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Conoce todo lo que deberá hacer Kobe Bryant para recuperarse de la rotura de tendón de Aquiles


Incluso antes de que una resonancia magnética confirmara una ruptura completa (Grado III) del tendón de Aquiles izquierdo de Kobe Bryant, todo el mundo, especialmente Bryant, ya conocía la gravedad de la lesión. Después de todo, Bryant ya había experimentado el síntoma delatador de un Aquiles roto, diciendo luego del partido de la noches del viernes que sintió como si "hubiese sido pateado". Si no literalmente, Bryant al menos fue figurativamente azotado por una lesión que forzará un final prematuro a su temporada y hará saltar la pregunta en la mente de todos respecto a qué sucederá entonces.

Resulta que Bryant no perdió mucho el tiempo deliberando sobre el futuro. El sábado se sometió a una cirugía para reparar su tendón de Aquiles con los cirujanos ortopédicos Dr. Neal ElAttrache y el fisiatra del equipo Stephen Lombardo, y en ese momento comenzó su recorrido hacia la recuperación. Todo apunta a que Kobe pretende jugar nuevamente y, aunque su proceso de rehabilitación es largo e intenso, hay razón para creer que en definitiva sí verá la cancha en la temporada 2013-14.

He aquí algunos puntos clave a considerar en la recuperación de una reparación de un tendón de Aquiles:

1. Controlar la hinchazón: Los primeros días luego de una cirugía se centran en controlar la hinchazón tanto como sea posible y promover el curar la herida (donde la incisión quirúrgica se hizo). Estar atentos a las infecciones es esencial para avanzar en la recuperación. Siempre hay un riesgo de infecciones con cualquier procedimiento quirúrgico, así que la revisión cercana de la herida y el controlar la hinchazón son imperativos.

2. Proteger la reparación: El elemento más importante en las etapas tempranas de la recuperación es proteger la reparación del tendón de Aquiles. Específicamente, es crítico el no sobreestirar el tendón, lo que podría resultar en una sobre alargación, lo que sería imposible de revertir. Consideren que la funcionalidad del tendón depende de la energía y explosividad que proviene de cuando se empuja el pie. Si el tendón pierde elasticidad- lo que sucedería si se alarga excesivamente- el atleta perdería la habilidad de empujar el pie efectivamente, una habilidad requerida para cualquier deporte, especialmente el baloncesto.

Para evitar eso, el tendón es protegido en una posición corta en la etapa temprana de la postcirugía. El tobillo de Bryant se mantendría en una posición de flexión plantar (los dedos apuntando hacia abajo) con la asistencia de una tablilla e inicialmente se le prohibirá aguantar peso. Incluso, el rango de sus primeros ejercicios de movimiento estarán limitados en apuntar el tobillo hacia abajo; no habrá estiramiento de la pantorrilla.

3. La progresión hacia caminar normal: Bryant pasará por una transición de una tablilla inmovilizante a una bota con un talón adicional de soporte adentro (nuevamente, para evitar el estirar de más el tendón) pero estará usando muletas aún y solamente aguantará parte del peso. Gradualmente progresará y soltará las muletas pero manteniendo la bota, para entonces eventualmente utilizar un calzado normal (atlético) con un talón de soporte adentro. El paso final es sacar el talón de soporte del zapato y dejar el pie en su posición normal (neutral) de descanso. Durante este tiempo, Bryant estará trabajando en un rango de ejercicios de movimiento, ligero estiramiento y cardiovasculares (como lo es la bicicleta estática).

4. Restaurar patrones de movimiento: En aproximadamente tres meses, Bryant debería poder estar logrando el movimiento por completo. Ya habría incorporado caminar en una cinta para correr Alter-G, que reduce el peso total del cuerpo para que haya menos carga en el tejido que está sanando pero permitiéndole aún al atleta restaurar patrones de movimientos normales.

Es importante para el sistema nervioso del cuerpo reaprender el movimiento normal luego de que ese movimiento ha sido forzosamente interrumpido por un periodo de tiempo. Cuanto más rápido comience ese proceso, hay menos probabilidad de desarrollar compensaciones que pueden llevar a problemas adicionales a largo plazo.

5. Reconstruir habilidades específicas al deporte, entrenar: Una vez que el reparo haya tenido su oportunidad de sanar y el caminar normal ha sido restaurado, es solamente cuestión de empujar el entrenamiento cardiovascular, la fuerza, el balance y la coordinación del atleta. Agilidad y ejercicios específicos del deporte se incorporan luego con un eventual regreso a la actividad del baloncesto. Tiempo controlado y exposición al contacto progresan hasta incrementar minutos y tener contacto sin restricciones.

En los primeros meses, el atleta se tiene que restringir de progresar demasiado rápido para proteger la reparación. Una vez que la reparación haya sanado hasta el punto de que es seguro regresar a una actividad más agresiva, el atleta entonces se tiene que empujar a sí mismo con dureza para recuperar lo que perdió durante el periodo de protección.

Si todo sale bien, se espera que Bryant pueda regresar a jugar dentro de seis a nueve meses, el periodo aproximado ofrecido por los Lakers. Vale la pena destacar que no existen muchas comparaciones en la NBA cuando se trata de regresar a jugar luego de la reparación de un tendón de Aquiles.

Algunos han regresado para jugar exitosamente (Dominique Wilkins) y otros se han retirado a causa de la lesión (Isaiah Thomas). Chauncey Billups de Los Angeles Clippers quizás es el ejemplo más reciente de un jugador de la NBA en regresar luego de una ruptura del tendón de Aquiles.

Luego de haberse desgarrado el tendón en febrero del 2012, Billups regresó a jugar a finales de noviembre de ese mismo año. Sin embargo, ha tenido dificultades con otras molestias (pie, espalda, ingle) durante la temporada.

Las obvias y rutinarias demandas sobre el tendón de Aquiles de correr de aquí para allá en la cancha y saltar y aterrizar repetidamente pueden ser una sobrecarga. Quizás el elemento más desafiante para recuperar del juego del basquetbolista, luego de una cirugía como ésta es la aceleración repentina, la rapidez necesaria del pie para hacer un movimiento agudo alrededor de un oponente.

Los atletas a menudo dicen que es esta explosividad, esta rapidez, la que toma casi un año en recuperarse, quizás mucho después de regresar a la competencia.

Internamente, el tendón continua tomando forma y siendo moldeado por el estrés que el atleta le coloque cuando regrese a demandarle actividad progresivamente.

La adaptación interna es esencial para el atleta para que finalmente recupere la sensación de una pierna "normal", una que yo no se sienta distinta a la otra. Dicho de forma sencilla, toma tiempo.

Claro, Bryant es todo menos normal, incluso en la esfera de los atletas de élite. Ha demostrado que tiene la resistencia mental y la fuerza física para empujarse más lejos de lo que otros a su alrededor pueden estar haciendo.

Va a necesitar de ambas, particularmente en las etapas tardías de su recuperación de reparación de su tendón de Aquiles, para poder regresar a la cancha este otoño.

Para ese entonces, Bryant puede que tenga a todos mirando hacia atrás, cuando lo vieron cojear fuera de la cancha en abril y preguntándose si realmente había alguna duda de lo que iba a suceder después.


Por Stephania Bell - ESPNLosAngeles