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Magic Johnson aprovechó el fin de semana para volver a casa. El ex jugador de los Lakers regresó a Michigan como parte de uno de sus múltiples proyectos benéficos y ayudar con su imagen y su fundación a los niños más desfavorecidos de Estados Unidos, una causa en la que invierte gran parte de su tiempo.
Magic aprovechó su paso por su estado natal para recordar su infancia y sus difíciles comienzos y como, poco a poco, fue superándolo todo hasta llegar al estrellato. "Yo crecí como ustedes", recordó a los jóvenes asistentes. "Pero ser pobre no significa tener una mentalidad pobre. Yo fui el primero de mis nueve hermanos en ir a la universidad. La educación lo cambia todo".
Una educación que él recibió en Michigan State, a pesar de la opinión de una consejera estudiantil que vaticinó que nunca iría a la universidad. "Me dijo que era un buen jugador de baloncesto, pero que nunca iría a la universidad", recuerda el mito de los Lakers. "Tenía 13 años y leía como un niño de 10. Me pasé todo el verano en clases mientras el resto estaban jugando en la piscina. Mis notas cambiaron y fue cuando Michigan State me aceptó. Fue ella la que me presionó y me apretó para que cambiara y terminó salvándome. Me hizo un ganador".
Tras recordar sus inicios en la escuela, Magic también aprovechó para repasar parte de su carrera en la NBA y lo hizo a través de dos nombres propios, dos amigos y, sobre todo, dos rivales: Michael Jordan y Larry Bird. "Eran los peores a la hora de jugar con el 'trash talking', pero podían hacerlo. Trabajaban muy duro y se lo podían permitir".
El base se refirió sobre todo a la ética de trabajo del mito de los Celtics y cómo ésta le sirvió también a él para mejorar en la cancha. Una rivalidad mítica que traspasó el parquet. "Sabía que durante los veranos Larry estaba en algún gimnasio metido, lanzando más de 2,000 tiros diarios, así que yo hacía lo mismo y tiraba 5,000. Él me hizo mejor jugador, pero también mejor persona".
En cuanto a Jordan, Magic no tiene dudas. Es difícil que una leyenda admita que perdería con otra en un partido, pero Johnson no tiene problemas en afirmar que el mítico '23' de los Bulls se llevaría un uno contra uno entre ambos. Aunque encuentra una excusa.
"Michael ganaría, pero es que ese no es mi juego", confiesa el eje del 'showtime'. "Mi juego era ayudar y crear juego para mis compañeros. Jordan es el mejor en el uno contra uno. Yo no podría anotar 60 puntos como hacía él, pero él tampoco podría dirigir a un equipo como lo hacía yo". Palabra de mito.
Por MARCA.com Seguir @All_SportNews




