La presencia de Steve Nash en la práctica de este martes fue la novedad de la jornada. El armador lagunero pudo formar parte del juego de cinco contra cinco en el que también participó Kobe Bryant, la única diferencia es que Nash tan sólo pudo jugar durante un periodo de 10 minutos, mientras que su compañero participó más de 30 minutos.
"Se fue antes porque queremos que vaya poco a poco. Jugó 10 minutos hoy, 15 mañana, 20 el siguiente. No sabemos cuándo volverá. A ver cómo luce mañana", señaló Mike D´Antoni.
El propio jugador prácticamente se descartó para la cita del viernes ante Sacramento Kings, un juego que está dando mucho que hablar porque podría suponer la vuelta de Bryant a las canchas después de más de siete meses de inactividad; pero que no parece que sea el momento del retorno de Nash después de poco menos de un mes lejos de las canchas por culpa de los dolores de espalda extendidos a la pierna izquierda.
"No quiero descartarme definitivamente, pero es muy probablemente que no esté para jugar", confesó. Y es que en sus planes no está el arriesgar por falta de armadores en la plantilla tras confirmarse la lesión de Jordan Farmar y las molestias que arrastra en el codo un Steve Blake, que no está al cien por ciento físicamente.
"No sé si debo tener esa urgencia. Sería una tontería por mi parte salir el viernes y arriesgar si no estoy bien del todo. Podría costarme estar fuera para siempre o durante meses. No voy a arriesgar el resto de la temporada", argumentó.
De lo que sí es consciente es de que el final de su carrera está muy próximo. Con o sin lesiones, la cuenta atrás ya echó a andar.
"Mi final está cerca a pesar de la lesión. Me quedan 18 meses de básquetbol", apuntó el base de los Lakers. "El cuánto jugaré durante esos 18 meses es lo que pasa por mi cabeza. Y cada día que estoy fuera es un día menos. Eso no sucede cuando te quedan ocho o 10 años de carrera, pero cuando estas cerca del final hay una presión y todo es difícil. Voy a intentar mantenerme lo más positivo posible y comprometido con la circunstancia. Tengo que darme una oportunidad", aseguró.
Nash jugó seis encuentros de los 18 compromisos que acumulan los Lakers esta temporada. Desde el día 10 de noviembre ingresó en la enfermería sin fecha de regreso prevista, cuando se perdió la segunda mitad de la cita ante Minnesota Timberwolves.
La semana pasada la pasó en Vancouver, Canadá, junto a su entrenador personal, Rick Celebrini, con quien prosiguió su puesta a punto.
"Además de las prácticas tengo que hacer otros tests para ver si mi progreso es sostenible. No es cuestión de salir a jugar cuando crees que te sientes bien, sino que lleva más trabajo para continuar adelante", comentó.
El problema de Nash reside en las molestias de los nervios de la espalda, unos dolores que se extienden a los isquiotibiales de la pierna izquierda.
Además de los problemas físicos, Nash cuenta con una carga añadida desde que los Lakers renovaron a Bryant hasta 2016. Y es que está por ver si la franquicia mantiene al jugador, al que le quedan una temporada más de contrato (9.7 millones de dólares) si se tiene en cuenta la poca productividad y el espacio salarial que abarca. Nash da por hecho que su periodo vestido de púrpura y oro finalizará cuando acabe la campaña que viene, aunque confesó no querer pensar mucho en ello.
"Tengo que ajustarme, concentrarme y preocuparme de las cosas que yo puedo controlar, aprovechar los nuevos retos y trabajar duro todos los días para ser mejor. Creo que ese es el único modo de afrontar el tema", declaró.
Los Lakers acumulan un balance de 6-4 en su ausencia. El armador promedia 6.7 puntos con un 26.1 por ciento de efectividad y 4.8 asistencias 22.5 minutos.
Por Gonzalo Aguirregomezcorta - ESPNDeportesLosAngeles.com Seguir @All_SportNews




