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El gran defecto que tiene Juan Manuel Márquez: no sabe perder



Un gran  defecto  que tiene Juan Manuel Márquez es que siempre que pierde una pelea se dice robado. Apenas la noche de este sábado, en el Thomas and Mack Center en Las Vegas, Nevada, culpó a los jueces de su derrota ante Timothy Bradley, campeón Welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), quien lo derrotó en una apretada, pero justa decisión dividida. Las puntuaciones fueron 115-113 y 116-112 para Bradley y 115-113 para Juan Manuel.

Vídeo: Repetición de la pelea Bradley-Márquez

Nadie puede dudar que Dinamita es un profesional al ciento por ciento; sin embargo, sus 40 años de edad operaron en su contra, ante un Bradley, quien aprovechó sus 10 años menos  para que su plan de contienda se realizará a la perfección.

Bradley y su equipo determinaron que el enfrentamiento se realizara a la media y larga distancia, pues su idea era no presentarle un blanco fijo al mexicano, quien además  por momentos se vio lento y fuera de distancia.

Márquez apostó en enfocar su preparación para lograr la mayor velocidad posible a costa de perder potencia en sus golpes. Tristemente no logró su objetivo. Nunca tuvo la rapidez necesaria para cerrarle las salidas o estar a la distancia ideal para conectar sus golpes. Para colmo, ninguno de sus impactos logró poner en malas condiciones al monarcar universal.

Bradley solamente necesitó de piernas y movimientos de cintura para que el mexicano nunca lo pudiera conectar, y lo complementó con desplazamientos hacia las esquinas para evitar presentar un blanco fijo.

Juan Manuel, quien difícilmente logrará su sueño de convertirse en el primer mexicano en conquistar su quinta diadema absoluta en diferentes categorías –Pluma, Súper Pluma, Ligero y Súper Ligero- deberá replantearse la posibilidad de continuar dentro de los encordados, pues es un hecho que el tiempo ya lo alcanzó.

Márquez debe tener claro que su lugar como uno de los mejores boxeadores mexicanos de todos los tiempos ya está asegurado. Igualmente no tendrá problemas económicos lo que le resta de vida, no solamente por la gran cantidad de dinero que percibió, sino especialmente por lo inteligente que ha sido para invertirlo.

Seguramente el cuatro veces campeón del mundo no querrá retirarse con una derrota, por lo que sería bien válido que busque un pleito más en la Ciudad de México contra un rival no tan complicado para que pueda decir adiós con la mano en alto.


Por Arturo Sacramento | Contra las cuerdas