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Pau Gasol o Dwight Howard, ¿esa es la cuestión?, Mike D'Antoni agita las aguas en los Lakers


La tormenta perfecta campea sobre el tejado de Los Angeles Lakers y las decisiones de Mike D´Antoni no dejan de sorprender. Entre el racimo de despropósitos, el coach continúa hurgando en su cabeza una solución que dé un vuelco a la situación del equipo. La última de sus decisiones fue la de dejar en el banquillo a Pau Gasol ante Chicago Bulls, algo que podría ir para largo.

Las razones que esgrimió D´Antoni fueron que el equipo funciona mejor con jugadores bajitos, que las cosas salen mejor cuando Dwight Howard y Gasol juegan por separado y que no había motivos para tomarse la suplencia de una manera personal. Pero eso es inevitable. El ala-pívot español ha sido uno de los sacrificados por antonomasia de la era D´Antoni. Nunca antes había sufrido las consecuencias de salir en la segunda unidad y obviamente, la decisión no le gustó al jugador.

"Nunca salí desde el banquillo en mi carrera. El de Miami fue mi primer partido desde la banca, quizás un par de partidos más debido a las lesiones, pero ya está. He sido titular toda mi carrera y quiero seguir siéndolo", alegó el español, que jugó de inicio los 345 primeros juegos en los que participó como lagunero, y acumula 816 de 824 en su docena de años en la NBA.

Siempre hay un final para todo, y los deportistas, más que nadie, deben estar preparados para su ocaso, para perder los privilegios adquiridos durante sus brillantes carreras. Porque siempre vendrán otros mejores, más jóvenes y fuertes, y la edad nunca perdona. Eso está claro, pero no es la realidad que acompaña al caso Gasol.

La suplencia ante Chicago coincidió con la mejor actuación ofensiva de Gasol en toda la temporada, la lograda ante Toronto Raptors tras llegar a los 25 puntos. Su impacto en el juego fue ínfimo porque los Lakers no lograron la victoria, pero hay un hecho irrefutable, y es que Gasol mejoró cuando Howard no estaba en la cancha por las dos faltas técnicas que le mandaron a vestidores antes del descanso.

Quizás el precepto de D´Antoni sobre que no pueden jugar juntos es cierto, pero se equivoca en uno de los factores: Gasol no es el que debería ser sacrificado, al menos así lo demuestran los números.

Desde que el coach arribó a la nave lagunera, siempre respetó la posición de Howard y Gasol fue el perjudicado en las decisiones tácticas. Acaso no recuerdan aquel encuentro en el que D´Antoni le sacó cuando apenas quedaban pocos minutos para finalizar la cita ante Memphis Grizzlies porque "necesitábamos ganar el partido", tal y como confirmó el propio entrenador. Pues bien, aquella cita fue una de las 24 en las que los californianos han sucumbido en esta campaña para el olvido (y para el recuerdo si se quiere hacer un estudio de cómo no formar un equipo de básquetbol).

A los números me remito. Gasol convirtió ante Chicago 15 puntos y agarró 12 rebotes en 25 minutos de juego; Howard logró 8 puntos, nueve rebotes y cuatro pérdidas. Tan sólo intentó cinco lanzamientos a canasta. Y a la hora de hablar de actitudes, la del estadounidense es la más cercana a la prepotencia de un niño mimado por los millones, que necesita un toque de atención para ponerse las pilas. A veces da la sensación de que Howard está más que acomodado a su vida en Beverly Hills de chófer y coche de lujo; de séquito fiel que le ríe las gracias. Pero de baloncesto, al menos jugada la primera mitad de temporada, nada de nada.


ESPNLosAngeles