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Peligran los playoffs para los Lakers y Mike D'Antoni no esconde su descontento con los jugadores


La rueda de prensa que protagonizó Mike D'Antoni tras el encuentro entre Los Ángeles Lakers y Washington Wizards (100-103) destacó por la frustración. El coach no escondió el descontento con sus pupilos, quienes dejaron escapar una ventaja de 18 puntos para acabar sucumbiendo ante unos Wizards que se crecieron ante la adversidad y acabaron por enterrar las esperanzas laguneras ante los ojos perplejos de su afición.

"Lo que pasó es que no jugamos lo suficientemente duros", comentó D'Antoni. "Pensamos que las cosas salen porque sí. Trevor Ariza tuvo 12 intentos de tres puntos y siempre estuvo muy abierto. Eso es inexcusable. Es como si nos hubiéramos desviado, como si hubiéramos salido a jugárnosla con un 'no voy a jugar duro hoy porque les vamos a dar una paliza'. Por esa razón caímos en un hoyo al principio del año y ahora estamos cayendo de nuevo. Hablaremos de ello y trataremos de cambiar la situación, pero necesitamos esforzarnos más".

El rapapolvo sin paliativos que propinó D'Antoni a sus jugadores no quedó ahí, y el coach no dudó en atacar el exceso de confianza del grupo cada vez que hay un resultado abultado como el que llegaron a tener ante los Wizards.

"No hay una explicación para lo sucedido. No puedo explicarlo, pero cada vez que superamos los 16 puntos de ventaja, nos creemos demasiado buenos y empezamos a tirar el partido", argumentó.

"Cuando empiezas a no mover la bola y a encarar en uno contra uno con frecuencia, los contrarios acaban por alcanzarte. Si no cambiamos, obviamente no lograremos los playoffs", señaló en uno de los pocos comentarios negativos que ha expresado en las últimas semanas con respecto a una posible no clasificación para la postemporada.

"Si nos clasificamos nos eliminaran a la primera de cambio. No puedes ser un buen equipo sin pasar la pelota, sin entender lo que debemos hacer defensivamente para pulir la defensa. No se puede", enfatizó D'Antoni.

La frustración por la derrota en un momento clave de la temporada también llegó a vestidores. Kobe Bryant tardó más de lo normal en meterse en la ducha. Con los pies metidos en hielo y el celular en la mano, atendió a los medios brevemente para explicar lo sucedido.

"Nuestra intensidad defensiva se vio en apuros en la segunda mitad y ellos se aprovecharon de eso. Penetraron muy bien y nosotros no hicimos un buen trabajo a la hora de cerrar a los lanzadores o en las transiciones defensiva", señaló el lagunero, quien tuvo una última oportunidad para empatar la cita a falta de segundos para el final.

"Me apresuré un poco. No sabía cuánto tiempo me quedaba para lanzar. Lo hice un poco más rápido de lo que me hubiera gustado", comentó justo la noche en la que regresó tras sufrir un esguince en su tobillo izquierdo.

"Me fue bien e intenté moderar los ritmos. No quise forzar demasiado y que me doliera, por eso traté de medir bien. No pude atacar tanto como me hubiera gustado, pero está bien", confesó.

La derrota se produjo justo antes de que los californianos emprendan un viaje de cuatro en u enteros en la carretera en el que deberán recuperar el terreno perdido para seguir aspirando no solo a lograr la octava plaza con derecho a la postemporada, sino la séptima o incluso la sexta, ocupadas por Houston Rockets (que vencieron su compromiso el viernes) y Golden State Warriors, próximo rival de los laguneros.


Por Gonzalo Aguirregomezcorta - ESPNDeportesLosAngeles