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Es un secreto la condición de las rodillas de Dwyane Wade, pero sus números gritan que no anda bien del todo


¿Es hora de que el Heat se preocupe acerca de Dwyane Wade?

Parece una pregunta justa hecha al vacío, pero por supuesto que nosotros no operamos en un vacío. De hecho, ya hemos estado en esta situación. Y Wade nos ha hecho ver como unos tontos por dudar de él.

Si ustedes recuerdan los playoffs de la temporada pasada, Wade lucía como una sombra de sí mismo en el tercer partido de las semifinales del Este, anotando cinco puntos mientras acertaba dos de 13 intentos de campo. Los doctores del equipo le drenaron líquido de su rodilla izquierda antes del partido, intentando aliviar la incomodidad, pero el Heat se fue abajo 2-1 ante los Pacers. Era comúnmente dicho que Wade estaba acabado y el Heat también.

Luego, Wade promedió 24.1 puntos, 6.1 rebotes y 4.7 asistencias el resto de los playoffs, y el Heat se proclamó campeón en 2012.

Como si no hubiéramos aprendido nuestra lección la primera vez: las dudas acerca de la efectividad de Wade surgieron de nuevo en la pasada temporada regular. Y, seguro, Wade hizo que esas preocupaciones se vieran como una tontería -además de prematuras- luego de una gran racha de tiros, registrando un promedio de efectividad de 55 por ciento tras la pausa del Juego de Estrellas.

Nos engañó dos veces. Qué vergüenza.

Y ahora Wade está de nuevo ante eso.

Jugando con una rodilla lastimada (¿hay algún eco en esto?), Wade ha promediado solamente 13.3 puntos por partido en los playoffs, que está justo debajo de Reggie Jackson y ligeramente arriba de Omer Asik. Tira 45.8 por ciento de campo, debajo del 52.1 por ciento durante la temporada regular. Su PER (rating de eficiencia de jugador) se desplomó de un 24.0 en la temporada regular a 17.5 en la postemporada. De nuevo, la forma de jugar de Wade nos hace dudar de él otra vez.

¿Qué hacemos con esta información? ¿Seguimos caminando y pretendemos que no está pasando nada?

Por supuesto que no. Wade bien podría meter 40 puntos en el cuarto partido, pero eso no debe detenernos para analizar qué ha estado afectándolo hasta el momento. ¿Qué es lo que ocurre?

Rodillas enfermas, juego enfermo

Si la rodilla derecha lastimada de Wade, que ocasionó que no jugara en el cuarto partido ante los Milwaukee Bucks, está limitando su juego, se nota. Erik Spoelstra, entrenador del Heat, ha estado elogiando a Wade por su disciplina de disparos luego de que él solamente tomó siete tiros en el tercer juego, pero esa disciplina no ha sido empleada en otras áreas. El promedio de entregas de balón de Wade ha ido de 13.2 por ciento de sus posesiones terminando en una entrega de balón durante la temporada regular a 19.8 por ciento en los playoffs. En otras palabras, Wade suelta el balón en una de cada cinco veces que termina una jugada. Eso no es nada bueno.

Y esas entregas de balón son reveladoras. Si observan el video, notarán que Wade no ha logrado colarse a la canasta como normalmente lo hace. En lugar de eso, rutinariamente se ha quedado corto en media distancia, para bien tirar fuera de balance, o pasar hacia el perímetro donde se la entrega directamente a un defensor de los Bulls.

Cuando está sano, Wade puede mantenerse en el aire y usar esos pases con salto como un arma, aunque los jugadores siempre son instruidos a nunca brincar para hacer un pase. Pero recientemente, Wade no ha mostrado el impulso necesario para que sea un ataque efectivo. El resultado son muchas entregas de balón con estos pases empleando un salto, que ponen furiosos a los entrenadores en todas partes.

Usualmente, Wade no necesita esos pases para ser exitoso. Ha logrado tener buena fortuna con el pick-and-roll, donde puede colocarse alrededor de los defensas y usar su velocidad relampagueante para atacar el aro. Pero ese ya no es el caso. Wade ha metido solamente 14 puntos en 31 jugadas de pick-and-roll esta postemporada, de acuerdo al seguimiento en video de Synergy Sports. Su eficiencia en esa acción (0.452 puntos por jugada) se ubica última en los playoffs entre jugadores con al menos 25 jugadas de pick-and-roll. Traducción: la fortaleza más grande de Wade ha sido reducida últimamente hasta ser una debilidad.

Ya no consigue tiros libres

Sin poder emplear el juego de pick-and-roll para agarrar a su defensor fuera de balance, Wade ha visto cómo se diluyen sus viajes a la línea de tiros libres. Esta postemporada, ha conseguido un tiro libre más que Chris Andersen, pese a que Andersen ha jugado 102 minutos menos. Peor aún, Wade no ha conseguido ir a la línea de tiros libres en dos de tres partidos en esta serie.

¿Quieren adivinar cuántos partidos sin tiros libres tenía desde que LeBron James y Chris Bosh llegaron en 2010-11 para hacer equipo con él?

Dos (sin contar partidos acortados por lesión). Eso es todo.

Wade permanece como uno de los jugadores que mejor sabe conseguir faltas en la NBA y ésa es una de las razones por las que es una pesadilla para marcar, pese a tener 31 años. Quítenle los tiros libres a Wade y será como quitarle a James su habilidad para pasar el balón.

Tomando una desviación

Wade ha compensado su falta de agilidad con el dribbling acercándose al aro y teniendo opciones más fáciles de esa forma. De hecho, el 80 por ciento de sus encestes en la zona restringida esta postemporada han sido asistidos, mientras que en la temporada regular ese porcentaje era de 57.1, de acuerdo a la herramienta de estadísticas de NBA.com. Esto pasa cuando te auxilias de tener cerca a ese hombre llamado LeBron.

Sí, debemos darle mérito a Wade por encontrar una desviación eficiente del balón, pero el Heat no puede darse el lujo de ver a Wade convertirse en Avery Bradley a la ofensiva.

¿Por qué? Porque el camino hacia el título será más complicado. La defensiva de los Bulls está clasificada en el quinto lugar de eficiencia defensiva esta temporada, ¿pero los cuatro equipos por encima de ellos? Serían los Pacers, Grizzlies, Spurs y el Thunder. Dos de esos cuatro equipos podrían estar en el camino posterior si el Heat elimina a los Bulls.

Así que pueden culpar a la aguerrida defensiva de los Bulls por los problemas de Wade, pero sepan que quizá no será más fácil para el Heat, que ha sido capaz de absober su ineficiencia contra un diezmado equipo de los Bulls gracias a que Norris Cole y Ray Allen han asumido la carga. Pero pensando en el futuro, el Heat requiere que el Wade de siempre aparezca. Y si la historia se repetirá, es cuestión de tiempo para que él lo haga.


Por Tom Haberstroh - ESPN