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Gennady Golovkin demostró a quienes dudaban que verdaderamente es el mejor peso mediano del mundo



Gennady Golovkin (27-0, 24 KOs) es todo lo que la mayoría de los fanáticos esperan: una persona afable y sonriente fuera del ring, feliz de interactuar con el público, pero un destructor puro, con habilidad, dentro del ring. Esa reputación continuará creciendo después de esta actuación absolutamente sensacional ante Matthew Macklin (29-5, 20 KOs), a quien noqueó en uno de los grandes nocauts de un solo golpe en la historia reciente del boxeo para retener su título por octava ocasión.

Vídeo: Repetición de la pelea Golovkin-Macklin

A pesar de todas esas defensas, se suponía que Macklin fuese la prueba más dura de Golovkin. A pesar de la aclamación que Golovkin ha recibido en los últimos años y a pesar de todos los nocauts emocionantes que ha tenido, hay que admitir que su currículum es muy flojo. Macklin fue el primer retador mediano legítimo que Golovkin tuvo que enfrentar. Después de todo, Macklin es un retador de larga data que se mereció ganar un campeonato pero fue estafado en Alemania con un fallo dividido ante el peleador de la casa, Felix Sturm, en 2011. En 2012, Macklin derribó a Sergio Martínez y lo tuvo en una pelea pareja durante la mayor parte de la pelea hasta que Martínez lo noqueó en el 11er asalto. Macklin no ganó esos combates pero se ganó un gran respeto y credibilidad. Pero Golovkin, admitiendo que fue una de sus peleas más fáciles, simplemente lo aplastó. A veces te toca ser el parabrisas, y a veces el insecto. En esta noche, Macklin fue el parabrisas y Golovkin lo superó en potencia desde el inicio.

Golovkin sacudió a Macklin, quien lució un poco asustado como Frank Bruno ante Mike Tyson, en el primer asalto con derechazos. Abrió un feo corte sobre el ojo izquierdo de Macklin en el segundo round y luego lo liquidó repentinamente en el tercer round. Golovkin lanzó un uppercut de derecha y le dio seguimiento con un gancho de izquierda tremendo al cuerpo que conectó con fuerza. Macklin cayó a las lonas en agonía e inmediatamente se puso a retorcerse de dolor mientras el réferi Eddie Cotton le propinaba el conteo completo al minuto con 22 segundos. Macklin se mantuvo en el piso un par de minutos, y Golovkin tuvo un nocaut de golpe al cuerpo que tendrá su lugar entre los golpes más memorables de ese estilo, como el nocaut de Bernard Hopkins sobre Oscar De La Hoya y el golpe de Roy Jones estallando en las costillas de Virgil Hill. Incluso Lou DiBella, promotor de Macklin que había dudado de Golovkin antes del combate debido al nivel de sus rivales, se mostró completamente impresionado y dijo que fue probablemente el golpe al cuerpo más duro que haya visto en 25 años de boxeo.

Golovkin, de 31 años y oriundo de Kazajistán viviendo en Alemania (pero entrenando en los Estados Unidos mientras intenta conseguir su visado de residencia) levantó su porcentaje de nocauts a un 88.9 por ciento, el mejor entre los campeones activos, al lograr su 14to nocaut consecutivo tras haber noqueado a todos sus oponentes desde que ganara una decisión en ocho asaltos en Dinamarca en 2008.

Macklin dijo que Golovkin era el mejor oponente que había enfrentado, y después de esta actuación, Golovkin, probablemente el mejor peleador del mundo en las 160 libras, va a pasarlo mal a la hora de enfrentar buenos oponentes, aún con el fuerte soporte de HBO, que implícitamente trae rivales muy lucrativos. Golovkin tiene marca de 3-0 este año y planea pelear dos veces más, quizás tan pronto como agosto con su próxima fecha seguramente en noviembre en HBO. El problema principal, empero, es ver quién lo enfrentará. Sin importar quién tome esta difícil asignación, Golovkin ha demostrado que es un peleador que merece protagonizar peleas televisivas de primer nivel.


Por Dan Rafael - ESPN.com