Imagina que eres Kevin Love.
Tienes 25 años y acabas de entrar en tu mejor momento. Está promediando 25.7 puntos, 13.3 rebotes y 3.9 asistencias al tiempo que estas encestando el 36 por ciento de tus triples. Tienes el tercer PER más alto en la NBA, detrás de unos muchachos llamados Kevin Durant y LeBron James. Estás jugando el mejor básquetbol de tu carrera y haciendo uno de los mejores juegos que hemos visto en la última década.
Nunca has jugado con un All-Star en tus seis temporadas en Minnesota. Inexplicablemente has entrado desde la banca durante dos temporadas. Tus directivos, liderados por el ex gerente general David Kahn, no sentían que fueras digno de un contrato por el máximo de cinco años y $ 80 millones, a pesar de un promedio de 24.9 puntos y 13.9 rebotes en el momento de las negociaciones en enero de 2012. Así que has firmado un contrato por cuatro años para quedarte, a pesar de ser un atleta olímpico, un reboteador líder de la liga y un All-Star antes de cumplir los 23.
Te han obligado a jugar junto a las adquisiciones de marquesina como Darko Milicic y Michael Beasley. El equipo ha conseguido cuatro selecciones dentro de los primeros seis puestos del draft desde que llegaste a la liga y ha seleccionado a Ricky Rubio, Jonny Flynn, Wesley Johnson y Derrick Williams. Sólo Rubio no ha sido una decepción colosal e incluso a él le tomó dos años en llegar a un buen lugar. Rodeado de un sistema de soporte de papel maché, nunca has sido capaz de llegar a los playoffs.
Ahora, en tu sexta temporada, el barco se hunde de nuevo.
Tu equipo tiene una marca 24-28, seis partidos en la columna de derrotas detrás de los Dallas Mavericks por el octavo sembradío en una recargada Conferencia Oeste. Kevin Martin, quien firmó para ser tu compañero estelar en la posición de alero, se acaba de fracturar el pulgar y podría estar fuera un mes, tal vez más. Nikola Pekovic ha estado fuera durante dos semanas con bursitis de tobillo. Rubio, el jugador a quien Kahn supuestamente le dio la extensión máxima en vez de a ti, está lanzando actualmente un 36 por ciento. Y Gorgui Dieng y Shabazz Muhammad, las dos primeras selecciones del draft del nuevo presidente, Flip Saunders, desde que reemplazó a Kahn el pasado verano, todavía tienen que demostrar que pueden jugar en la NBA.
Si la incompetencia de la dirigencia no fuese suficiente, no has visto temperaturas por encima del punto de congelamiento en tu ciudad en las últimas semanas. El 27 de enero, la temperatura máxima fue de menos-seis en Minneapolis. La más alta.
Al parecer, incluso la madre naturaleza quiere que seas infeliz en su trabajo.
Así que, ¿qué harás? ¿Te acercarías a la oficina de Saunders, llamarías a la puerta y dirías "ya es suficiente"? Después de todo, tu equipo tiene sólo el 20 por ciento de probabilidades de llegar a los playoffs y ese podría ser un número generoso teniendo en cuenta que las lesiones se siguen acumulando. Te puedes convertir en un agente libre al final de la próxima temporada, pero puedes forzar tu salida, como se percibe (aunque no se ha confirmado) que Deron Williams hizo en Utah. ¿Dejarías en claro que deseas salir?
Esta es quizás la trama secundaria más fascinante en la NBA mientras nos dirigimos hacia el Fin de Semana del Juego las Estrellas y la fecha límite de intercambios en ocho días. Los Timberwolves podrían dejar disponible a su estrella y presionar el botón de reinicio de la franquicia al igual que el Jazz lo hizo justo antes de la fecha límite de intercambios de 2011. Williams estaba en una posición similar a la de Love en 2010-11, con una temporada más en su contrato.
Pero Love debería esperar durante esta campaña.
Teniendo en cuenta su diferencia de puntos, que es la séptima mejor en el Oeste, los Timberwolves están jugando como un equipo de una marca 32-20, no como uno cuatro juegos por debajo de .500. Los resultados deberían llegar en algún momento.
La diferencia es que ellos han jugado horriblemente en la recta final, en los momentos clave de los partidos. Según datos nba.com, los Timberwolves han jugado 18 partidos en los que el juego estaba a tres puntos en el último minuto. Aquí va el marcador en ese período: Los oponentes 68, los Timberwolves 15.
