propiedades a inquilinos de origen latino y afroamericano.
James también pidió que Adam Silver, nuevo comisionado de la NBA, "haga algo rápido antes que esto se le vaya de las manos". Las reacciones y muestras de repudio aparecieron a lo largo y a lo ancho de la liga.
Mark Jackson dijo que las palabras de Sterling son "inaceptables", mientras que Jermaine O´Neal tampoco se quedó callado.
"Es la primera gran tarea de Adam Silver", disparó. "Veremos cuál será su respuesta. Creo que esto puede marcar la pauta de cómo lo verán".
El pivot de los Warriors agregó que "es difícil para cualquier jugador en cualquier deporte jugar para alguien que no cree en o que menosprecia su raza".
Por Rodrigo Azurmendi - ESPNDeportesLosAngeles.com Seguir @All_SportNews




