La acción no pasó desapercibida para el entrenador del equipo de Colorado, que no tuvo dudas sobre la intencionalidad de la acción por parte del jugador anteriormente conocido como Ron Artest. "Lo ví después en vídeo, y creo que fue premeditado", afirmó el veterano técnico tras el choque.
El propio afectado, Kenneth Faried, tampoco dejó escapar la ocasión para acusar a Metta por el codazo recibido. "Todavía tengo una cicatriz en la boca. Cuando como algo me sigue quemando. Me golpeó con el codo en la boca", aseguraba el ala-pívot de los Nuggets.
Metta, por su parte, ha preferido dejar pasar el tiempo para contestar a la acusación de George Karl, al que recuerda que lleva muchos años en la Liga y que ha visto cosas peores en su carrera en los banquillos. Sobre todo en otras épocas.
"No es que yo haya traído las agresiones a la Liga. Yo no las he inventado", aseguraba el alero de los Lakers. "Es lo que hemos visto, a los Laimbeer, a los Rodman... Ellos jugaban duro y no intentaban lesionar a nadie. Sólo jugaban duro y nosotros crecimos queriendo jugar con esa pasión. Así que cuando la gente dice que somos sucios sólo estamos jugando duro, reaccionamos con fuerza, queremos ganar".
Por MARCA
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