"Volver a tener a un MVP en tu equipo cambia el panorama". Son palabras de Carlos Boozer ante el inminente regreso de Derrick Rose casi un año después de su lesión de rodilla del pasado 28 de abril de 2012.
El regreso de Rose convierte a Chicago a un aspirante en una Conferencia Este en la que Miami apenas ha tenido rivales más allá de los Pacers.
"Lo importante ahora mismo es que estoy sano y me siento bien", dice Rose. Mucho se ha especulado sobre su regreso y el retraso en el calendario previsto pero tanto el jugador como la franquicia prefieren centrarse en la parte positiva y el impacto que puede tener en unos Bulls que el año pasado fimraron un increíble 50-16 en la temporada del lockout antes de caer eliminados ante los Sixers en playoffs tras su fatídica lesión.
Desde entonces, su recuperación ha sido un constante documental y una contínua muestra de esfuerzo. Lucha y sacrificio para volver y en mejores condiciones luchando por ser un jugador más completo. Por esto ha puesto especial hincapié en mejorar su tiro desde el perímetro. Rose quiere ser una amenaza para el rival y sabe que esto pasa por mejorar su tiro de tres puntos ya que nunca ha promediado más allá de un 35% de acierto.
En Chicago confían en su líder y en el impacto total de su vuelta. "He visto como ha mejorado cada día y estamos preparados para esperar lo que haga falta hasta que él se encuentre cómodo para jugar", dice Thibodeau. Parece que la espera para el entrenador de los Bulls y para los aficionados llega a su fin.
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