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Malas noticias a los rivales del Miami Heat, el engranaje del campeón avanza a buen ritmo



Quizá también sirva como una declaración hacia la NBA.

"Voy en camino, ya voy llegando", dijo James. "No estoy donde quisiera, pero lentamente y de forma segura me estoy acercando, tengo que seguir trabajando con mis hábitos, seguir sintiéndome bien y luego..."

James hizo una pausa y sonrió.

Bueno, ¿y luego qué?

"Tengan cuidado", dijo James.

James se refería a la tracción que él gradualmente está ganando con su juego y con su equipo, mientras el Heat intenta agarrar forma luego de una lenta primera semana de temporada. Pero más que nada, James está en una persecución constante del nivel de impacto que está acostumbrado a tener en el juego. En otras palabras, es noviembre, pero James está en una misión de mediados de campaña.

Si James y el Heat experimentaron síntomas de una resaca de campeonato llegando a la nueva campaña, ellos alcanzaron un punto ideal a principios del calendario, donde pueden sacudirse las telarañas y sentar cimientos en base a sus últimos dos esfuerzos.

James admitió que problemas de química y acondicionamiento físico han contribuido a periodos irregulares que han dejado al equipo buscando consistencia, remontándose a principios del campamento de entrenamientos.

Establecer la cohesión ha sido un reto, con Dwyane Wade perdiéndose el duelo del pasado miércoles en Filadelfia con dolores en la rodilla, y con el pívot Chris Bosh ausentándose del juego en Toronto por el nacimiento de su hija.

Al mismo tiempo, James está usando las primeras semanas de la temporada para recuperar su ritmo y acondicionamiento un proceso que él rutinariamente ha atendido a finales del verano.

James y el Heat parecen estar superando un punto crítico en muchos de esos frentes, y principalmente han tocado algunos problemas de comunicación que han crecido como preocupaciones en medio de las derrotas de la semana pasada.

"Obviamente, tenemos que seguir comunicándonos", afirmó James. "Tuvimos gran comunicación. Estamos conectados. Una vez que salimos a la cancha, hacemos que eso ocurra. Seguiremos trabajando en nuestros hábitos. Entendemos qué necesitamos para ganar. Es algo que sabemos, así que tenemos que salir y hacerlo".

"Nunca quiero darlo por hecho, su grandeza", dijo Spoelstra. "No quiero que llegue a un punto donde sea normal, porque él no es un jugador normal".

James no ha estado solo intentando reestablecer una zona de confort con su juego. Wade también viene de su juego más completo de la temporada en Toronto, y parece que está de nuevo en la misma página que James, con los dos ofreciendo una de sus clásicas secuencias de clavadas espectaculares en transición. El movimiento del balón ha sido igual de contagioso en el equipo que el Harlem Shake del año pasado, con todos viendo actividad en días recientes.

"Sabemos qué funciona para nosotros; a veces, simplemente no lo hacemos", dijo Wade acerca de eliminar algunos de los hábitos más tercos. "Debemos seguir moviendo el balón y entender que nosotros somos mejores cuando todos nos involucramos. Mantiene a todos alerta. Es nuestra receta para el éxito, mantener a todos involucrados".

Pese a las buenas señales recientes, los jugadores del Heat todavía son cuidadosos y saben que están lejos de ser un producto terminado. Habrá algunos tropezones y adversidad en el camino. Ellos creen que todo eso es parte del proceso de mejoramiento que los ponga en condiciones óptimas.

"Hemos estado juntos durante un tiempo", dijo James. "Así que sabemos dónde estamos actualmente, a dónde necesitamos llegar para estar en nuestra mejor versión y lo que necesitamos para llegar ahí".


Por Michael Wallace - ESPN.com