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Kobe Bryant le lanzó una fuerte advertencia a la gerencia Lakers


Lo que fue el anuncio del final de la temporada para Kobe Bryant se ha convertido en el comienzo de la que viene. El jugador de Los Angeles Lakers ha aprovechado la ocasión para darle un tirón de orejas a la cúpula de la franquicia para que resuelva sus problemas y remen en la misma dirección con el fin de construir un equipo de garantías en el futuro más próximo.

La Mamba Negra quiere regresar al cien por cien el año que viene y confesó que no va a tener paciencia alguna. Su deseo es que el proyecto sea efectivo desde que finalice el calvario de esta campaña y para ello tanto Jeanie como Jim Buss deben acercar posturas.

"Debemos comenzar por arriba en términos de la cultura de nuestro equipo", señaló Bryant. "¿Qué tipo de cultura queremos tener? ¿Qué tipo de sistema? ¿Cómo queremos jugar? Empieza ahí y desde ahí se comienza a construir un equipo acorde", apuntó.

El dedo de la Mamba señaló directamente a los hermanos Buss, quienes se encargan de los asuntos de más envergadura de la franquicia, Jeanie como presidenta y Jim como encargado del área deportiva. Ambos fueron los elegidos para soportar el peso de la organización tras el fallecimiento de su padre y artífice de la época más gloriosa de los Lakers, Jerry Buss.

"Tienes que comenzar por Jim", afirmó. "Tienes que empezar por Jim y Jeanie y cómo juega esa relación. Comienza ahí y en tener una clara dirección y autoridad. Luego hay que ir abajo con el cuerpo técnico y que hará Mike (D´Antoni), qué harán ellos con Mike, e ir desde ahí. Todo tiene que comenzar desde arriba", insistió.

La negativa a repetir los fracasos de esta temporada es la máxima de Kobe, que lo último que quiere es deambular por la liga junto a sus compañeros vestido de púrpura y oro para ser el hazmerreír de la NBA.

"Oh sí, juguemos el año que viene y fracasemos otra vez", señaló la Mamba Negra. "No. De ninguna manera. Es mi trabajo el salir a la duela y jugar. Sin excusas. Tienes que hacer bien las cosas. Lo mismo ocurre con la gerencia. Las mismas expectativas que tienen en mí son las que tengo yo por ellos", explicó.

MENOS PARTICIPATIVO
Desde que se fracturó la zona superior lateral de la tibia en su rodilla izquierda el 17 de diciembre ante Memphis Grizzlies, Kobe apenas se ha dejado ver sentado junto a sus compañeros en el Staples Center. Tampoco ha formado parte activa de los viajes y no ha tenido el peso que acostumbró a tener mientras se recuperaba de su anterior lesión en el tendón de Aquiles. La razón que esgrimió Kobe es la dificultad de asumir tantas derrotas de su equipo, que ha perdido 29 de los últimos 38 partidos.

"Siento que tengo matar a alguien siempre que voy al arena. Estoy al límite. Siempre lo siento, probablemente más que cualquiera en la organización. Lo siento más. Me vuelve completamente loco", argumentó sobre cada vez que ve a su equipo a la deriva.

Por eso la urgencia de renovación para que Kobe recupere la placidez en las dos temporadas que le restan es total y presiona sin complejos a la cúpula que le renovó dos años más por 48.5 millones de dólares.

LA GOTA QUE COLMÓ EL VASO
El choque más significativo que tuvieron Jeanie y Jim fue tras el fichaje frustrado de Phil Jackson, quien estuvo a punto de sustituir a Mike Brown como coach de los Lakers. Todo parecía cerrado cuando recibió una llamada de Mitch Kupchak en la que el gerente general mostraba su interés en que se consumara la vuelta (por tercera vez) de Jackson a los Lakers. Pero hubo otra llamada que tiró por tierra la ilusión del coach y de su cónyuge, Jeanie.

Jim había tomado la decisión con Kupchak y el Dr Buss, que semanas después sucumbiría, de que D´Antoni ingresara en la franquicia. Esta manera de erigirse como el nuevo coach siempre ha perseguido a D´Antoni, que nunca gozó con el beneplácito de la hinchada ni de los jugadores de más peso que ya conocían a Jackson a la perfección. Entiéndase Pau Gasol y Kobe Bryant, que lograron sus campeonatos (dos el español y cinco el estadounidense) con Jackson como director de orquesta.

"Ya sabéis mis sentimientos hacia Phil. Tengo tanta admiración y respeto por él que guardamos una gran relación", señaló sobre su excoach, que se encuentra en el punto de mira de los Knicks de Nueva York y final de semana podría cerrarse su fichaje como presidente de operaciones deportivas. "Personalmente, sería difícil de entender para mí que sucediera dos veces (quedarse con la miel en los labios). Sería duro. No lo entendería", apuntó sobre la posibilidad de que no se cerrara el acuerdo.

Kobe ya ha puesto los puntos sobre las íes en su adiós este año. Ahora le toca el turno a los que mueven los hilos.

Por Gonzalo Aguirregomezcorta - ESPNDeportesLosAngeles.com