En otra esquina, Chauncey Billups hablaba con Eric Bledsoe sobre ser más agresivo, mientras que el escolta de tercera año, observaba la película del partido en su iPad.
Paul y Billups han asumido roles como coachees asistentes durante su tiempo fuera de la cancha, pero mientras más tiempo han estado fuera, es más evidente que los Clippers sin ellos se han convertido en un equipo promedio.
Después de perder ante los Boston Celtics 106-104 el domingo, los Clippers han perdido seis de sus últimos ocho partidos desde que Paul se volvió a lesionar la rodilla derecha, lastimada en la derrota ante Golden State Warriors, el 21 de enero.
Billups se ha perdido todos los juegos en esta temporada, excepto tres, por una tendinitis peroneal en el pie izquierdo. Antes de que se lesionara la temporada pasada, era visto como una de las principales razones por la que los Clippers fueran considerados como contendientes al título.
Cuando Paul estuvo fuera, porque se lesionó de la rodilla derecha por primera vez en la temporada, los Clippers registraron 3-0 en gira, superando a Memphis, Houston y Minnesota por un promedio de 14.6 puntos. Ahora se ven como un equipo de .500, en el mejor de los casos, cuando están sin él. Su récord es de 5-5 con Paul ausente.
"Esa es la forma en que hemos jugado hasta ahora", dijo el entrenador de los Clippers, Vinny Del Negro. "Depende de la programación y tiene mucho que ver con eso, pero tengo mucha confianza en nuestros muchachos. En este momento sólo tenemos que aprender con este nuevo equipo a cómo ser más eficientes para tramos más largos y cómo ser capaces de cerrar partidos en el cuarto periodo".
Por mucho que Paul y Billups puedan haber ayudado a los Clippers a ganar algunos partidos desde la banca a corto plazo, el hecho es que su mensaje simplemente de pierde cuanto más tiempo están fuera.
"Cuando tienes puesto ese traje y corbata, no es lo mismo", dijo el entrenador de los Celtics, Doc Rivers. "Los jugadores no escuchan a los muchachos de traje y corbata, déjame decirte, lo sé por experiencia".
Aunque los Clippers esperan obtener el respaldo de Paul y Billups en algún momento de sus partidos fuera de casa, Del Negro podría aprender una cosa o dos de Rivers sobre la manera de compensar la pérdida de tu escolta titular. Los Celtics han ganado cuatro partidos en fila desde que perdieron a Rajon Rondo por lo que resta de la temporada y también han mejorado su defensa.
Ese ha sido el problema más grande para los Clippers sin Paul. Su otrora escasa defensa ha permitido 204 puntos en los últimos dos juegos. De hecho, han cedido más de 100 puntos en cuatro de sus últimos ocho partidos, lo cual está muy por encima de su promedio de temporada de 93.4 puntos.
"Esfuerzo", dijo Matt Barnes cuando se le preguntó que señalara lo que ha estado sufriendo la defensa de los Clippers. "Todos somos capaces de jugar a la defensiva. Ya lo hemos hecho antes. Sólo creo que hay que hacerlo más consistentemente. Tenemos que estar en la misma página, tenemos que confiar en los demás. Tenemos que conocer nuestras rotaciones y si alguien resulta golpeado tenemos que regresar a esa persona y creo que hemos estado un poco lentos últimamente".
Tampoco nos ayuda cuando Barnes no registra un solo punto, yendo con 0-de-6 en tiros de campo. El otrora cacareado banco de los Clippers fue superado 52-29 por el de los Celtics, ya que los Clippers consiguieron 23 puntos de Jamal Crawford y sólo cinco más de Lamar Odom. Nadie más en el banco anotó, ya que Barnes, Grant Hill y Ronny Turiaf se combinaron para 0-de-9.
"Estamos un poco fuera de ritmo", dijo Barnes. "Obviamente, somos una unidad fuerte. Teníamos a Bled como nuestro escolta, ahora mezclado con Jamal y Grant, los chicos está jugando un poco fuera de posición, pero eso no es excusa. Tenemos que seguir encontrando maneras de ganar, e incluso cuando no estamos anotando tenemos que ser capaces de poder jugar a la defensiva".
Paul y Billups hacía tiempo que habían dejado el Garden cuando salió Griffin , que fue la última persona en abandonar el vestuario visitante, acababa de ver unas cuantas jugadas en su iPad antes de vestirse, moviendo la cabeza al ver un par de jugadas claves que podrían haber sido la diferencia al final del partido.
"La forma en que jugamos en la recta final fue prometedora", dijo Griffin. "Ese es el tipo de intensidad con la que jugábamos en diciembre y ganábamos partidos en gira y en casa. Ese es el tipo de intensidad que hay que tener para ganar partidos, sobre todo en el camino en un entorno difícil contra un buen equipo".
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