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Por debajo de Anthony Bennett en la estadística de anotadores de la NBA sólo está Garrett Temple, de los Wizards. El número 1 del último draft está en el puesto 273 de ese ranking. El ala-pívot de los Cavs ha jugado 50 minutos y ha fallado los 15 lanzamientos de campo que ha intentado. Sólo ha anotado dos puntos a través de tiros libres. Eso supone una media de 0,5, la peor desde 1966 para un número 1 tras haber disputado sus primeros cuatro partidos.
Es evidente que el rookie no lo está pasando bien. "Desaparecer por un tiempo será lo mejor para mí llegado a este punto. Si no tienes mi móvil, déjame un mensaje directo", publicó en Twitter tras fallar los tres tiros que intentó ante Minnesota. Su entrenador, Mike Brown, considera que "se está metiendo más presión de la que le metemos los técnicos o sus compañeros".
Ya ha comenzado el ruido sobre la decisión de Cleveland de elegir en primer lugar del draft a Bennett. Resultó sorprendente incluso para él, primer canadiense número 1, pero Brown tenía claro que era su elegido en una edición sin grandes nombres.
Poco importó su propensión a las lesiones. La última, un problema en el hombro que le impidió hacer entrenamientos privados con las franquicias que le pretendían. Al no poder entrenarse, añadió 10 kilos a su ya imponente figura. Llegó a tiempo para la pretemporada y promedió 9,3 puntos y 34,7% en tiros. Sin embargo, al empezar lo serio se ha venido abajo.
Bennett ha llevado una carrera normal pese a padecer asma y apnea del sueño. Su entrenador recurrió a ello para explicar su mal estado de forma. "Cada vez que le miro está jadeando. Me agota, así que intento no mirarle", comentaba Brown en pretemporada. La apnea del sueño es una patología que ocasiona pausas en la respiración mientras se duerme. Ello provoca ronquidos y sueños ligeros, con lo que el descanso no es el adecuado y el cansancio se puede hacer notar durante el día. Por ahora, el jugador sólo ha llegado a los 15 minutos en su estreno en la Liga.
Por MARCA.com Seguir @All_SportNews




