El debate ha comenzado sobre Carmelo Anthony. Sin embargo, la pregunta en cuestión en este caso no es si Melo está seriamente interesado en los Bulls, sino que sobre si los Bulls deberían estar interesados en él. Sobre sí los Bulls deberían hacer todo lo posible para dedicar el dinero, los jugadores y/p las selecciones del draft necesarias para ejecutar un canje por Anthony o si es mejor intentar contratarlo como agente libre después de la temporada.
Se trata de saber si Melo haría algo más por los Bulls que lo que ha hecho hasta ahora por los absolutamente horrendos Knicks. Se trata de saber sobre si hay potencial cohesión entre Anthony, Derrick Rose y Joakim Noah en la versión de un Súper Trio de los Bulls, o si eso sería un desastre que acabaría con la cohesión del equipo y con los esfuerzos hechos como resultado de años de buenas selecciones en el draft, canjes y manejo prudente del tope salarial.
Así que este es un dilema legítimo que se ve acompañado por riesgo. Aun así, si Anthony decide decirle adiós a los Knicks y quiere venir a Chicago, yo me alejaría de la estrategia tradicionalmente conservadora de Chicago cuando se trata de agentes libres e intentaría conseguirlo (es fácil para mí decirlo).
Es necesario encontrar un balance. John Paxson y Gar Forman sabían que algún día llegaría el momento de utilizar a todas las herramientas que han acumulado a través de los años. Ellos no pueden simplemente reforzar al plantel actual con Anthony, así que un par de jugadores van a tener que ser canjeados para que eso suceda. Sin embargo, la realidad indica que las grandes estrellas son las que ganan en la NBA, y canjear a jugadores de reparto para hacerle lugar a una estrella del calibre de Anthony es el rumbo correcto, a menos que otra estrella de magnitud similar esté disponible de repente.
Hay evaluadores de la NBA que creen que Anthony no va a cambiar su manera de jugar y seguirá siendo el mismo de los últimos 11 años, lo que quiere decir que será un anotador profesional que no se compromete con la defensa ni con las sutilezas de ser un buen compañero, dos cosas que justamente son las obsesiones del entrenador para el que Anthony jugaría en Chicago. Sin embargo, hay otros que creen que aunque la crítica anterior es incuestionable, los Bulls necesitan de algo que Anthony todavía hace igual o mejor de bien que cualquier jugador en la NBA que no se llame Kevin Durant: anotar.
Tal y como un evaluador me dijo esta semana "El error letal que los Knicks cometieron al incorporar a Carmelo fue que lo trajeron para que sea el que elevara el nivel de sus compañeros por sí solo, pero esa no es su manera de ser. Carmelo es alguien que necesita a sus compañeros, y él los tendría [en Chicago]. Él anota, pero no eleva el nivel de sus compañeros, aunque su capacidad para anotar y su presencia en el partido sí facilitan las cosas para ellos. Él le quitaría algo de presión a Rose. Cuando Rose juega contra Miami, ellos lo rodean y lo abruman. Lo que Carmelo le daría a los Bulls es una alternativa. Lo que él podría hacer es liquidar partidos".
No hay suficientes equipos que pueden agregar a Melo a sus equipos y pelear por el título a la misma vez. Eso pone a los Chicago Bulls en una posición para adquirirlo como cualquier otro equipo, ya que es obvio que Anthony querría ir a otro equipo de un mercado grande donde podría ganar inmediatamente si llegase a dejar a los Knicks.
¿Qué opciones le quedan a esta altura? Anotar un montón de puntos mientras sus colegas (LeBron, Chris Bosh, D-Wade) lustran sus anillos de campeón? No estoy por decir que Anthony va a cambiar su manera de jugar y convertirse en un anotador que toma pocos tiros y defiende con pasión, pero en algún recoveco de su mente hay un jugador que sabe que su carrera necesita cambiar de rumbo tras todos esos momentos fallidos en los playoffs y con los recuerdos del compañerismo en los Juegos Olímpicos todavía frescos.
¿Y dónde quedarían los Bulls si, como mucha gente cree, Anthony no se va de Nueva York? Probablemente con Mirotic en el equipo y quizás con otro agente libre que cueste la mitad de lo que costaría Anthony (así que olvídense de LeBron o Bosh). La próxima clase de agentes libres no es muy profunda. Danny Granger y Rudy Gay son buenos, pero ninguno de los dos puede ser el segundo mejor jugador de un candidato en serio.
Sin embargo, hay un nombre sumamente intrigante entre los agentes libres no restringidos: Lance Stephenson, miembro de los Indiana Pacers. Él tiene 23 años y parece haber completado la travesía de joven cabeza hueca a una estrella tenaz capaz de render tanto ofensiva como defensivamente. Y quizás eso lleve a un equipo, quizás a uno malo con mucho dinero para gastar, a ofrecer mucho dinero por él y alejarlo del alcance de los Bulls. Stephenson parece ser un jugador ideal para Thibs, para jugar junto a Rose y para adaptarse a la dinámica actual del vestuario en Chicago.
Por Michael Wilbon - ESPN.com Seguir @All_SportNews




