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Mientras Juan Manuel Márquez busca un 5° título, Timothy Bradley está detrás del reconocimiento



Aún con sus destacadas trayectorias, Juan Manuel Márquez y Timothy Bradley son dos peleadores que siguen buscando el reconocimiento que les ha sido esquivo.



Es por eso que la velada del 12 de octubre en el Thomas & Mack Center de Las Vegas será una que no solo pondrá en juego el cinturón de peso welter de la Organización Mundial de Boxeo, sino que también ayudará a definir el legado del que acabe victorioso.

El mexicano irá por un título mundial en su quinta categoría, algo nunca antes logrado por un pugilista de su país, y algo que se le negó hace poco menos de dos años en una controversial derrota por puntos ante el filipino Manny Pacquiao.

"Todo el mundo sabe lo que pasó en noviembre de 2011 contra Pacquiao y el cinturón debería haber sido mío pero me lo negaron los jueces", explicó. "La vida da revancha y el 12 de octubre tengo la oportunidad para recuperar lo que debió haber sido mío. Esa es mi motivación".

Para lograrlo, Márquez deberá arrebatarle el cetro a Bradley, quien coincidentemente se consagró campeón tras vencer al 'congresista'.

"Siempre he pensado que para ser el mejor hay que ganarle al mejor, y el mejor es el campeón", dijo el mexicano. "En este momento Bradley es el campeón".

Bradley viene de mejorar su imagen venciendo en una auténtica guerra al ruso Ruslan Provodnikov, pero necesita una victoria contundente ante un rival de fuste mundial.

Es por eso que el oriundo de Palm Springs, California aceptó esta pelea.

"Quiero agradecerle a Márquez porque demuestra el tipo de talento que es al estar cerca de los 40 años y aún tener la mentalidad de querer pelear a los mejores", sostuvo. "Se enfrentará a un jovencito lleno de energía pero está dispuesto a asumir el reto".

Pese a haber sido declarado el ganador, Bradley sufrió la ira del público y de la prensa tras su propio enfrentamiento contra Pacquiao.

Es por eso el apodado 'Tormenta del Desierto' ve esta pelea como la chance de inscribir su nombre en los anales grandes del deporte, y en la conciencia de los aficionados.

"Esta es una oportunidad que tuve en la pelea contra Pacquiao pero que se me escapó debido a las controversias", explicó. "Es mi oportunidad de convertirme en una superestrella y una fuerza en el boxeo. Eso no sucedió pero en esta pelea sí sucederá. No me quedan dudas".

Bradley también se mostró frustrado por la falta de reconocimiento por parte de los expertos, a pesar de contar con récord de 30-0-1.

"Soy un cuatro veces campeón y aún no tengo una posición en el boxeo", se quejó. "Debería estar en todas las listas de los libra por libra. Luego de esta pelea, estaré en la lista de todos".

CHOQUE DE ESTILOS
Ambos son conscientes de las similitudes en sus estilos, y por eso será interesante ver lo que propongan a la hora de subirse al ring.

"La gente verá una gran pelea porque su estilo y mi estilo son los que hacen gran peleas", dijo Márquez. "Se pueden revivir peleas del pasado, que más que peleas fueron guerras arriba del cuadrilátero".

Bradley no se caracteriza por ser fajador, pero asegura estar listo para trenzarse con el mexicano si la situación lo requiere.

"El 12 de octubre estaré listo para soportar todo el dolor que sea necesario para ganar", confirmó. "La gente puede decir muchas cosas de mí pero no pueden decir que no soy un ganador. No soporto perder".

Márquez se mostró muy cauto y respetuoso respecto a las cualidades de su rival, y está al tanto de lo que debe mejorar para aumentar sus chances.

"Tenemos una pelea difícil y dura pero vamos a llegar bien preparados física y mentalmente para ganar este campeonato", indicó. "Estoy entrenando mucho en mi fuerza, y específicamente en mi velocidad, porque será lo más importante".

Bradley también evitó las polémicas y dijo que no se fiará de la edad de su rival.

"Márquez es una leyenda y no será fácil, pero nada en la vida es fácil", concluyó.


Por Rodrigo Azurmendi - ESPNDeportesLosAngeles.com