Si los Heat acaban superando el récord de 33 victorias consecutivas de los Lakers de la temporada 1971-72, se acordarán del partido que vencieron en Cleveland. Por la gotera que retrasó el comienzo, por el aficionado que saltó a la cancha para pedir a LeBron que volviera a los Cavs y, sobre todo, por una remontada que pocas veces se ve en la NBA. Gracias a ella son ya 24 triunfos seguidos.
Miami remontó 27 puntos en poco más de ocho minutos. Perdía 67-40 a falta de 7:43 para el final del tercer cuarto y empató a 77 cuando faltaban 10:27 para el final del encuentro. En los últimos 15 años, sólo cinco equipos fueron capaces de ganar un partido que perdían por 27 puntos en la segunda parte. Sólo ocurrió en cinco duelos de los 2.013 disputados, en uno de cada 404. Esto es, ¡en el 0,2% de los encuentros!
En esos mismos 15 años, los Heat se habían encontrado en esa situación en 55 ocasiones. Jamás pudieron remontar. Claro que no siempre tuvieron a LeBron y no siempre el alero estuvo a este nivel tan extraterrestre (25+12+10 ante los Cavs). La de Cleveland no fue la única remontada de Miami comandada por James durante la racha: llegaron a perder por 11 ante Atlanta, por 14 ante Portland, por 16 ante Nueva York y por 17 ante Boston.
Con semejantes machadas y con la superioridad que están mostrando los Heat habrá que ir mirando el calendario para ver cuándo podrían superar los 33 triunfos consecutivos de los Lakers. Les quedan 10 partidos y sus rivales sólo acumulan un promedio de triunfos del 39,9% esta temporada. Recibirán a Detroit y Charlotte, viajarán a Orlando, Chicago, Nueva Orleans y San Antonio, volverán a casa ante Nueva York, visitarán a Charlotte y podrían culminar su gesta en casa frente a Philadelphis y Milwaukee. Precisamente, los Bucks fueron el equipo que terminó con la racha de los Lakers en 1972. ¿Alargará Miami su racha hasta allí?
Por MARCA Seguir @All_SportNews




