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LeBron James está ante una de las citas más importantes de su carrera. Se juega su reinado a todo o nada ante unos Indiana Pacers que han situado a sus todopoderosos Miami Heat al borde del abismo. Un final inesperado para los claros favoritos en todas las apuestas y para LeBron, que ve cómo su reinado individual puede no ser suficiente para seguir al tope de la NBA.
La temporada ha sido de '10' a nivel individual, pero puede acabar en tragedia a nivel colectivo si LeBron no consigue sacar el máximo de sus compañeros ante los Pacers. Ese es su gran objetivo ahora mismo, después de haber visto como uno de sus grandes retos del año se quedaba en nada... por culpa de Marc Gasol.
"El premio al mejor defensor del año era uno de mis objetivos este año", asegura LeBron en una entrevista concedida a Ahmad Rashad, uno de los grandes personajes de la NBA. "Nunca se lo dije a nadie, nunca se lo dije a la prensa, pero era uno de mis grandes desafíos esta temporada. Yo dije que merecía ser el defensor del año esta temporada y terminar segundo me dolió. Me dolió mucho".
Vídeo: One on One with Ahmad Rashad: LeBron James
LeBron no podía ocultar su frustración ante la derrota. "Sé todo lo que he puesto para conseguirlo. Mejoré mi rendimiento y he podido defender en muchas posiciones y a muchos jugadores cada noche. Sentía que lo podía conseguir", afirma el MVP de la temporada regular.
Un premio que ha conseguido por cuarta vez en su carrera y que sólo tres jugadores en la historia han conquistado más veces. ¿El secreto de su éxito? "Supongo que es mi determinación de querer ser un grande", confiesa el jugador de Akron. "Cada año, cada temporada, cuando vuelvo al trabajo quiero ser mejor. Quiero cumplir y superar las expectativas que hay puestas en mí., incluso las mías. Quiero seguir superándolas y he sido capaz de hacerlo durante mi carrera".
Ese nivel de exigencia es el que le lleva a mejorar partido tras partido, dejando sin palabras a los cronistas que glosan sus gestas. "No sé dónde está mi limite. Espero no encontrarlo nunca y no darme nunca en la cabeza con él. Sólo quiero seguir trabajando y sacando el máximo de lo que tengo. Entiendo que Dios me ha dado un talento y tengo que seguir sacándole provecho y trabajando con él", admite el LeBron más personal e íntimo.
Ese jugador que ha devuelto a la primera línea el debate sobre si llegará a ser el mejor de la historia ha vuelto a disfrutar del baloncesto tras conquistar su primer anillo con los Heat y asegura que ese es el secreto de su éxito esta temporada. "Hay que seguir jugando a un gran nivel, pero a la vez divirtiéndome. Eso es lo que pensé la pasada campaña. Soy un jugador juega al nivel más alto que puede, pero que tiene que salir a divertirse", señala antes de confesar que esa concepción del deporte como diversión no le aleja de la autocrítica cuando las cosas no salen bien.
"Sí, soy mi mayor crítico. También hay un par de periodistas y un par de personas en televisión [risas] que critican lo que hago, pero en su mayoría yo soy mi mayor crítico. Pongo mucha presión sobre mis hombros cada noche que salgo a la cancha", confirma LeBron.
Tras pasar revista a una temporada llena de luces, pero que puede terminar con una derrota que ensombrezca todo lo demás, LeBron muestra su lado más íntimo y personal y habla de su verdadero desafío: ser padre.
"Siempre verás una sonrisa cuando estoy con mis hijos. Me encanta estar con ellos, ayudarles con sus deberes, a vestirse por las mañanas, saber que les gusta y que no. Es lo que soy: LeBron, el padre de estos chicos", admite con una gran sonrisa en su cara, antes volver a mostrar un gesto serio y de concentración, pensando en su todo o nada ante los Pacers.
Por MARCA.com Seguir @All_SportNews




