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Sin hacer mucho ruido, los Golden State Warriors construyeron un equipo capaz de llegar hasta la Finales



Tras su gran serie ante los San Antonio Spurs, se vislumbraba que los Golden State Warriors podrían tener un futuro brillante y que encararían la temporada 2013-2014 con ansias de mejorar, y la clara intención de establecerse entre los mejores de la Conferencia Oeste.

Sin embargo, rondaba la incertidumbre en la zona de la bahía californiana ya que los dirigidos por Mark Jackson no contaban con espacio salarial alguno como para reforzar su nómina, y además la tendrían complicada para retener a dos de sus piezas clave en Jarrett Jack y Carl Landry.

Esto parecía una situación realmente desafortunada, ya que los 'guerreros' cuentan con uno de los núcleos más prometedores de la NBA y con una verdadera estrella como Stephen Curry quien, cuando está sano, es virtualmente imparable cuando el balón pasa por sus manos.

Sin embargo, todo mal tiene solución si existen ingenio y agallas (y unos cuantos dólares), y los Warriors encontraron la forma de salirse de su aprieto de tal forma que estuvieron a punto de reclutar a Dwight Howard al norte de california.

Se sabe que el centro finalmente se decantó por los Houston Rockets, pero en los minutos previos a la decisión oficial aquel ya lejano 5 de julio, la posibilidad de verlo vestido de azul y amarillo al menos fue posible, tanto desde lo económico como de lo deportivo.

Y es que comandados desde las sombras por el legendario Jerry West, con un gerente general joven y capaz como Bob Myers, y un propietario de bolsillos profundos como Joe Lacob, los californianos encontraron la forma de meterse en la conversación.

Ya resultó sorprendente en su momento cuando Howard aceptó reunirse con una comitiva de los Warriors, ya que estos no tenían espacio salarial alguno para ofrecerle, y cuando se anunció que los bahienses se habían despojado de suficiente salario como para hacer una oferta, más de un corazón, sobre todo en Texas, se habrá paralizado.

La nueva cúpula ejecutiva a cargo de Golden State todavía está pagando los pecados del grupo anterior, y fue por eso que tuvieron que pagar un precio relativamente alto para desprenderse de Richard Jefferson y Andris Biedrins.

La realidad marca que ninguno de los dos debería haber estado en la planilla de salarios del equipo de no ser por la incompetencia del ex GM Larry Riley.

Riley, entre tantas otras decisiones espantosas, utilizo la cláusula de amnistía en Charlie Bell (a quien le quedaba una temporada y $4 millones) para generar espacio para una oferta a DeAndre Jordan quien acabó siendo igualada por Los Ángeles Clippers. La decisión fue aún peor ya que el indicado para ser cortado era el letonio Biedrins, quien para esa altura ya se había convertido en una verdadera carga.

Luego, y meses antes de ser retirado de su cargo, Riley básicamente pagó $10 millones por la selección número 30 del draft (eventualmente Festus Ezeli), al enviar a Stephen Jackson a los Spurs y absorber el año extra de contrato de Jefferson.

Regresando al presente, Myers se vio obligado a 'sobornar' al Jazz con múltiples selecciones del draft (primera ronda en 2014 y 2017, segunda ronda en 2016 y 2017) y dinero para que estos absorbieran el último año de los tratos de Jefferson y Biedrins, dos jugadores cuyas carreras en la NBA están acabadas, y del escolta Brandon Rush, quien viene de una rotura de ligamentos cruzados.

LLEGA IGUODALA
Tras la locura frenética de esos minutos en los que se anunció el traspaso con Utah, el panorama se empezó a despejar una vez que los Warriors anunciaron el fichaje de Andre Iguodala.

El escolta había roto su contrato con los Denver Nuggets, y parecía que se encaminaba a los Sacramento Kings antes de que estos retiraran su oferta de la mesa.

Fue allí cuando se vislumbró la verdadera intención de Golden State, y el perimetral se convirtió en flamante refuerzo.

Su llegada sin dudas les da un salto de calidad, ya que su defensa es de élite y su experiencia lo ha visto ganar la medalla de oro con el seleccionado estadounidense en Londres 2012.

Además, Iguodala es un jugador versátil, capaz de manejar el balón, defender posiciones múltiples y, en su última temporada con los Philadelphia 76ers, llegó a disparar 39.4 por ciento desde la línea de triples.

¿FALTA DE PROFUNDIDAD? PARA NADA
Con tres jugadores menos, y las anunciadas partidas de Landry (a Sacramento Kings) y Jack (Cleveland Cavaliers), la dirigencia se movió rápido y logró formar una banca más balanceada y productiva que la de la pasada temporada.

La producción de Landry fue rápidamente reemplazada por Marresse Speights, quien arregló un contrato por tres campañas y $11 millones.

El delantero/centro, quien acabó la temporada con los Cavaliers, aportará su repertorio ofensivo, que incluye un buen tiro de media distancia, y energía en los rebotes.

Además, para complementarlo y ayudar en defensa llegó el veteranísimo Jermaine O'Neal, quien fichó por el contrato mínimo y una temporada.

A sus 34 años, el jugador que brillara con los Indiana Pacers, se ha transformado en un especialista defensivo, capaz de bloquear tiros, bajar rebotes y generar faltas ofensivas. Su presencia es recomendable en un equipo ganador, y en los Warriors encontró un matrimonio perfecto.

El espacio vacío dejado por Jack será ocupado por Toney Douglas, quien quedó libre de los Kings y buscará reactivar su carrera.

El armador firmó por un más que accesible salario de $1.6 millones, y aportará defensa, penetración y atletismo para poder darle el respiro necesario a Curry.

*ROTACIÓN DE PLAYOFFS
Gracias a los movimientos eficaces realizados, los Warriors se encuentran con múltiples jugadores que pueden cubrir varias posiciones y que pueden aportar distintos repertorios.

Sin dudas el equipo está construido para brillar en la postemporada, que es cuando las rotaciones se acortan y los entrenadores van a la guerra con sus mejores 8 o 9 muchachos.

Es así que Jackson tendrá la calidad suficiente para darle pelea a cualquiera, en cualquier cancha y noche.

Curry ya mostró lo que puede hacer en la postemporada, y Klay Thompson y Harrison Barnes solo mejorarán con una temporada más de experiencia.

Se espera que David Lee y Andrew Bogut por fin dejen atrás sus lesiones y se conviertan en fijas en la pintura.

La realidad marca que con estos, más los relevos desde la banca, los Warriors tendrán la opción de emplear alineaciones altas o bajas y de rotar según el rival de turno.

Los Warriors llegaron para quedarse, y en una conferencia tan pareja (en la que una lesión lo puede cambiar todo), quien dice que no puedan dar una sorpresa.


Por Rodrigo Azurmendi - ESPNDeportes.com