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Si hubiese sido un viaje de placer, Manny Pacquiao y Brandon Ríos serían amigos inseparables. Hay mucho por hacer e infinidad de temas de conversación en una travesía de 23,722 millas por aire y por tierra, con una caminata por la Gran Muralla China incluída.
Aunque ambos catalogaron la extensa gira promocional para el combate del 23 de noviembre en Macao como un asunto "de negocios", los oponentes no negaron que tendrán que hacer un esfuerzo psicológico adicional para hacer la transición de compañeros de viaje a oponentes en el cuadrilátero.
"De mi parte, siempre he pensado que fuera del ring, puedo ser amigo de cualquier boxeador", dijo Pacquiao, durante una entrevista a mitad de la larga gira. "Ya en el ring la cosa es distinta, aunque la meta siempre es ganar la pelea y no hacerle daño al contrario. Cuando uno va de gira, uno tiene claro que es parte de la promoción, pero luego en el ring, es un asunto distinto, aunque nunca tomo las cosas en el ring como algo personal".
"Claro está", agregó de inmediato el filipino en tono de broma, "esta gira ha sido tan larga que voy a tener que prepararme bien, porque le he tomado cariño a Brandon. Es la gira más larga que he tenido en mi carrera. Ví que está en buenas condiciones, porque subió la muralla sin asfixiarse".
Pacquiao (54-5, 38 nocauts) se medirá a Ríos en el combate estelar del cartel que presentará Top Rank el 23 de noviembre y para el cual realizó una asombrosa gira de promoción en Asia y Estados Unidos. La interminable peregrinación comenzó en la sede del combate el 27 de julio. De ahí, viajaron a Beijing, Shanghai, Singapur, antes de regresar a Estados Unidos, en donde pasaron por los cuarteles generales de ESPN para participar en varios programas y entrevistas. Luego, siguieron hasta Nueva York y finalizaron el pasado jueves en Los Angeles.
En iguales términos se expresó Ríos (31-1, 23 nocauts), quien reconoció que la atípica gira le dio un sentimiento de simpatía hacia su oponente, algo que no sucede con frecuencia cuando se anda de promoción.
"La gira fue exageradamente larga, y es extraño porque se supone que cuando está en entrenamiento uno comience a odiar al oponente", comentó el hijo de mexicanos. "En estos momentos... bueno, no es que Manny sea mi mejor amigo pero al menos sé que podemos ser buenos amigos después de la pelea".
"En realidad, a mí no me afecta, porque uno es un profesional y separa una cosa de la otra", agregó en un tono más serio. "Me puede caer o no caer bien, pero lo que importa es que yo tengo un trabajo por hacer y mucho por demostrar. Fue extraño, porque esta vez fuimos a sitios juntos como parte de la promoción y hablamos más de lo que hablan los oponentes en una gira promocional. Fue extraño, de veras".
¿Cuán difícil es hacer la transición de compañeros de viaje a rivales en el ring? Ambos consideran que esta es la parte más fácil de todo el proceso, particularmente porque cada uno se fue a sus respectivos campos de entrenamiento y por la motivación especial que tienen.
"No es tan difícil, porque aún en momentos en que hablábamos, lo sigo viendo como un rival", señaló por su parte Ríos. "Cuando subo al ring, no hay amistad, uno sale a vencer al oponente y sé que él piensa igual".
Más aún, cuando en ambos hay un sentido de urgencia por borrar las más recientes demostraciones. Pacquiao viene de dos derrotas en fila, incluyendo un contundente revés por nocáut en la cuarta pelea frente a Juan Manuel Márquez, mientras que Ríos perdió su invicto con una cerrada decisión ante Mike Alvarado a finales de marzo.
"Llevo esperando esta oportunidad por muchos años", sostuvo Ríos, quien elogió cándidamente a su oponente. "Quiero la fama que tiene Manny, quiero todo lo que tiene Manny; ser reconocido como uno de los mejores peleadores, pelear con lo mejor y vencer a lo mejor. Manny todavía pertenece a ese grupo y aun cuando no me consideren, al menos me recordarán porque vencí a Pacquiao. Además, después de la derrota, es un nuevo comienzo".
"Brandon es un buen boxeador y sé que va a ser una gran pelea", dijo por su parte Pacquiao. "Después de la última derrota, para mí es importante tanto una victoria convincente como dar un buen espectáculo. Ya después de esta pelea, me encargaré de Márquez o (Floyd) Mayweather, si es que finalmente quieren pelear conmigo".
"Además, peleo cerca de casa", agregó. "El viaje no será tan largo esta vez y es una gran oportunidad de pelear en Asia y en China".
Por Hiram Martínez - ESPNDeportes.com Seguir @All_SportNews




