Una de las series más intrigantes de esta primera ronda tendrá como protagonistas a los New York Knicks y a los Boston Celtics. El equipo de verde y blanco se llevó el primer juego de la serie de temporada regular entre ambos, que es recordado por el altercado entre Kevin Garnett y Carmelo Anthony. Sin embargo desde ese entonces, los Knicks ganaron tres partidos consecutivos ante Boston, incluyendo el último cruce entre ambos el 31 de marzo, aunque en ese día no jugó Garnett.
Los Knicks le han devuelto la esperanza a los fanáticos en la Gran Manzana con su gran temporada, que incluyó una racha de 13 victorias consecutivas, y terminó con el segundo sembrado en el Este. El entrenador Mike Woodson ha hecho un gran trabajo y a mi juicio debería ser candidato a Entrenador del Año. No obstante, todavía está en deuda, igual que los Knicks, cuando se trata de postemporada. De hecho Woodson tiene un récord de 2-4 en playoffs en cuanto a series se refiere.
Los Celtics justamente están en la vereda de enfrente. Sin la presencia del lesionado Rajon Rondo, nadie da ningún peso por Boston y no los culpo. Pero como decía Rudy Tomjanovich no se puede subestimar el corazón de un campeón. Los Celtics son un zorro viejo que saben ganar este tipo de partidos. Doc Rivers ganó el campeonato en el 2008 y ha ganado al menos una serie de playoffs todas las temporadas desde entonces. El año pasado le dieron un susto bárbaro al eventual campeón defensor Miami Heat.
Carmelo Anthony viene de tener la mejor temporada de su carrera y se convirtió apenas en el segundo Knick en la historia en ganar un título anotador (Bernard King fue el otro). Se ha esforzado un poco más del lado defensivo, aunque todavía está a deber en esa materia, y ciertamente ha trabajado para convertirse en un jugador más completo. Todavía sigue abusando del aislamiento, pero no se puede negar que es uno de los mejores dos anotadores puros de la NBA. El problema es que el básquetbol de equipo siempre puede más que el baloncesto de héroe, y así se explica que Anthony haya ganado apenas dos series de playoffs en su carrera.
En cuanto a Boston se refiere, no me quedan dudas que Paul Pierce es el mayor talento de este equipo a esta altura de su carrera. Sin embargo, podría no ser el más importante en esta serie. Digo esto porque uno de los mayores déficits de los Knicks es su falta de profundidad en la pintura --más que nada debido a lesiones--, y aquí es donde entra en escena Kevin Garnett. El mismo que ha tenido problemas para mantenerse saludable y al que todos catalogaban como "acabado" en los playoffs pasados. Garnett tendrá que repetir lo hecho en la postemporada anterior si los Celtics van a tener alguna posibilidad de ganar esta serie.
Los dos equipos han batallado con lesiones, y distinta podría ser la serie si estuviesen todos saludables. Los Knicks no tendrán a Amare Stoudemire, aunque curiosamente su récord es muy superior cuando él no está en el tabloncillo en comparación a cuando le toca jugar. Tampoco tendrán a Rasheed Wallace, quien se retiró de la liga por segunda vez, y Kenyon Martin recién está volviendo de una lesión. Sumaron a Earl Barron para ganar profundidad, pero de más está decir que New York podría estar en problemas si Tyson Chandler --tampoco está al 100 por ciento-- se mete en problemas de faltas.
Por el lado de Boston, no hay que mirar más allá de Rajon Rondo, que no sólo es el base armador de este equipo, sino además el mejor de Boston hace ya un par de años. El base es el que hace jugar a Boston, y necesitarán mucho de Avery Bradley y Jason Terry en los dos lados de la cancha en esta serie. Como si fuera poco, Jared Sullinger y Leandro Barbosa tampoco estarán fuera de acción para este equipo de Boston, cuyo millaje le ha pasado factura.
Vengo diciendo hace rato que los Knicks son un equipo que no está construido para playoffs considerando que no tienen una segunda opción anotadora confiable --J.R. Smith ha tenido gran campaña, pero lejos está de ser confiable--, dependen excesivamente del triple, la defensa en la base no es buena y las lesiones entre los hombres grandes podrían costarle caro. Eso sí, cuidan la balón mejor que nadie y si están certeros a distancia y el partido está parejo sobre el final no iría en contra de Carmelo y compañía.
Boston tiene un corazón gigante, y esta vez además tendrá el factor emotivo de su lado luego de los cobardes atentados en la maratón de su ciudad. Garnett y Pierce insisten en que todavía les queda al menos una pelea más, pero ciertamente será difícil sin Rondo. Jeff Green está teniendo una buena temporada, pero está por verse si puede replicarlo en playoffs. Boston tampoco tiene mucha profundidad en la pintura.
La telenovela entre Anthony y Garnett ciertamente le agrega un condimento extra a esta interesante serie. Garnett intentará meterse en la cabeza de Anthony, y no hay nadie mejor que él en ese terreno; Carmelo no puede perder la cabeza. Además enfrenta una presión enorme debido a su mal récord en postemporada.
Los Knicks parten como favoritos, pero Boston no será sencillo y algo me dice que esta serie se irá a la distancia. Pase lo que pase, será una serie con muchos matices que nos tendrá pegados al televisor de principio a fin.
Por Sebastián Martínez Christensen - ESPN Seguir @All_SportNews




