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La séptima temporada en la NBA de Kevin Durant comenzará en serio la mañana del sábado cuando el Thunder se reúna para su primera práctica de 2013-14. A continuación, será un poco más real el domingo por la mañana cuando Durant se levante el día de su cumpleaños número 25.
Siete temporadas, cuatro Juegos de las Estrellas, tres títulos de anotaciones, dos medallas de oro con el Team USA... y un viaje infructuoso a las Finales de la NBA.
Los que tuvimos la oportunidad de pasar el viernes en compañía de Durant durante el día anual con los medios de comunicación en Oklahoma City, nos quedamos con la clara impresión de que va a enfocarse en el único espacio en blanco que hay en su currículo cuando llegue a los 25. Tengo la seguridad de que no va a esperar regalos o un pastel o los mensajes de Twitter con Dwyane Wade.
Un ejemplo de los pensamientos que circulan en la cabeza de KD mientras más se acerca a la posibilidad de lograr sus objetivos:
"Estoy empezando a llegar hasta allí de a poco", dijo Durant.
El énfasis está puesto en la titularidad. Nadie está exactamente entrando en pánico en nombre de Durant cuando se trata de ganar campeonatos. LeBron James, después de todo, tuvo que esperar nueve temporadas para ganar el anillo No. 1. El estado indiscutido de Durant como la principal rata de gimnasio de la liga -- "Puede, literalmente, jugar al básquetbol durante ocho horas al día todos los días", insiste su compañero, Kendrick Perkins -- me hace pensar que va a tratar de jugar en la NBA hasta que tenga 40 años. Algo que le debería dar muchas más posibilidades para conseguir el título.
Sin embargo, el verdadero problema aquí es que Durant, después de arremeter contra Lee Jenkins de Sports Illustrated cuando en abril dijo que él estaba "cansado de ser segundo", encuentra su equipo más cerca del cuarto/quinto/sexto puesto en estos días. El eléctrico Russell Westbrook estará de regreso pronto después de recuperarse de la lesión de meniscos que sufrió en la primavera pasada y se lo vio positivamente burbujeante cuando le llegó el turno el viernes por la tarde en el podio de entrevistas. Estuvo muy cómodo en la presencia de los periodistas. Pero KD y Russ tienen una nueva batalla que librar en el sexto año de su asociación dinámica (y en ocasiones polarizante), luchando contra la percepción (¿o realidad?) de que el Thunder ha caído legítimamente un nivel desde que perdió en las finales de 2012 en cinco partidos ante el Heat de LeBron.
"Todo eso viene de afuera", Durant respondió el viernes. "Eso es de los fans que sólo ven ESPN... [Tales sentimientos] no vienen desde el interior del equipo.
"Creo que lo más importante es preocuparte por lo que viene del grupo, lo que sentimos como grupo y como organización. Sentimos que estamos en una buena posición y eso es lo que realmente importa.
"Estamos todos muy contentos. Si llegamos a pensar que hemos perdido el impulso, o cosas del estilo, sólo nos va a arruinar".
El desafío es admirable e inevitable de parte de alguien tan orgulloso como Durant, pero hay que reconocer el hecho de que James Harden y su reemplazo de 2012-13 (Kevin Martin) son los dos predilectos del Thunder ahora. Y gracias a las orientaciones presupuestarias estrictas encomendadas por el propietario del Thunder, Clay Bennett, OKC se encuentra recostándose en el desarrollo interno de los jóvenes, Reggie Jackson y Jeremy Lamb, así como en las presuntas chispas cuando Durant y Westbrook se reúnan definitivamente, para compensar la importantes pérdidas en las que ha incurrido en términos de puntuación desde la banca y jugadas en el último año.
Es por eso que muchos de nosotros desde afuera nos preguntamos abiertamente si el Thunder tiene suficiente para recuperar su estado con el que ganaron 60 partidos antes de que Westbrook quedase fuera, ya que de repente tienen poco que mostrar a cambio de Harden a menos que el equipo utilice la excepción de cambio que creó a través del acuerdo de firma y canje de Martin a Minnesota.
