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¿Son los Indiana Pacers mejores que el Miami Heat ahora mismo?


Considera tu mensaje como recibido, Roy Hibbert.

El miércoles por la noche, el centro de Indiana declaró en Twitter que se ha puesto el objetivo de convertirse en el Jugador Defensivo del Año de la NBA esta campaña. También pronosticó que Paul George será el JMV de la temporada. Pero Hibbert probablemente no tenía necesidad de embarcarse en una campaña para llamar nuestra atención. Lo cierto es que sus Pacers están haciendo suficiente ruido como para dejar que su juego hable por sí mismo.

Es imposible ignorar que los Indiana Pacers están sentados en lo más alto de la tabla de posiciones de la NBA con una imponente marca de 8-0, el único equipo que sigue invicto esta temporada. Han superado a sus rivales por un promedio de 11.0 puntos por partido, lo que en realidad subestima lo dominantes que han sido esta campaña ya que juegan a un ritmo muy lento. Para que quede claro, simplemente les dieron una paliza a los Chicago Bulls por televisión nacional.

Te vemos, Indiana. Luego de empujar al Miami Heat al borde de la eliminación durante la postemporada pasada, los Pacers no se han limitado a retomar por donde habían dejado. Todo indica que han mejorado. Lo que nos conduce a la siguiente pregunta: ¿Son mejores que Miami -- ahora mismo?

Es una propuesta justa dado su asombroso crecimiento durante el inicio de esta campaña y el esfuerzo mediocre de Miami hasta el momento. ¿Miami debería estar preocupado? Aquí hay tres razones por las que la respuesta es sí.

El acto Dikembe Mutombo de Hibbert
Los Pacers han arrollado con una marca de 8-0, sofocando a sus oponentes del lado defensivo. Aunque no han deslumbrado con su ofensiva, su labor en defensa ha permitido apenas 85.6 puntos cada 100 posesiones (la mejor marca de la NBA). Y en medio de todo esto, casi literalmente, se encuentra Hibbert, quien ya le dio al Heat bastantes problemas en los playoffs. Luego de terminar 10º en las votaciones de la temporada pasada para el Jugador Defensivo del Año a pesar de haber sido el ancla de la mejor defensa de la asociación, el gigante de 7-3 pies ha logrado sumar músculo durante la temporada baja sin sacrificar agilidad. Hibbert ha desconcertado bloqueando 5.2 disparos por partido en lo que va de la campaña, marcando la mayor cantidad de rechazos que jamás haya promediado en cualquier seguidilla de cinco partidos de su carrera.

Y gracias a la tecnología 3-D de SportVU para el seguimiento de los jugadores, podemos profundizar sobre los numeritos defensivos de Hibbert más allá de su llamativo total de bloqueos. Allí nos encontramos con que Hibbert no se limita a elegir los tiros a bloquear, sino que también altera muchos otros. Es una muestra pequeña, pero el hecho de que sus oponentes hayan lanzado con una efectividad del 28.9 por ciento nos da una idea de la extraordinaria protección que ofrece Hibbert cuando está a menos de cinco pies del aro y del lanzador. Visto de otra manera, si intentas hacer una bandeja con Hibbert en las cercanías, las probabilidades de que entre son inferiores a las de un típico lanzamiento desde la línea de tres puntos. Piensa en eso.

Pero lo más impresionante de reinado actual de Hibbert es que se adueña de la pintura sin dejar que las faltas se metan en su camino. Esto es particularmente sorprendente cuando tienes en cuenta su historial en este aspecto. Su índice de faltas durante su año de novato, de 7.7 veces cada 36 minutos en el 2007-08, aún es el índice de faltas más alto entre todos los jugadores desde el 2004-05 (con un mínimo de 1000 minutos jugados). Ocho temporadas más tarde, nadie lo ha superado.

Cabe decir que es un jugador diferente por estos días. Ha reducido su índice de faltas en más de la mitad desde su primer año en la NBA, y ahora comete un promedio de 3.4 faltas cada 36 minutos (la marca más baja de su carrera). Proteger el aro sin hacer infracciones podría ser la cualidad más valiosa para un grandote, y hasta ahora, Hibbert parece haber dominado esta habilidad mejor que nadie. Nada mal para un tipo que no podía dar tres pasos sin cometer una falta. Si sigue así, no sólo será nombrado Jugador Defensivo del Año; este reconocimiento cambiará de nombre en su honor.

¿George JMV?
No nos equivoquemos al respecto, Hibbert tiene competencia para el galardón defensivo -- y no tendrá que buscar mucho para encontrar compañía. Tras recibir una extensión máxima durante la temporada baja, George ciertamente no ha perdido interés en ese lado del campo de juego. Sigue siendo una bestia de dos vías por las bandas con un juego tan completo que probablemente sólo LeBron James pueda igualar. Con apenas 22 años de edad, George fue el jugador más joven votado en el Top 10 para Jugador Defensivo del Año la temporada pasada. (Terminó octavo, dos puntos por delante de Hibbert.)

