Apenas restaban unas 24 horas para el inicio de una cita en la Gran Manzana ante los New York Knicks, y un aire de ansiedad permanecía en las mentes del grupo técnico y jugadores de los Boston Celtics. No solo por el compromiso inmediato, sino también debido a la explosión de bombas caseras en el maratón de Boston el lunes pasado.
El veterano Kevin Garnett batalló para encontrar las palabras correctas para describir lo que han vivido los ciudadanos de Boston.
"Es difícil. Es duro", sentenció uno de los líderes del equipo.
El conjunto de Doc Rivers se preparaba para una sesión de práctica matutina la tarde del viernes en la cancha de Columbia University. Cuatro horas antes, al norte de Nueva York se encontraba una multitud de unidades policiales estatales de Massachusetts y la ciudad de Boston en la búsqueda de un sospechoso fugado.
El checheno de 19 años de edad, Dzhokhar Tsarnaev, uno de los presuntos culpables del ataque que dejó tres muertos y 176 heridos, logró escapar a las autoridades después de un tiroteo que resultó en la muerte de su hermano y supuesto cómplice de los atentados, Tamerlan Tsarnaev, de 26 años.
Según informes oficiales, el más reciente capítulo de la búsqueda inició la noche del jueves cuando los hermanos mataron a un miembro del departamento de policía del prestigioso Massachusetts Institute of Technology, mejor conocido como MIT. Asaltaron luego a un chofer de un auto, posteriormente localizado por las autoridades. Lanzaron bombas e intercambiaron tiros con la policía antes de que el hermano mayor resultara muerto en la persecución.
Seleccionado por los Celtics en el décimo puesto del draft del 1998, Paul Pierce lleva una relación muy especial con la ciudad y tomará la cancha con un corazón muy emocionado.
Pierce admitió que cada vez que usa el internet, la tragedia del lunes es lo primero que ve. Agregó que su familia reside en la vecindad del perímetro afectado por los recientes hechos. Sin embargo, cree que el evento de mañana sábado, el primer partido de la serie ante los Knicks en la primera ronda de la postemporada, será algo a lo que la ciudad se unirá.
"Creo que cuando uno pasa por una tragedia, como una ciudad uno busca algo de qué aferrarse", opinó Pierce.
"Realmente creo que la ciudad de Boston vive y muere con nuestros equipos. Estarán mirando el partido de cerca. Sólo hay un sentido de orgullo sobre la ciudad. Hay un sentido de orgullo en este equipo de salir allí y jugar bien y hacer lo mejor para la ciudad a consecuencia de la tragedia".
Boston practicó al día siguiente de la explosión pero el partido ante los Indiana Pacers fue cancelado esa noche. Viajaron a Toronto, donde jugaron el último partido de la temporada regular el miércoles.
El escolta Jason Terry, quien se encuentra en su primera temporada con los Celtics, expresó que se había comunicado con su familia después de haber regresado a Boston.
"Nuestro enfoque está solamente en el primer partido, pero todavía estamos pensado en lo que está sucediendo", afirmó Terry.
No obstante, el reserva -quien ganó un campeonato en Dallas dos años atrás y reemplazó el rol de Ray Allen con los Celtics-, piensa que estos partidos le darán un empuje y motivación al equipo y a la ciudad que fue azotada y paralizada.
"Definitivamente es un sentido de orgullo para la ciudad en cualquier momento que nosotros nos pongamos este uniforme. Pero al mismo tiempo estaremos pensando un poco", agregó Terry.
"Esperemos que nos dé un poco de ventaja".
Por Adry Torres - ESPNDeportes Seguir @All_SportNews