Tampoco es una fija, incluso si supones, como nosotros lo hacemos aquí, que Westbrook se recuperará bastante bien de la lesión en la rodilla que sufrió cuando el jugador de Houston, Patrick Beverley, se abalanzó sobre él en el Juego 2 de la serie de primera ronda de OKC ante los Rockets de Harden.
Dijo Westbrook: "El principal problema es, creo personalmente, que desde que James se fue, todo el mundo piensa que necesitamos a alguien para llenar ese hueco. Ese lugar no tiene que ser ocupado por nadie. Tenemos un gran equipo. Si todo el mundo hace su trabajo, deberíamos estar bien".
Dijo el alero de reserva del Thunder, Nick Collison: "Creo que la pregunta debería ser, ¿cómo podemos hacer que Kevin y Russ y todos nuestros muchachos funcionen mejor como unidad? No podemos confiar en que esos muchachos nos rescaten todo el tiempo. Es demasiado duro. Es muy difícil hacer tantas jugadas increíbles. Especialmente en los playoffs.
"En la ofensiva, tenemos que obtener más de nuestros disparos basándonos en nuestra ejecución y menos apoyándonos en los grandes jugadores que tenemos. Hemos sabido esto desde hace años y hemos mejorado mucho con el paso del tiempo. Es simplemente la continuación del proceso".
Y Durant agregó: "Estamos muy seguros de que podemos [ganarlo todo]... No vamos a entrar y decir: "No podemos ganar, no tenemos lo necesario. Somos un grupo con confianza, somos un grupo experimentado. Así que, sí, creo que podemos lograrlo".
Collison, indudablemente, tiene razón... siempre y cuando los jugadores de la banca tengan el nivel necesario. La teoría de trabajo en los círculos del Thunder es que tras verse obligados a jugar tantos partidos de playoffs sin Westbrook tendrán algún tipo de recompensa en esta temporada, sobre todo en el caso de Jackson, pero seamos sinceros: OKC no irá a ninguna parte a menos que Durant, Westbrook y Serge Ibaka "regresen un poco mejor", tal como el entrenador del Thunder, Scotty Brooks, afirma.
"Creo que nuestros muchachos han crecido un montón", dice Brooks, "y me incluyo".
Durant añadió: "Estoy muy emocionado por la oportunidad que voy a tener... para entrar en una fase diferente como líder. Me siento más experimentado. Tu nivel mejora con el tiempo, eso es lo que siento. Me siento con más experiencia, me siento más como un veterano. He pasado por todas las situaciones, así que estoy listo para avanzar y aceptar cualquier cosa".
Parece que es así. Perkins hizo la mayor revelación durante el día con los medios de comunicación al contar que Durant presta mucha más atención a los comentarios de lo que demuestra.
"Lee todo lo que ustedes escriben sobre él", dijo Perkins. "Él quiere ver lo bueno y lo malo. Sólo sé que Kevin quiere salir y mostrarle al mundo lo que es.
Creo que todos estamos viendo crecer a Kevin. Se está convirtiendo en un hombre. No digo que no lo haya sido antes, pero se está convirtiendo en su propio hombre. Kevin quiere ser el mejor. Él quiere ser el mejor jugador de la NBA.
Ustedes saben que tiene que mantener su imagen humilde [en público], pero detrás de escena a veces puedes ver a un Kevin Durant diferente. A veces se enoja, pero es algo que aprovechamos. De hecho, me encanta cuando se pone así. Yo le he dicho: "Está bien ser el malo de la película en ciertas situaciones. Así que creo que está equilibrando sus dos caras".
Ese es Kevin Durant. Más viejo y más sabio y de vuelta al trabajo este fin de semana con la más alta de las metas.
Debe ser por eso, con apenas 25 años, que KD dice que está empezando a escuchar el tictac del reloj en la distancia cuando nadie más lo escucha.
Por Marc Stein - ESPNDeportes.com Seguir @All_SportNews




