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La puertorriqueña Mónica Puig, 65ª de la WTA, no pudo seguir por su sueño. En un Wimbledon muy pero muy bueno en su primera presentación en la Catedral, cayó ante la estadounidense Sloane Stephens, 17ª cabeza de serie, por 4-6, 7-5 y 6-1 por los octavos de final.
En un partido bien parejo, la balanza se definió para un lado en el último set, que apenas duró 26 minutos de juego. Es que, en total, la mejor latinoamericana del momento sumó 23 tiros ganadores y 22 errores no forzados, contra los 25 y 31, respectivamente, de su rival.
Además, Puig concretó 3 de 8 chaces de Puig, mientras que su rival consiguió quedarse con 5 de las 12 posibilidades que tuvo.
Puig, quien comenzó el año fuera del top 100, ya había dado un aviso en Roland Garros al alcanzar la tercera ronda y ahora confirmaba su buen momento al avanzar por primera vez en su carrera a una segunda semana de un Grand Slam. En el césped de Londres, hacía nueve años que una latinoamericana no llegaba tan lejos.
La boricua, de 19 años, buscaba su segundo cuartos de final de la temporada en el circuito grande, luego de haber estado entre las mejores ocho del WTA de Oeiras, sobre clay, avanzando desde la clasificación. Pero, claro, avanzar en Wimbledon tiene otra jerarquía, claro.
Camino a los octavos de final, la puertorriqueña arrancó con una enorme victoria ante la italiana Sara Errani, número cinco del mundo. Luego llegaron los trabajados triunfos en tres sets ante la española Silvia Soler Espinosa y la checa Eva Birnerova.
Ahora, la estadounidense espera por la ganadora de la francesa Marion Bartoli, 15ª preclasificada y finalista en la edición 2007, y la italiana Karin Knapp.
Por ESPNTenis.com Seguir @All_SportNews




