Pages

Floyd Mayweather Jr. podría tomar más riesgos en su próxima pelea


Es este tiempo del año cuando el boxeo mundial espera de manera colectiva por teléfono el anuncio del rey libra por libra, Floyd Mayweather Jr., sobre su próximo rival. Sólo perdónanos que esta ocasión no se tan emocionante.

No es un secreto que Mayweather, quien creó una encuesta en las redes sociales para que los aficionados voten entre Amir Khan y Marcos Maidana como su oponente para este 3 de mayo en el Pago-Por-Evento desde Las Vegas, tiene todas las cartas para lo que venga en la dirección correcta de su carrera.

Cuando Mayweather produce un año como el 2013, donde peleó un par de veces por primera vez desde 2007 y ganó por banqueadas virtuales contra rivales de primer nivel que venían de obtener las más grandes victorias en sus carreras, su poder es una cosa buena. Él no es sólo el que se lleva todo el crédito con el merecimiento como el peleador del año, dando puntos extras para subir de peso para enfrentar al 'Canelo' Álvarez cuando otros asumieron que evitaría la pelea.

Pero si el 2014 se ve como el regreso de Mayweather al camino de menor resistencia cuando se trata de elegir a su oponente, las críticas se hacen válidas considerando el poder que genera.

No es que toda la acción de Maidana, quien viene de una remontada emocionante contra el entonces invicto Adrien Broner, no es un digno oponente. Pero hemos visto esta pelea antes que nos permite tener una sólida asimilación del tope de Maidana, después de haber presenciado cómo Mayweather manipula sus peleas con la similar habilidad que fijó con facilidad en la memoria reciente. Khan, por su parte, a tres años de distancia de su última victoria más significativa, pero no es digno de la pelea.

Se puede hacer una fuerte crítica a Mayweather (45-0, 26 KOs), quien cumplirá 37 años el 24 de febrero, esencialmente por "ganar el juego" de negocios-inteligentes en un deporte que la mayoría de las veces se lleva más que lo que el peleador trae de vuelta. Pero considerando que posee dos títulos como el rey libra por libra del deporte y por su gran atracción, la otra cara de la moneda es que con la membresía viene la responsabilidad.

Hay una gran denominación errónea que rodea cualquier crítica a la trayectoria de Mayweather que se hace como una forma de desacreditar su talento. Permítanme establecerlo aquí: Mayweather no sólo ha demostrado que es el más grande de todos los tiempos, es el mejor peleador de su generación. Es la misma apreciación y respeto por él quien naturalmente alimenta a los admiradores a preguntarse qué tan grande en realidad es.

Es una pregunta, sin embargo, que solo puede ser respondida en el ring, a través del reto similar de ser grande con los desafíos que otros grandes pesos welter antes que él lo habían aceptado. Eso son los mismos peleadores con los que Mayweather se ha comparado constantemente en contra de sus propias declaraciones como "el mejor de todos".

Haciendo el juego pequeño cuando se trata de tomar partido por él mismo no solo perjudica a los aficionados que vaciaron sus bolsillos para ayudar a que Mayweather sea el boxeador más rico en la historia del deporte, sostiene los límites de su propia legalidad.

Simplemente no es un peleador activo que no quiso dejarlo todo por una oportunidad de enfrentar a Mayweather. A su vez, no es un oponente al que no le gustaría encontrar en el camino para pelear si en verdad lo quisiera. Cuando consideras la promoción actual y guerra fría de las cadenas de televisión que han esposado el deporte, no podría haber mejor momento ahora para que Mayweather muestre su poder haciendo grandes peleas.

Así que si Khan y Maidana no mantienen a flote sus embarcaciones como candidatos ideales para enfrentar al rey del boxeo, la próxima interrogante lógica será: ¿Cómo puede hacerle Mayweather para estar peleando en un mundo perfecto?

La pregunta, claro, comienza y termina con Manny Pacquiao, como su actual telenovela de no hacer la pelea más comercial e importante de los últimos 25 años que ya entra en su quinto año desesperante ¿Pero qué hay acerca de su compatriota de Top Rank, Timothy Bradley Jr.?

Enfrentando a un par de pesos welter estadounidenses invictos, quienes pueden hablar, es simplemente el encuentro más competitivo que se puede hacer en el deporte. Bradley es además el que tiene más reconocimiento de cualquiera de los potenciales oponentes de Mayweather gracias a sus victorias sobre Pacquiao y Juan Manuel Márquez.

Mientras que Mayweather se rehúsa a hacer negocio con su ex promotor Bob Arum echando abajo una pelea con Bradley tan rápido como lo hizo Pacquiao -- y hay un montón de culpas alrededor de ambas partes -- ¿Hasta qué punto esa excusa se convertirá en una muleta?

El oponente realistamente con más merecimiento para Mayweather sigue siendo el campeón welter junior, Danny García, quien se anotó una victoria ascendente en contra de Lucas Matthysse como respaldo a la función que estelarizaron Mayweather-Álvarez. Mientras que los peleadores invictos de Golden Boy y campeones de las 147 libras Shawn Porter y Keith Thurman podrían aparecer para tener una o dos peleas en el trayecto, ambos están hambrientos y son peligrosos en su consideración.

Un regreso a las 154 libras para enfrentarse con el difícil boxeador cubano Erislandy Lara y el duro pegador, campeón de peso medio Gennady Golovkin, quien demanda se podría sentir más cómodo en subiendo de peso, son extremadamente poco probables debido al alto riesgo, propuestas de bajas recompensas. Ambos, sin embargo, se presentan en sus propios caminos como el reto más difícil disponible en el papel entre las 147 y las 160 libras.

Finalmente, la más grande recompensa que queda en la mesa para Mayweather en términos de las implicaciones históricas es moverse al peso medio. El campeón en línea, Sergio Martínez, pequeño para empezar en las 160 libras, es tan veterano para la elección como ninguno gracias a la edad y las lesiones. Sin embargo un enfrentamiento con el invicto Peter Quillin, con quien Golden Boy está teniendo problemas para encontrarle un rival con un nombre grande, haría tener mucho sentido.

La respuesta natural de algunos para la idea de que Mayweather suba de peso suele rodear los cuestionamientos de por qué tendría la necesidad de tomar ese riesgo. La respuesta que hay es simple: porque puede.

Los aficionados no pueden demandar que Mayweather tome más riesgos solo porque lo hace para la gran televisión o porque viene con el territorio para un peleador con su talento. Podrían demandar porque Mayweather, incluso ya muy entrado en sus 30 años, podría ganar cada pelea mencionada en esta página.

Sí, en realidad parece ser que es la buena. Sin embargo, es una lástima que nunca podremos saber, lo bueno que es en realidad.

por Brian Campbell