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Los efectos persistentes de la cirugía de espalda a la que se sometió en 2012 Dwight Howard fueron tan severos que el entrenador de los Houston Rockets, Kevin McHale, siguió preocupado incluso después de que Houston firmó al centro All-Star con un contrato por $88 millones el verano pasado.
"En julio pasado, cuando lo sumamos, no estaba saludable", dijo McHale el lunes después de que los Rockets terminaron su práctica matutina en UCLA antes de su partido contra Los Angeles Clippers. "Lo firmamos, y nuestro mayor temor era su estado de salud.
Sabíamos que podía jugar. Ya había sido el jugador defensivo del año en tres oportunidades, y había formado parte del primer equipo All-Pro. Todavía podía jugar, y era lo suficientemente joven. Estábamos más preocupados por su espalda, su fuerza y su flexibilidad".
Desde entonces, la condición de Howard ha mejorado de forma espectacular. Howard ha promediado 15.0 puntos y 17.0 rebotes, y los Rockets han tenido un inicio de 3-0 en esta temporada.
"Su salud está un 100 por ciento diferente", dijo McHale. "Cuando hicimos un examen físico después de que lo firmamos, me senté con nuestro personal de entrenamiento y todos nos sorprendimos. Tenía una enorme discrepancia en la fuerza de la pierna derecha y de la izquierda. Los glúteos y los isquiotibiales estaban muy débiles y su flexibilidad era casi nula.
"Realmente pasó un montón de tiempo este verano trabajando en su recuperación. Está cada vez más cerca".
Howard promedió 17.1 puntos y una maca líder de liga con 12.4 rebotes con los Lakers durante su única temporada llena de drama en la que no encajó con Kobe Bryant y tuvo problemas dentro del sistema del entrenador, Mike D'Antoni.
¿Qué es lo que ha cambiado en el cuerpo de Howard en los cuatro meses transcurridos desde que firmó con Houston?
"Todo", dijo Howard el lunes. "Me estoy moviendo mucho mejor. Voy a lograr conversiones que no pude conseguir la temporada pasada. Rebotes, lanzamientos bloqueados, todo eso es muy diferente. He estado haciendo un montón de trabajo en la temporada baja sólo para recuperar mi cuerpo. Me siento mucho mejor".
Howard reconoce que muchos de los fanáticos de los Lakers siguen sintiéndose heridos por su elección de continuar con el linaje de los grandotes de los Rockets como Moses Malone, Hakeem Olajuwon y Yao Ming en vez de seguir en la línea de los centros de L.A. como George Mikan, Wilt Chamberlain, Kareem Abdul-Jabbar y Shaquille O'Neal.
"Los fanáticos sienten mucha pasión por su equipo, y por desgracia los Lakers tienen la mayor cantidad de fanáticos de todo el mundo", dijo Howard. "Por lo tanto, creo que es algo un tanto difícil de pasar por alto y por la forma en que la temporada terminó el año pasado, mucha gente no sabe lo que realmente sucedió en la cancha o en los vestuarios. Ellos sólo saben lo que se les quiso informar, y tomaron su decisión en base a eso.
Pero estoy bastante seguro de que si alguna de esas personas tuviera que tomar una decisión frente a todo el mundo, no sabría cómo reaccionar o cómo hacerlo. Fue una decisión difícil de tomar, pero creo que hice lo mejor para Dwight. Como he dicho, estoy en un muy buen lugar. Estos muchachos han sido geniales desde el Día 1. Kevin ha sido increíble y estoy feliz. Estoy muy feliz".
Howard jugará su primer partido en el Staples Center el lunes después de haber sido expulsado de la derrota que terminó con la serie de playoffs de los Lakers ante los Spurs en abril. Ahora, enfrentará a los Lakers en Houston el jueves.
"Jugamos 82 partidos", dijo McHale haciendo referencia a lo temprano en la temporada que tendrá lugar el partido de los Lakers para Howard. "Supongo que van a estar en nuestro calendario en algún momento".
Howard, quien en este momento tiene 27 años, pasó por el ritual de hacer frente a un antiguo equipo la temporada pasada, cuando los Lakers jugaron contra el Orlando Magic. Anotó 39 puntos memorables y empató su récord de NBA de tiros libres encestando 25 de 39 desde la línea, mientras que bajó 16 rebotes en la victoria de los Lakers.
Howard se mostró reacio a comparar los dos enfrentamientos, sin embargo.
"Esta es una situación totalmente diferente", dijo Howard. "Estuve en Orlando durante ocho años. Esa fue mi casa. Crecí en Orlando, y volver a casa fue duro para mí y difícil para muchos de los fanáticos allí. La situación era completamente diferente.
Nunca intenté hacer nada para lastimar a la gente en Los Ángeles, pero tengo entendido que sólo son apasionados por su equipo, y cuando haces algo que es mejor para ti, es imposible que le agrade a todo el mundo y tienden a reaccionar de formas un tanto locas. Los ves quemando las camisetas y otras que dicen 'Cobarde' y todo eso. Pero son los fanáticos apasionados por sus equipos, y es totalmente comprensible. No tengo nada malo que decir acerca de esas personas".
Por el contrario, Howard dijo que apreciaba su tiempo con los Lakers, sin importar lo corto que pudo haber sido.
"Nunca he sido un chico malo y no voy a ser el malo de la película ahora", dijo Howard. "Siempre voy a estar agradecido y feliz de haber tenido la oportunidad de jugar con los Lakers. Fue una experiencia de aprendizaje y creo que me ayudó con este equipo. Así que estoy contento de haber tenido la oportunidad de jugar en Los Ángeles a pesar de que terminó al poco tiempo. Fue una lección de aprendizaje para mí y para todos los demás. Creo que este año verán a un Dwight diferente".
Por J.A. Adande y Dave McMenamin - ESPNLosAngeles.com Seguir @All_SportNews




