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Los Boston Celtics cayeron ante NY Knicks y están entrando a una situación delicada rumbo a los playoffs


Los New York Knicks siempre han sacado lo mejor de los Boston Celtics en las últimas temporadas. Es por esto que fue tan sorprendente ver a los visitantes arrasar con los Celtics en su propia cancha el martes por la noche en el TD Garden.

Pero este equipo apenas se parece a los Celtics, tanto en apariencia como en rendimiento.

Los Celtics entraron a la cancha el martes sin Kevin Garnett, quien estará fuera durante dos semanas debido a una inflamación en el tobillo izquierdo. Otro titular, Courtney Lee, está lidiando con un esguince en el tobillo izquierdo que le obligó a perderse su segundo partido consecutivo. Esto además de las lesiones sufridas previamente por otros dos titulares, Rajon Rondo (rotura de ligamentos) y Jared Sullinger (cirugía de espalda), quienes quedaron fuera de la temporada. Por el camino, Leandro Barbosa, la chispa del banco, también quedó fuera de la campaña con un desgarro en el ligamento anterior cruzado.

Vaya, si el video de un partido jugado aquí en Boston en enero entre estos dos equipos que fue reproducido en los vestidores de los Celtics parecía algo sacado de los archivos con todos los jugadores que faltaban el martes.

Los Knicks les propinaron una paliza de 100-85 a los Celtics restantes, y prácticamente aseguraron lo que ya sabíamos: la corona de la División Atlántico saldrá del Bay State por primera vez en seis temporadas (supuestamente a la Gran Manzana, siempre y cuando los Knicks puedan evitar un desvío a Brooklyn).

Perdonen a Paul Pierce si tuvo un flashback o dos de la campaña 2006-07 esta noche. Con muchos de sus compañeros atascados en malas rachas y uno de los esfuerzos menos energizados del año, los Celtics por momentos se parecieron a la escuadra superada que precedió la era del Big 3.

"No lo tuvimos esta noche", suspiró el entrenador de los Celtics, Doc Rivers. "Me gustaría saber por qué".

Déjanos ayudarte, Doc. Aquí, sin ningún orden en particular, te presentamos tan solo un puñado de motivos de esta debacle, el último fiasco en una racha negativa de cinco derrotas para Boston:

Los Celtics están jugando sin Garnett, su ancla defensiva y, sinceramente, su único rebotero grandote consistente. Sin Tyson Chandler, los Knicks convirtieron 15 rebotes ofensivos en 29 puntos de segunda oportunidad el martes y, a pesar de disparar con una efectividad del 43 por ciento en general, lanzaron 21 tiros más que Boston.

Si Garnett es el ancla defensiva, el escolta Avery Bradley es la cuerda que lo ata al barco de Boston. No es exagerado decir que Bradley dio vuelta la temporada de los Celtics con su intensidad defensiva cuando regresó a principios de enero, pero ahora tiene problemas en ambos extremos de la cancha. Y una cosa es errar tiros (Bradley ha lanzado con una efectividad de apenas 32.3 por ciento en sus últimos 10 partidos), pero cuando Jason Kidd, de 40 años, pasa volando a uno de los mejores defensores de la liga con el balón, hay algo más grande en juego. "Lo siento por él", dijo Rivers. "Quiere jugar duro, quiere jugar bien, pero puedes verlo. Vamos a poner [a Bradley] en marcha".

Incluso después de perder a Rondo por la temporada, que dejó a los Celtics sin su único base puro, Boston cuidó muy bien del balón y su índice de pérdidas hasta bajó sin el base All-Star. Durante los últimos cinco partidos, el porcentaje de pérdidas de los Celtics ha saltado a un 18 por ciento, que fácilmente sería el peor nivel de la liga si se mantiene así (los Rockets encabezan la liga con pérdidas de balón el 16.6 por ciento de las veces), y es casi tres puntos porcentuales peor que el promedio de Boston esta temporada (15.3). "Creo que estamos tratando de hacer demasiado", dijo Rivers.

Los Celtics están esperando que Jason Terry, el hombre apodado JET, tome vuelo. Terry aportó 10 puntos con cuatro aciertos en ocho intentos el martes, pero el resto de su planilla estadística fue horrible ya que repartió cero asistencias, bajó un solo rebote en 22 minutos y tuvo el peor más/menos del equipo con un -18. Terry está lejos de ser el único del equipo con bajo rendimiento, pero los Celtics necesitan más de un jugador de alto costo (tres años, $15.7 millones) que supuestamente iba a ser la chispa que tanto anhelaban para el banco.

Los Celtics están delgados arriba -- muy delgados. Chris Wilcox jugó nueve minutos desde el banco el martes y no bajó ni un rebote. Todo mientras Kenyon Martin buscaba venganza contra Boston por dejarlo pasar esta temporada, obligándolo a esperar hasta fines de febrero para encontrar un hogar en la NBA. Los Celtics tal vez tengan que darles una larga mirada a sus importaciones de la Asociación China de Básquetbol, D.J. White y Shavlik Randolph, y eso ya te dice mucho sobre el estado del equipo en este momento.

A pesar de todos sus problemas, los Celtics saben que nadie está derramando lágrimas por ellos.

"No podemos sentir pena por nosotros mismos", dijo el capitán de los Celtics, Paul Pierce. "Tenemos un trabajo que hacer, tenemos que competir cada noche y encontrarle la vuelta... Esto es lo que tiene que ser ahí afuera, no podemos mirar por encima del hombro [o] esperar que Kevin vuelva mañana".

Si son honestos, los Celtics sólo apuntan a sobrevivir las próximas tres semanas. Habrá noches como ésta en las que lleven sus golpes a la espera de que Garnett se deshaga del suyo. Pero Boston está bastante aferrado al séptimo sembrado de la Conferencia Este, y eso sería suficiente para no ver al Heat hasta las finales de conferencia (suponiendo, por supuesto, que Boston pueda llegar a dicha instancia).

Una frase común en los vestidores de Boston después de la derrota del martes fue que los Celtics simplemente no fueron ellos mismos. Pero los cambios en el roster ya reflejan eso. Sin embargo, los Celtics insisten en que un núcleo veterano con Pierce y un Garnett sano puede conducirlos al éxito conocido de postemporada.

Mientras Rivers reflexionaba sobre la inminente partida del título de la división, señaló, "Lo ganes o no, tu temporada será definida por lo que hagas en los playoffs. Para nosotros y para ellos".

Hay una fuerte posibilidad de que los Celtics y los Knicks vuelvan a cruzarse en la postemporada. Boston espera lucir como un equipo diferente para entonces.


Por Chris Forsberg - ESPNBoston