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Guillermo Rigondeaux quedó satisfecho con su victoria frente Nonito Donaire; Bob Arum NO


Guillermo Rigondeaux estuvo satisfecho con su desempeño del sábado frente Nonito Donaire. Pero no su promotor.

El ahora doble campeón súper gallo del mundo reclamó el crédito por la gran calidad técnica desplegada ante el filipino y que le permitió agenciarse una victoria por decisión unánime en el Radio City Music Hall ante cerca de seis mil almas.

Pero aunque su victoria no pudo ser más clara, el estilo con la que la consiguió resulta muy difícil de digerir para Bob Arum.

Rigondeaux venció a Donaire con votación de 114-113, 115-112, 116-111, en un combate que en muchos momentos se tornó aburrido y hasta falto de acción.

El estilo escurridizo del cubano, de mucho movimiento, marcación con el 'jab' y boxeo en retroceso, hizo que los doce asaltos parecieran una eternidad. Su estilo no es común para el boxeo clásico en Norteamérica, aunque sí es propio de la escuela cubana.

Pero la superioridad de Donaire en la estatura y la pegada, no ameritaba otro plan que el exhibido por Rigondeaux.

"Yo hice lo que tenía que hacer y creo que lo hice bien. Ustedes vieron a Donaire, parecía que estaba cazando moscas", reaccionó Rigondeaux luego del combate mientras era acompañado por Arum.

"Se vio la superioridad y la calidad técnica y ellos lo saben. Lo que pasa es que cómo somos cubanos no quieren reconocer esto desde el principio hasta el final", comentó el doble medallista de oro olímpico.

Rigondeaux, unificó su corona de la Asociación Mundial (AMB) con la de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

"Yo todavía no puedo creer esto. ¿Cómo es posible que todavía sigo siendo campeón y siguen criticando? ¿No están complacidos? ¿Soy el mejor libra por libra y siguen criticando?", cuestionó.
Arum calificó el combate entre Donaire y Rigondeaux como una versión totalmente opuesta a las peleas presentadas hace unas semanas por Top Rank en California y Las Vegas, en donde cada uno de sus protagonistas superaron los 800 golpes lanzados.

Además adelantó que por el estilo tan atípico de Rigondeaux le sería muy difícil conseguirle rivales.
"Fue un combate exactamente opuesto a lo que tuvimos en los dos anteriores eventos", dijo en referencia a los choques Timothy Bradley-Ruslan Provodnikov y Mike Alvarado-Brandon Ríos II.

"Estoy consciente de que aquí el de la pegada era Donaire, pero creo que no estuvo bien que Rigondeaux corriera tanto y de la manera en que lo hizo. Yo tenía al frente a Donaire en las tarjetas hasta el décimo asalto. Esta fue una pelea que se decidió en los últimos dos. Ahora hay que sentarnos a buscar a alguien que pueda enfrentarse a Rigondeaux. Su estilo no es el normal, pero no deja de ser un gran boxeador", sostuvo.

Entre Donaire y Rigondeaux juntos no sumaron 800 golpes. El caribeño lanzó un total de 396 golpes y conectó 129. Donaire tiró 352 y acertó solamente 82. Uno de ellos fue un recto de izquierda que tiró a la lona a Rigondeaux en el décimo asalto.

"Él sabe que tiene una deuda conmigo y ya se lo dije", reaccionó Rigondeaux en medio de las palabras de insatisfacción de Arum. "Usted tiene una deuda conmigo, ¿verdad que se lo dije?", a lo que Arum asintió con la cabeza.

"Yo le dije que le iba a ganar a Donaire y sé que lo dudaste. Lo toreé. Hasta lo vieron cazando moscas allá arriba. No puedo decir que éste es el estilo que siempre utilizaré. Pero recuerden que no todas las peleas son iguales, y los rivales son diferentes. Esta noche yo vine a ganar y así lo hice", apuntó.

Con la victoria Rigondeaux mejoró su joven marca a 12-0 y 8 nocauts. Donaire, que ahora se moverá a la división de las 126 libras, vio caer la suya en 31-2 y 20 anestesiados. Según se supo, en su regreso éste año podría enfrentar al ex campeón puertorriqueño Juan Manuel 'Juanma' López.


Por Carlos Narváez Rosario - ESPNDeportes