Parece que George acaba de empezar. Haciendo uso de su altura para bloquear al anotador perimetral contrario, George ha sido una primera línea de defensa perfecta frente a la red de seguridad de Hibbert. Considera esto: Cuando Hibbert y George jugaron juntos esta temporada, los equipos contrarios anotaron apenas 75.1 puntos cada 100 posesiones en 141 minutos -- el índice más bajo de cualquier dúo de la liga, según los datos NBA.com. Este rendimiento probablemente sea el que esperaríamos si un equipo colara a un sexto jugador del lado defensivo.

Por supuesto, los numeritos defensivos de los Pacers deberían bajar un poco a la media. Después de todo, cinco juegos no hacen una temporada. La pregunta es si podemos decir lo mismo del explosivo inicio de George del lado ofensivo. George básicamente se ha transformado en Kevin Durant en esta punta, mezclando eficiencia con un alto volumen de lanzamientos desde casi todos lados. Lo más impresionante es que está lanzando con una efectividad del 44 por ciento en 7.2 intentos por partido en tiros profundos, lo que ha ayudado a elevar su porcentaje verdadero de tiros a un abrasador 62.6 por ciento.

Pero, ¿es sostenible? Cuando George tomó la responsabilidad de anotador primario tras la salida de Danny Granger la temporada pasada, su porcentaje verdadero de tiros cayó del 55.5 por ciento en 2011-12 al 53.1 por ciento en 2012-13. Y esto coincide con lo que sabemos sobre el efecto del uso en la eficiencia. Pero esta temporada, George está desafiando las leyes generales del juego. Ha logrado elevar su nivel de eficiencia al tiempo que elevaba su índice de uso a un récord personal de 29.2 por ciento. Esto no es nada fácil.

Aunque es muy posible que los tiros en salto mejorados de George no sean un espejismo, lo más lógico sería suponer que George descenderá a la Tierra en algún momento durante el transcurso de la temporada. Partido a partido, en este momento promedia 25.8 puntos, 8.2 rebotes y 4.0 asistencias, con un PER de 27.2. Eso es suficiente para ser incluido en las conversaciones de JMV y legitimar aún más su posición como el verdadero rival de James en el Este.

Lo que marca la diferencia
Los progresos de Hibbert y George deberían hacerles la vida más fácil ante el Heat. No están interesados en igualar al Heat en poder de estrellas. Eso es una tontería. En realidad, era el banco anémico de Indiana lo que más necesitaba una reforma esta temporada. Y hasta ahora, todo va bien.

Gracias a los recién llegados Luis Scola, C.J. Watson y el sorprendente Donald Sloan, los Pacers no han aflojado cuando juega el banco a pesar de que George Hill se perdió tres inicios por problemas de cadera. Los Pacers han superado a sus oponentes por un margen de 4.4 puntos cada 48 minutos esta campaña cuando jugaron con la unidad de reserva. ¿En la postemporada contra el Heat? El banco de Indy se vio superado en 21.8 puntos cada 48 minutos por Miami, según los datos de NBA.com. D.J. Augustin, Sam Young y Gerald Green fueron casi imposibles de jugar la temporada pasada, y los Pacers se deshicieron de ellos rápidamente durante el verano.

Impulsados por una fuerte mentalidad defensiva, los Pacers podrían mirar a los Detroit Pistons del 2003-04, quienes derribaron al glamoroso conjunto de Los Angeles Lakers que contaba con cuatro futuros miembros del Salón de la Fama. Vale la pena señalar que los Pistons se toparon con un poco de suerte al enfrentarse a un equipo de Lakers que básicamente jugó sin Karl Malone, quien tenía problemas de rodilla. Al igual que todos los aspirantes al campeonato, los Pacers probablemente necesitarán tener un poco de suerte de su lado para vencer al Heat, aunque ya tuvieron algo de esto la postemporada pasada con los problemas de Dwyane Wade en la rodilla.

Pero decir que los Pacers carecen de una superestrella como aquel equipo campeón de los Pistons socavaría lo que George ha hecho esta temporada. Con George y Hibbert apuntando a ganar títulos personales y una renovada unidad de reserva que ha tenido buenos resultados iniciales, los Pacers tienen motivos para sentirse del calibre de Miami por estos días. Aunque aún está por verse si finalmente podrán superar a los campeones defensores en los playoffs dentro de unos seis meses, los Pacers ciertamente han apuntalado sus deficiencias más acuciantes. Y hoy por hoy, es fácil ver por qué el Heat podría ser el equipo preocupado. El mensaje de Indiana es fuerte y claro.


Por Tom Haberstroh - ESPN.com