La gente común y corriente subestima lo difícil que es ser un boxeador profesional. Pueden ver evidencia de esto cuando, cada dos años, este jugador de fútbol americano o aquél jugador de baloncesto decide que él puede ser el siguiente campeón mundial de peso completo, y agarra un par de guantes para subirse al ring.
Usualmente, un campeonato no ocurre con esto, y la lección todavía no se aprende.
No, volverse un maestro del cuadrilátero es más probable que ocurra luego de por lo menos una década de aprender los secretos de esta ciencia. Que es exactamente donde se ubica Félix Verdejo.
El púgil puertorriqueño de 19 años fue a un gimnasio cerca de su hogar en Las Gladiolas cuando tenía 9 años, con su padrino Ángel Rivera. Ricky Márquez, hoy su entrenador y mánager, estaba presente y el pequeño Félix destacó de inmediato. No por sus puños, sino por sus pulmones y su deseo. Todos los niños boxeadores salieron a correr, y cuando volvieron al gimnasio, Félix estaba listo para seguir trotando.
"Tiene muchas habilidades naturales, es un atleta natural", dijo Márquez a NYFightblog durante una sesión de entrenamiento con prensa en Nueva York el martes, efectuada en el Mendez Gym de la calle 26 Este.
Verdejo peleará el sábado en el Radio City Music Hall, en un combate preliminar de la cartelera estelarizada por Nonito Donaire y Guillermo Rigondeaux. Verdejo (4-0, 3 KO) se enfrentará a Steven Gutiérrez (4-3-1, 2 KO).
Verdejo, quien se convirtió en profesional el 6 de diciembre de 2012 con una victoria sobre Leo Chávez, todavía vive con su madre, Madeline Sánchez, en Puerto Rico. Y resultó ser un muchacho humilde y amistoso, quien frecuentemente mencionó su fe cuando platicamos en el gimnasio.
Le pregunté si sus sueños habían crecido cuando llegó a Nueva York, se empapó de lo vibrante que es la ciudad, y se contagió por los ciudadanos frenéticos que luchan para alcanzar sus sueños. "Sí", dijo utilizando a Márquez como intérprete, mientras dibujaba una sonrisa. "Éste es uno de los escenarios más grandes en el boxeo. Estar ahí, con estrellas como Donaire o Rigondeaux, es una gran motivación".
Un gran número de aficionados en Puerto Rico ven a Verdejo como la figura joven más destacada entre los prospectos de la isla. Pero, ¿el propio boxeador cree que él es el mejor?
"No voy a decir que soy el mejor", confesó Verdejo. "Estoy trabajando para ser el mejor, pero dejaré que otras personas juzguen eso".
Verdejo clasifica, en este orden, a Wilfredo Gómez (1974-89), Wilfred Benítez (1973-90) y Félix Trinidad (1990-2008) como sus peleadores favoritos de Puerto Rico. Un momento, ¿Miguel Cotto no pasó el corte? Verdejo ríe, hace una pausa y dice, "Él es el número 4... en serio".
A Verdejo le gustaría ser visto como Trinidad, tanto por su poder -- le gusta conectar una doble dosis de ganchos con la zurda al cuerpo -- como por su personalidad. El muchacho tiene cualidades, puede pegar, su gente dice que está casado con el deporte y cuando le pregunté si quería agregar algo, me dijo que le gustaría asegurarse que yo mencionara que él "tiene a Dios en su corazón." Parece que hay muchos ingredientes correctos para que se convierta en una realidad. Habrá que ver cómo le va conforme se incremente la competencia.
por Michael Woods / ESPNNewYork Seguir @All_SportNews



