Pages

Ricky Rubio está viviendo con los Timberwolves uno de sus peores momentos desde que llegó a la NBA


Ricky Rubio es una de las sensaciones de la NBA. Para lo bueno y para lo malo. Su alto nivel mediático hace que cuando las cosas van por el buen camino todo se magnifique, pero también, cuando las cosas no salen como deberían, es el primero en seguir el camino de la cruz, disparándose las críticas hacia su juego.

El base, sin embargo, nunca se esconde y asume su responsabilidad en el bache de juego que está teniendo y que le está haciendo pasar por uno de los peores momentos desde que llegara a la NBA, más allá de la grave lesión que sufrió hace dos años.

"Voy a ser sincero. No me siento cómodo en la cancha", explicó a Jon Krawczynski, periodista de Associated Press. "No estoy siendo yo mismo y el equipo lo está notando. Tengo que volver a ser el que era. Trabajo para ello. Es algo que he perdido. Es duro para mí".

Una de las razones que explica el bache de juego del base de El Masnou es la alegría que transmite en la cancha y que en las últimas fechas parece haber desaparecido. "No estoy siendo yo mismo y el equipo lo está notando. Tengo que volver a ser el que era. Trabajo para ello. Es algo que he perdido. Es duro para mí. Es baloncesto y me gusta, pero no me estoy divirtiendo como solía hacerlo. Sé que hay que ser profesional. Pero, simplemente, quiero divertirme y es difícil hacerlo en este momento".

Hasta su entrenador, Rick Adelman, se ha dado cuenta de la crisis de Ricky y también ha querido liberarle de ciertas responsabilidades. "Debe intentar hacer el juego más sencillo. No debe buscar cada vez una gran jugada. No es el llanero solitario", aseguró el técnico de los Wolves. "Cuando algo no le sale, se obsesiona y no hace más que complicarse la vida. Creo que todo irá bien y que saldrá de esta".

Por MARCA.com