Los rumores sobre el resultado económico que dejó el PPV de la pelea entre Floyd Mayweather y Robert Guerrero no son buenos, pero tampoco son buenos los rumores sobre el futuro rival de Mister Money para el 14 de septiembre.
Empecemos por lo sucedido el pasado fin de semana. De antemano había coincidencias de que la expectativa previa a la nueva presentación del Rey Libra por Libra no se asemejaba a las de batallas anteriores. Los pésimos números de audiencia que cosechó la serie previa All Acces de Showtime, una copia del 24/7 de HBO, mostraban que los decibeles de la posible audiencia no eran los deseados.
Hasta en los foros se notó el desencanto adelantado, con mínima respuesta de los lectores, que no mostraban ni siquiera ánimo para debatir, lo cual llevó a uno de los foristas a preguntar sorprendido ¿Dónde están los fanáticos de Floyd?
Pese a todo, las confiadas presunciones consideraban que las ventas de PPV superarían el millón de hogares. Sin embargo, de acuerdo con datos no confirmados que manejan varios especialistas, entre ellos Dan Rafael de ESPN, las ventas no habrían llegado al millón. En medio de esos rumores, un alto ejecutivo relacionado al mundo del boxeo y la televisión fue más sombrío y me dijo que las ventas "anduvieron muy por debajo de los ochocientos mil hogares".
Como sucede habitualmente, los números finales se conocerán un par de semanas después del evento, sin embargo hasta hoy ha sido común que los responsables de las empresas promotoras adelanten cifras cuando la venta ha tenido éxito, cosa que aún no ha sucedido.
Si esos rumores se confirman, necesariamente este episodio provocará un número importante de reflexiones y conclusiones que los promotores, seguramente, también estarán analizando. La primera y más importante: la actitud del fanático ante aquellos espectáculos donde los campeones del PPV prefieren enfrentar a rivales de poco riesgo y evitan exponerse a una posible derrota. Había mucha gente, en su mayoría mexicanos, que esperaban una pelea aburrida y de pocas emociones, entonces su reacción fue no comprarla. Y la audiencia latina, en su mayoría mexicana, es el mayor sostén del negocio boxístico en los Estados Unidos.
Floyd Mayweather, que ha subido al ring hasta con un enorme sombrero de charro en su cabeza, promueve y organiza sus eventos pensando en el público mexicano. Si así no fuera, ¿por qué elige pelear un 4 de mayo y un 14 de septiembre? Teniendo en cuenta ese detalle, hasta los nenes de pecho, saben qué tipo de pelea gusta ver la fanaticada mexicana: pura emoción e intercambio. El estilo elusivo, técnico o aquel que prioriza la defensa por encima del ataque, genera respeto pero no provoca empatía con la audiencia azteca. La conclusión es que la gente comienza a cansarse de que le prometan emoción y les vendan puro bostezo. La caída en la audiencia debe ser mirada como un llamado de atención, una enorme silbatina o un abucheo hacia la pobreza del evento.
Y pese a todas esas señales : ¿Qué ocurrirá el 14 de septiembre cuando Floyd Mayweather protagonizará su nuevo PPV por Showtime? Todo parece apuntar hacia otro aburrido evento, de resultados previsibles y con más ruido que nueces. Aún no hay rivales, pero son varios los candidatos en la lista. Golden Boy Promotions ya instaló el nombre de Amir Khan en la nómina de supuestos rivales, aunque el impase provocado por el Ramadán durante el mes de julio, puede afectar su preparación y por ello no aceptaría pelear en septiembre como lo dice un artículo del diario inglés The Guardian. Sin embargo, hubo dos claros indicios de que pese al Ramadán, Amir Khan es el favorito: asistió como invitado a la pelea Mayweather-Guerrero en Las Vegas y de manera sorpresiva, aparece como número 2 en el ranking welter del CMB.
El otro nombre, a mi juicio favorito, para enfrentar a Floyd el 14/9 podría ser el campeón welter FIB, Devor Alexander, imaginando que el 18 de mayo no tendrá problemas en su próxima defensa contra Lee Purdy en New Jersey. La tercera opción parece peor que las dos anteriores unidas: enfrentar al número uno en la clasificación welter del CMB; el argentino Luis Carlos Abregú que sería el próximo retador mandatorio.
Ninguno de esos rivales, despierta pasiones entre los fanáticos mexicanos. ¿Entonces que les queda? Si tenemos en cuenta que Golden Boy Promotions ya reservó el MGM Grand para el 14 de septiembre con la idea de que Saúl Canelo Alvarez haga su primer PPV, seguramente contra Miguel Angel Cotto, es natural imaginar que todo terminará en un doble programa con Canelo y Mayweather en el mismo evento. No fue por acaso que el presidente del CMB, José Sulaimán le aconsejó a Canelo ir despacio con su aspiración de millones y ser el principal atractivo en grandes eventos.
Las señales son inequívocas. Top Rank develó este lunes, el día y el próximo rival de Manny Pacquiao (el 24/11 en Macao contra Brandon Ríos). Antes había anunciado que solo si Floyd Mayweather peleaba el 14/9, trasladarían el combate entre Juan Manuel Márquez y Timothy Bradley para el mes de octubre, lo que terminará ocurriendo sin duda alguna.
Finalmente el show del fin de semana festivo para todos los mexicanos de septiembre, será ocupado por un doble evento con el sello de Floyd Mayweather, donde habrá mucho ruido previo pero no se romperá ninguna nuez y los ganadores se conocerán de antemano. ¿Seguirán bajando las ventas de PPV? Esa pregunta, seguramente, no dejará dormir a los promotores, que pese a todo seguirán confiando en que la respuesta de los fanáticos mexicanos será superior al rechazo que puedan causar dos peleas sin atractivo. En síntesis, seguirán amparando a sus campeones bajo la ley del mínimo riesgo, aunque ello signifique correr riesgos.
por Bernardo Pilatti - ESPN Seguir @All_SportNews




