Pages

Declaraciones del presidente del Barcelona ponen en duda las intenciones de renovar a Lionel Messi


Los hinchas del Barça adoran a Lionel Messi. El mundo del fútbol admira y estima a Lionel Messi. La pregunta es ¿quiere de verdad la actual directiva del FC Barcelona que Lionel Messi continúe siendo jugador del Barça?

El 23 de enero de 2014 Josep Maria Bartomeu (Barcelona, 6 de febrero de 1963) dejó la vicepresidencia del fútbol profesional del club azulgrana para ocupar la presidencia tras la dimisión de Sandro Rosell por el 'Caso Neymar'. Rosell había sido elegido máximo mandatario por abrumadora mayoría en las elecciones de 2010 y su período en el ejecutivo debía extenderse hasta 2016, pero al pasar al ámbito de la Justicia española y darse a publicidad aparentes anomalías en torno al fichaje de Neymar, dio un paso al costado y propuso a Bartomeu como su sucesor. Algo que los restantes integrantes de la junta directiva apoyaron y refrendaron en una votación de orden interno.

Bartomeu buscó rapidamente consenso a través de los medios de comunicación para rebajar el bullicio alrededor del gobierno culé. Mostró talante conciliador y endulzó los micrófonos con declaraciones almibaradas. Un supuesto acercamiento a Johan Cruyff y sus acólitos para calmar conspiraciones. Un discurso políticamente integrador por acá. Palabras de amor aglutinador por allá. Y un ferviente deseo de dejar claro que todo ello no significaba alejarse ideológicamente de Sandro Rosell ("Sandro es mi amigo y siempre lo será", ha dicho y repetido). Fidelidad. También hizo referencia a Lionel Messi con el objetivo de sonar convincente ante la parroquia azulgrana.

El 24 de enero, después de asumir la presidencia, dijo "la renovación del contrato de Messi no tiene nada que ver con todo lo referente a Neymar. Messi es el mejor jugador del mundo y en los próximos días vamos a llamar a Jorge Messi para que su hijo sea el jugador mejor pagado del mundo".

El 27 de enero, en una entrevista concedida al programa 'Primer toc' de la emisora RAC1, Bartomeu aseguraba que "Messi no está en venta. Queremos sentarnos con su padre porque haremos que sea el mejor pagado, ya que se lo merece".

El 29 de enero se filtró que Bartomeu y el club "ya preparan la renovación del contrato de Messi". Y se daba cuenta de que "la exposición pública del 'Caso Neymar' ha acelerado las gestiones".

El 5 de febrero insistió en una entrevista concedida a la emisora Onda Cero en que "nosotros no podemos vender a Messi. Se formó en nuestra cantera, lo consideramos de casa y queremos que acabe su carrera aquí".

Sin embargo, el 10 de febrero, después de una reunión de la junta directiva, y en rueda de prensa, fue contundente. "Messi tiene contrato. De su renovación hablaremos cuando toque. Ahora estamos en fase de competición".

La única verdad es que Josep Maria Bartomeu ya ha efectuado una oferta a Lionel Messi, y se desprende de la misma y sus diferentes cláusulas, que la intención de la actual directiva del FC Barcelona es renovar a la baja al jugador. Lo peor de todo es que, hoy por hoy, las posturas están muy alejadas. La alusión no refiere a la distancia en kilómetros, ya que Jorge Messi pasa estos días en Rosario.

Hay dos cuadros de situación en el panorama actual. En el primero, acaso las declaraciones insistentes de Jorge Messi al responder cada vez que se le consulta que la firme intención familiar y de Leo es no irse jamás del FC Barcelona para finalizar su carrera en Can Barça, hayan animado a la directiva azulgrana a pensar que el componente afectivo hará que no importe un descenso en el nivel de valoración que por la llegada de nuevas figuras hace el club ahora de su jugador más emblemático. En el segundo, quizá sea la necesidad de saldar el pasivo de la entidad -ya rebajado por la gestión de Rosell- para emprender la supuesta necesidad de construir el nuevo Camp Nou -cuyo proyecto está en vías de aprobación-, lo que tiente a la actual directiva a sentarse a negociar con otro club una pronta salida de Messi para ajustar balances y emparchar la economía.

Note el lector el matiz en las dos últimas declaraciones de Bartomeu, el presidente no votado por los socios. "No podemos vender a Messi". La palabra elegida es "podemos". ¿Quieren forzar su salida vía pago de la cláusula?

"Ahora no toca hablar de la renovación de Messi porque estamos en fase de competición". ¿Qué más debe demostrar el jugador más decisivo en la historia del FC Barcelona?

Cuan diferente parece ser el trato dispensado por el Real Madrid a su estrella Cristiano Ronaldo, quien pese a no haber ganado en los últimos 5 años ni la mitad de los títulos que Lionel Messi, es valorado como se merece por su enorme contribución deportiva al club blanco partido a partido.

Preste atención a partir de ahora, estimado lector, a las recurrentes informaciones en diversos medios de comunicación sobre el interés de magnates y entidades importantes por hacerse con el fichaje de Leo Messi. Los grandes clubes del mundo que ambicionan -y pueden- contratar al mejor jugador del planeta, ya saben que el plato, a día de hoy, está servido.

Por EFE