Eso es en 14 minutos de acción. Sí, han sido superados por 53 puntos durante ese lapso. 18 juegos a su alcance y sólo dos victorias para demostrarlo. Tienen una impensable marca 2-16 en esos juegos.
Una y otra vez, los Timberwolves han recibido una paliza en la recta final. Desinflándose y sufriendo desgarradoras derrotas. Pero, ¿es algo sostenible?
La historia dice que no. El punto diferencial de menos-53 en el último-minuto-de-juego-dentro-de-tres escenarios es el peor que hemos visto antes del receso por el Juego de las Estrellas desde que la NBA comenzó a contabilizarlo en 1997. Sólo los Sacramento Kings de 2008-09 y los Houston Rockets de 2010-11 han visto un diferencial peor que menos-40 en este tipo de situaciones.
Decidí buscar los diez peores equipos en situaciones similares antes del receso por el Juego de Estrellas desde 1997 y ver cómo les fue después del All-Star. Recuerden, éstos son los equipos más fallidos en la memoria reciente, combinando una espantosa marca 58-154 (.274) en estos partidos cerrados. Entonces, ¿cómo lo hicieron en la segunda mitad de la temporada en situaciones clave?
Mismo personal pero resultados muy diferentes.
Si su pobre desempeño en los momentos clave refleja algo inherentemente defectuoso sobre la conformación del equipo y su aleatoriedad en su mayoría sencilla, es de esperar que sigan por el mismo camino durante toda la temporada, ¿verdad? Pero en realidad lo hicieron mucho mejor, ganando el 47 por ciento de estos juegos el resto del camino (52-58). Sólo cuatro de los diez equipos han registrado un diferencial negativo luego del Juego de las Estrellas. Una vez más, estos escuadrones prácticamente desperdiciaron ese tipo de juegos durante la primera mitad de la temporada. Pero el resto del camino, fueron superados por apenas 14 puntos en total y cinco equipos registraron records ganadores en estos partidos con momentos finales clave.
Así que Love puede sentirse reconfortado de que estas cosas suelen sufrir regresión hacia la media a lo largo del resto de la temporada y la inutilidad al final en los partidos por lo general no dura. Los Timberwolves deberían estar mejor en el futuro. Y si no lo demuestran en esta temporada, no deberían sentirse condenados de cara a la próxima campaña.
Los Timberwolves están ocho partidos peor que su récord de Pitágoras (una fórmula desarrollada por Bill James y adaptada al básquetbol por Daryl Morey que estima cuál debería ser el record de un equipo teniendo en cuenta la cantidad de puntos que suma y permite) y están en camino de terminar 12 juegos detrás, lo que rompería el récord de la NBA de 10 partidos establecidos por los Seattle SuperSonics de 1985-1986 y Syracuse Nationals de 1958-1959.
Eché un vistazo a los 14 equipos en la historia de la NBA que cayeron al menos ocho juegos por debajo de su récord de Pitágoras. ¿Cómo lo hicieron la temporada siguiente? Bien, quizá esto no sea del agrado de Love, pero nueve de los 14 cayeron por debajo de su récord de nuevo y sólo tres superaron su diferencia de puntos. Dos equipos tuvieron éxito.
Estamos tratando con muestras de tamaño pequeño aquí, pero esto nos dice que si nos fijamos en los resultados en la temporada, los equipos de estas características enderezaron el barco en situaciones al final del partido tras el All-Star. Pero, por desgracia para los equipos con la esperanza de que la suerte cambie de dirección en la temporada siguiente, sus sueños no se han hecho exactamente realidad.
Al final, Love no puede sentirse conforme con su situación actual. Pero si la historia nos sirve de guía, no hay ninguna indicación de que las malas actuaciones al final de los partidos que han plagado la temporada de los Timberwolves sean algo que los vaya a afectar durante toda la temporada. Love podría sacudir al mundo de la NBA, exigiendo un cambio antes de la fecha límite de intercambios, pero el plan más sensato sería aguantar el frío invierno y arremeter en la temporada baja& Los días soleados se pueden visualizar en el horizonte.
Por Tom Haberstroh - ESPN.com Seguir @All_SportNews




