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Los números indican que Miami Heat jugó un partido muy bueno, pero igual perdió



Los San Antonio Spurs ya lograron su cometido en el Sur de la Florida, que era llevarse una victoria de Miami.

Ahora tendrán la posibilidad de dar un golpe casi definitorio el domingo en caso de ganar ese encuentro.

Fue un tremendo partido en el cual hubo siete cambios de liderato y seis veces estuvo el marcador igualado. Apenas se cometieron 12 pérdidas de balón entre los dos conjuntos, y vimos un básquetbol de alto vuelo.

Ojalá haya sido el comienzo de una serie larga y de calidad; al menos el abreboca fue fenomenal.

Cuando uno revisa los números fríos, el Miami Heat ganó la batalla de los rebotes, repartió más asistencias, acertó más triples y lanzó para un mejor porcentaje. Sin embargo, perdió el partido.

¿Y ahora qué?

Es sabido que hay ajustes constantes de partido a partido en postemporada. Aunque la pregunta en este caso es: ¿Cuáles son esos ajustes?

MEJOR EJECUCIÓN EN EL ÚLTIMO CUARTO
El Heat ha cerrado los partidos de manera brillante en esta temporada, pero ayer no fue el caso.

Miami encestó igual cantidad de canastas (5) que pérdidas de balón en ese último período, y ante un equipo como San Antonio, eso nunca va a ser suficiente.

No hay dudas de que la defensa de San Antonio dio un paso adelante, pero no puedes regalar posesiones.

Dwyane Wade, quien lució con energía renovada en el inicio del encuentro, no anotó ningún tanto en el cuarto período.
El Heat inició el cuarto sin LeBron James ni Wade, y cuando ingresaron les costó entrar en ritmo.

EXPLOTAR LOS PAREOS FAVORABLES
En la serie ante Indiana, vimos como los Pacers sacaron de la ecuación a Shane Battier. Este último no podía marcar a David West, y Frank Vigel siguió buscando a su alero de poder hasta que Spoelstra se vio obligado a jalar el gatillo.

De eso se tratan los playoffs. Son un constante juego de ajedrez en el cual uno busca constantemente qué debilidades explotar.

Ayer durante varios minutos Boris Diaw marcó a LeBron James. Con todo respeto para Diaw que es un gran pasador y engañosamente atlético, pero está 30 libras demasiado pesado y no puede marcar a LeBron ni con la capa de Superman.

A la vez Matt Bonner marcó por momentos a Chris Bosh, y más allá de que alero de Miami está pasando un mal momento, debería poder ganarle con el dribble a Bonner y también dominarlo en el poste bajo.

No obstante, Miami no hizo nada de eso. Spoelstra, a quien considero un gran entrenador, debe insistir con esos duelos hasta obligar a Popovich a cambiar y no lo hizo.

Y miren lo que son las cosas que en un momento dado el enorme Tony Parker estaba marcando a James. La bola no iba a LeBron, hasta que finalmente después de un par de series, le llegó el balón.

¿Qué hizo Parker? Le hizo falta inmediatamente porque sabe que no lo puede marcar.

Esa es la inteligencia de los Spurs. Miami no se puede quedar atrás, y debe aprovechar los pareos favorables que se dan durante algunos minutos.

EMPUJAR EL BALÓN
Mucha gente parece estar empeñada en llamar "veteranos" a los Spurs, cuando en realidad tienen el menor promedio de edad del 1 al 15; ciertamente Juwan Howard no ayuda al Heat en esta pulseada.

Y si bien es cierto que el trío de estrellas de los Spurs es más veterano que el trío de Miami, ayer fue San Antonio el que impuso el ritmo.

Tras cada intento fallido de Miami, San Antonio corría porque saben que no pueden dejar que se arme la defensa de media cancha del Heat.

Miami atacó sin cesar en el séptimo juego ante los Pacers y eso genera problemas para el rival, les provoca constante presión.

Wade hizo alusión al "cansacio", pero en las Finales no hay excusas. El Heat tiene que empujar el balón, porque es justamente el atleticismo del Thunder el que le dio tantos problemas a los Spurs el año pasado.

MÁS DE HASLEM
Tim Duncan no tuvo el mejor inicio de partido en el día de ayer. De hecho mientras Haslem lo marcó, no acertó ninguno de sus cinco intentos.

Sin embargo abusó tanto de Chris Bosh como de Chris Andersen en el poste bajo y terminó con 20 tantos y 14 rebotes.

Andersen no es un buen defensor de poste bajo porque no tiene la fortaleza física, y Bosh es un jugador "suave".

Es cierto que Haslem puede ser un problema a la ofensiva si llega en uno de esos días en los cuales no acierta sus lanzamientos desde 18 pies.

Pero ayer no fue ese caso, dado que acertó su único intento.

Haslem, a pesar de tener menor estatura, es quién más problemas le da a Duncan, y debería tener más minutos.

Entiendo que no lo hace Spoelstra para estirar la cancha, pero si anulas una estrella de San Antonio, mitad de la batalla está ganada.

A QUEMAR LOS BOTES
Esa es la frase que está utilizando Spoelstra sin cesar en estos playoffs.

Proviene de Pat Riley y fue heredada por el actual entrenador de Miami.

Hace alusión a un ejército que cosntruyó sus botes para ir a la guerra, y al llegar a destino, el general le ordenó a sus dirigidos que "quemen sus botes".

En otras palabras, si algo salía mal no había escapatoria.

El mensaje de a matar o morir es el que quiere dar Spoelstra.

El Heat a veces peca por complaciente, y tiene que encarar el Juego 2 como si no hubiese mañana.

De lo contrario, el bicampeonato será apenas una utopía.


Por Sebastián Martínez Christensen - ESPNDeportes.com