Mejor goleador de Europa la pasada temporada, en que marcó 46 goles en 32 partidos en la Liga con el Barça, Leo Messi recogió este miércoles la Bota de Oro, tercera consecutiva en su palmarés, en una ceremonia en la que advirtió que esta clase de conquistas individuales no son su "objetivo", repartió los honores con sus compañeros y reafirmó, hablando de su lesión, que no se pone fecha para el regreso.
"Mi objetivo no es ganar una cuarta. No lo fue ni cuando estuve bien, mucho menos ahora", bromeó el delantero argentino al recibir de manos del ex jugador del Barça Hristo Stoichkov el trofeo, a la vez que destacó que ahora mismo "el objetivo que me marco es volver bien. Ojalá el de arriba me pueda permitir volver sin lesión".
Messi admitió sentir "mucha alegría" por el premio e inmediatamente se fijó en la primera fila del recinto, donde le acompañaban varios compañeros (Puyol, Xavi, Cesc, Piqué, Adriano, Pinto y Jordi Alba) para hacerles un guiño indisimulado. "Es un premio muy lindo y es de todo el grupo", sentenció.
En este sentido, el argentino no dudó en sus dedicatorias. "Va por mi familia, que está siempre a mi lado, tanto en los malos como en los buenos momentos, y también lo dedico al vestuario, que hoy está aquí y que sin ellos no sería posible ganarlo", destacó.
Ataviado con un curioso traje de la firma Dolce&Gabbana, a Leo le sorprendieron con la presencia de algunos de los compañeros que tuvo en el Infantil B y que reunió la televisión catalana como parte de un reportaje especial que está preparando para el jugador, quien no ocultó su alegría ante este inesperado reencuentro.
Arropado por sus familiares más próximos y con la presencia de Sandro Rosell o Gerardo Martino en el acto, el '10' no dudó en apadrinar con absoluta seguridad el sistema del equipo en una defensa acérrima de su entrenador. "El Barça no cambió su filosofía, sino que creció como equipo, tiene más variantes, pero respetando siempre la filosofía", destacó Messi, en un brindis indisimulado al Tata, quien sonreía entre feliz y nervioso ante las palabras del futbolista.
Al acto debía seguirle una posterior rueda de prensa con los medios que fue cancelada sin ninguna explicación, razón por la que no se pudo preguntar nada a la 'Pulga' más allá de los comentarios amables de la presentadora del acto, la periodista Olga Viza.
Así, cuando le inquirió en qué condiciones se encuentra, Leo no se alargó en demasía. "Me encuentro bien, mejor, ya sin dolor y voy mejorando poco a poco", aseveró secamente antes de que la conductora del acto le preguntase directamente por la posibilidad de reaparecer el cinco de enero en el partido frente al Elche.
"De entrada no me pongo un partido exacto para volver, pero si todo va bien, el Elche sería la fecha para volver", sentenció Messi, quien recalcó seriamente que "mi objetivo es volver y volver bien para que no me pase nada. Quiero fortalecer mi cuerpo y ojalá pueda jugar sin lesiones".
No hubo oportunidad para nada más. Cancelada la rueda de prensa con los medios y entre sonrisas y parabienes, Leo abandonó el lugar acompañado por su padre Jorge y tras conversar brevemente con sus compañeros.
Ajena a todo ello, mientras, la hinchada del Barça permanece con los brazos cruzados esperando que esta recuperación sea todo lo feliz que se aventura. Porque con la salud de Messi no se juega.
Por Jordi Blanco Seguir @All_SportNews




