Las victorias de Los Angeles Lakers están llegando, y en fases de su juego se puede observar la mejor versión que los laguneros han mostrado esta temporada. Un Kobe Bryant distribuidor, un Pau Gasol con ganas y acierto en ataque, Steve Nash valiente en sus lanzamientos, Earl Clark enchufado, Metta World Peace sólido y correoso, Dwight Howard acertado en defensa (aunque lesionado en los dos últimos juegos), un Antawn Jamison redentor, Jodie Meeks energético y un Steve Blake que poco a poco va encontrando la forma tras su lesión.
Y para de contar. Hasta el momento, estos son los ocho nombres que más suenan en el esquema que Mike D´Antoni está configurando en las últimas citas. Desde que se recuperó Blake, Darius Morris pasó de armador suplente a un tercer plano, y Chris Duhon quedó relegado al ostracismo en el que ya se encontraban Devin Ebanks y Robert Sacre. Los cuatro del patíbulo de D´Antoni son los más perjudicados por su cambiante filosofía, pero no los únicos.
La falta de confianza que el coach les está demostrando no beneficia al equipo, que aunque está solventando las últimas citas, llega demasiado cansado al final de los encuentros. En los últimos cinco partidos (4-1), los laguneros sufrieron cuatro remontadas de sus rivales en la segunda mitad que fueron casi definitivas (la única que se certificó fue la de Phoenix Suns).
No es para menos cuando en las rotaciones hay tan sólo ocho o nueve hombres, a lo sumo. El problema se agrava cuando sus contrincantes tienen frescura.
D´Antoni utilizó a cuatro suplentes en el encuentro que los Lakers jugaron frente a Oklahoma City Thunder. La victoria llegó aunque el desgaste fue mayúsculo, ante unos Thunder desmejorados que estuvieron lejos de su mejor nivel, pero que incluyeron en la rotación a un hombre más.
La mayor diferencia en este sentido que se pudo observar en las últimas cinco citas, fue en el juego ante Nueva Orleans Hornets. Los sureños introdujeron en la cancha a siete de sus efectivos de la segunda unidad, mientras que los Lakers contaron con cuatro. Los Hornets fueron capaces de remontar 18 puntos en dos ocasiones y apunto estuvieron de arrancar una victoria del Staples Center.
Ante Phoenix Suns, ambos equipos utilizaron a cuatro de sus reservas, y los de Arizona fueron capaces de desequilibrar la balanza a su favor. Fue entonces cuando Howard se lesionó el hombro, y D´Antoni demostró que prefiere sacrificar las piernas de sus buques insignia antes que brindar confianza a jugadores menos habituales.
La baja de Howard ante Minnesota Timberwolves propició la titularidad de Gasol, pero ninguno de los que no son habituales entró en la rotación. El coach tan sólo utilizó a tres suplentes mientras que los T-Wolves hicieron lo propio con cinco de sus efectivos. La consecuencia fue otro conato de remontada que hubiera rozado el ridículo, después de que los laguneros desperdiciaran una ventaja de 29 puntos en los dos últimos cuartos.
El juego ante Detroit Pistons del domingo fue una calca en este sentido: Lakers contaron con tres suplentes, mientras que sus rivales jugaron con cinco. Otra remontada más en los compases finales complicaron demasiado las cosas a los pupilos de D´Antoni, que acabaron venciendo por un solo punto.
La diferencia entre utilizar uno, dos y hasta tres hombres menos que sus contrincantes es un handicap que puede pasar factura. El día a día está siendo determinante con un equipo que se desinfla en los últimos 24 minutos de juego, un hecho que invita a pensar más allá, quizás en una posible clasificación para playoffs con las piernas más cansadas que otros equipos.
No olvidemos que los Lakers cuentan con una de las plantillas más veteranas de la liga, no en vano, los nueve jugadores más utilizados por D´Antoni (cuando las lesiones lo permiten) cuentan con una media de 31 años de edad y seis de ellos superan la treintena.
Es cierto que las victorias llegan con esta fórmula y algo de sufrimiento, a pesar de ello, los efectos secundarios podrían ser muy perjudiciales. El motor está dando síntomas de fatiga en momentos concretos y podría gripar en una hipotética postemporada.
O los cuatro del patíbulo se tienen que poner las pilas, o D´Antoni darles alguna alegría a base confianza. Si no, la solución pasa por reforzarse antes del 21 de febrero (fecha límite de traspasos) y no con un sustituto para Gasol como tanto se está hablando, sino con jugadores que D´Antoni vaya a utilizar, porque llegará el momento en que hagan mucha falta.
Por Gonzalo Aguirregomezcorta - ESPNDeportes Seguir @All_SportNews




