Pages

Luego de ser opacado por Kevin Durant en el mes de enero, LeBron James comienza a elevar su nivel de juego


No se puede decir a menudo que LeBron James está siendo ignorado, incluso remontándonos a su adolescencia, pero las últimas semanas de James podrían, bueno, estar siendo ligeramente ignoradas.

Quizá eso sea un elogio para Kevin Durant, quien se ha robado los reflectores recientemente.

Probablemente, esto sea responsabilidad de James; su catálogo de rachas encendidas es tan profundo que este apenas se clasifica. Para ilustrar eso, su noche con 30 puntos, 8 rebotes, 7 asistencias y 6 robos en la victoria del Miami Heat por 106-91 el sábado por la noche quizá no quede registrada entre sus 10 mejores actuaciones de por vida en el Madison Square Garden. Él tiene un par de actuaciones en ese edificio durante su carrera con 50 puntos y 10 asistencias.

En las semanas recientes, James ha estado constantemente incrementando su juego. Él fue afectado por algunas lesiones y, francamente, él había tomado las cosas de forma suave al inicio de la temporada.

Hace tres semanas, Tom Haberstroh de ESPN.com le expuso algunas estadísticas a James para argumentar esta afirmación. Sus robos y bloqueos estaban en los promedios más bajos de su carrera, sus rebotes estaban en el nivel más bajo en siete temporadas, él intentaba la menor cantidad de disparos por juego en su carrera y, en la revelación más sorprendente, el Heat estaba aproximadamente ocho puntos mejor por cada 100 posesiones a la defensiva cuando James no estaba en la cancha.

"Estoy escuchando a las estadísticas", dijo James luego que Haberstroh había finalizado su presentación tras una práctica en Miami. "Quizá debo empezar a elevar el nivel un poco más".

En los últimos 10 partidos, James ha efectivamente ido en ascenso. La explicación más fácil de eso es que ya llegó el punto medio de la campaña, y los ritmos normales tienen a hacer que él acelere el paso en esta época. Es posible que algo de eso fuera motivación por la mini-ola de publicidad negativa creada, producto de sus estándares, por su pequeño bache. Y, por supuesto, ahí estaba Durant. James ha seguido las actuaciones de Durant al igual un aficionado fiel del Oklahoma City Thunder, y eso sin duda detonó su racha competitiva.

Durante este periodo, James promedia 28.4 puntos, siete rebotes y seis asistencias. Esas son buenas estadísticas, pero se parecen mucho a los promedios de por vida de James de 28 puntos, siete rebotes y siete asistencias. Pero, antes de esta racha, antes de que James se comprometiera a elevar las cosas, sus promedios en la temporada estaban cercanos a 25 puntos, seis rebotes y seis asistencias. Quizá lo más revelador es que James promedia nueve tiros libres por juego durante este periodo de 10 encuentros, aumentando respecto a los seis por juego durante los primeros 35 desafíos de la campaña.

Lo que esto dice es que James está volviendo a ser él mismo -de vuelta al estándar que el cuatro veces Jugador Más Valioso había establecido- justo lo que él había pronosticado cuando fue retado con el tema.

"Me siento bien, y esperemos que mi cuerpo pueda seguir resistiendo", señaló James el sábado por la noche mientras recibía tratamiento por dolores en el hombro izquierdo, un problema menor con el que ha lidiado recientemente, y que se agravó un poco tras una falta dura cometida por Carmelo Anthony. "Estoy con buen ritmo actualmente. Ojalá y que mi ritmo personal nos ayude a ganar algunos partidos".

James ha estado ligeramente malhumorado últimamente, por el juego inconsistente del Heat. Ellos tuvieron un récord ordinario de 8-6 en enero. El miércoles por la noche ante el Thunder, en un juego para el cual parecía que el Heat estaría motivado, Miami fue apaleado en su propia duela.

Con dos días libres antes del vuelo programado a Nueva York, se creía que el Heat no tendría ninguna actividad el jueves, pero el coach Erik Spoelstra, molesto por la actuación ante el Thunder, programó una práctica para el mediodía. James llegó varias horas antes que los demás, y efectuó una práctica de disparos durante 45 minutos, antes de que cualquiera de sus compañeros volviera a la arena. Deben de levantarse realmente temprano para llegar a la oficina antes que Ray Allen.

"No me gustó nuestra actuación contra OKC", dijo James. "Decidí que tanto yo como el resto del equipo fuéramos más responsables de nuestros actos".

Una práctica no hace una temporada, pero cuando el mejor jugador del equipo establece una tónica como tal, puede enviar un mensaje. En resumen, el Heat tuvo dos días buenos de práctica y luego consiguió una actuación redonda contra los Knicks. Fue la primera vez que el Heat había ganado en Nueva York esta temporada. Ellos tenían marca combinada de 0-3 ante los Knicks y los Brooklyn Nets luego de unas actuaciones chatas.

La actividad defensiva de James fue claramente incrementada el sábado, y sus compañeros trataron a los Knicks como un oponente legítimo. Ellos se habían ido 1-4 contra Nueva York en las últimas dos campañas regulares, y la preocupación acerca de cada una de esas derrotas era usualmente inexistente.

El Heat ha ganado ahora cuatro de cinco partidos, con el incremento de juego de James, aunque el retroceso ante el Thunder pareció anular cierta parte de ese beneficio. "La forma en cómo jugamos esta noche es la forma en cómo queremos jugar de ahora en adelante", dijo James. "Queremos usar esto como un trampolín. Es febrero, queremos jugar básquetbol de forma más consistente".

El pasado febrero, James quizá tuvo el mejor mes de temporada regular en su carrera, cuando promedió 30 puntos, ocho rebotes, siete asistencias, y acertó el 64 por ciento de sus tiros. El Heat casi barre con todos los juegos del mes. Así que cuando James menciona el calendario, lo hace con un propósito.

El sábado, el Heat no solamente tuvo un gran juego de James, pero quizá la mejor actuación en lo que va de la temporada de Shane Battier, quien metió 16 puntos. Dwyane Wade tuvo el impulso de vuelta, moviéndose de manera hermosa pese a sus rodillas maltratadas, en camino a 22 puntos, encestando 10 de 15 disparos.

Esa era la forma en cómo Wade jugaba antes de que un problema en la rodilla el mes pasado lo dejara fuera durante cuatro partidos, y derivara en cierto juego sin inspiración antes de que quedara fuera de circulación y también cuando volvió.

"Es lo mejor que me he sentido", dijo Wade. "Me gustaría seguir sintiéndome exactamente de esta manera".

Las cosas no siempre irán a las mil maravillas, pero James ha establecido un precedente con su juego reciente y ahora él comienza a jalar a sus compañeros para que hagan lo mismo. Hasta la semana pasada, el Heat tenía sanos a sus 15 jugadores del roster, y sus excusas para un esfuerzo y motivación desiguales habían llegado a su fecha de caducidad.

"Hemos jugado bien al básquetbol, pero de forma inconsistente, y eso no me gusta", apuntó James. "Es hora que ganemos algunos juegos de forma consecutiva". 

Por Brian Windhorst  - ESPN.com