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Oklahoma City Thunder demostró que en la actualidad son el mejor equipo de la NBA


Más allá de las estadísticas que lo confirman como el puntero, Oklahoma City Thunder demostró en la tarima que es en la actualidad el mejor equipo de la NBA.

A pesar de enfrentar a un rival diezmado, el conjunto dirigido por Scott Brooks dio un concierto ofensivo, que al combinarse con una defensa férrea durante muchos pasajes del partido se tradujo en una victoria contundente.

La realidad fue que los visitantes, luego de no encontrar el rumbo durante los primeros seis minutos de la contienda, fueron los claros dominadores en todas las facetas del juego.

Kevin Durant volvió a ser el catalizador, y además de liderar a los suyos al triunfo y a la cima de la tabla de posiciones, presentó nuevamente su candidatura al Jugador Más Valioso, dando una performance igual de sobresaliente a un STAPLES Center que solo días atrás fue testigo de las proezas de LeBron James.

El alero acabó con 32 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias, pero dichos números no le hacen justicia a la magnitud de su dominio sobre el tabloncillo.

"Traté de tomar lo que la defensa me daba", recalcó. "Fui agresivo, mis tiros empezaron a entrar. Mis compañeros tomaron rebotes ofensivos y me los pasaban para tirar de tres. Eso me encendió".

En la segunda mitad, Durant aportó 24 unidades, incluyendo tres triples en el cuarto final que terminaron por enterrar las aspiraciones locales.

Sin embargo, el Thunder fue mucho más que el show de una sola persona, y a pesar de emplear una rotación corta mostraron lo peligrosos que pueden ser cuando están en sintonía.

Oklahoma City encestó la friolera de 15 triples, lo que se convirtió en un nuevo record de la franquicia desde su mudanza a dicha ciudad.

"Metimos muchos triples", resumió Brooks. "Abrimos la cancha y nuestros muchachos hicieron un gran trabajo de encontrar al hombre abierto y estos convirtieron. Quince triples no sucede muy seguido".

La efectividad en dicha categoría fue del 55.6 por ciento y muchos de ellos llegaron momentos cruciales en los que los Clippers intentaban recortar distancias.

El resto de la ofensiva fue igual de eficiente, ya que exprimieron 19 puntos de las 11 pérdidas rivales.

Kevin Martin, Serge Ibaka y Russell Westbrook se combinaron para agregar 56 puntos más, dándole suficiente apoyo a Durant para asegurar el resultado.

Otra de las claves fue la supremacía en el rebote ofensivo en los momentos decisivos del cotejo, ya que esto generó segundas oportunidades cuando los angelinos quemaron naves sobre el final.

El Thunder consiguió 10 puntos de segunda jugada en el cuarto final, dos de ellos triples desmoralizadores de Durant tras rebotes ofensivos de sus compañeros.

Oklahoma City mostró una defensa mucho más sólida de lo esperado, creando un perímetro hermético e interrumpiendo el ritmo de la ofensiva rival.

Si bien los Clippers tiraron para 46 por ciento desde el campo, ellos solo fueron capaces de asistir en 15 de las 39 canastas conseguidas.

"Hemos defendido mejor como equipo y en ataque movimos la pelota", apuntó Ibaka. "Cuando un equipo mueve la pelota siempre es mejor porque significa que la gente está abierta. Esa fue la clave".

Fue ahí donde más se sintió la ausencia de Chris Paul, ya que a los angelinos les faltó orden y dirección por muchos momentos. "Hicimos un gran trabajo de sacarlos de su juego", dijo Westbrook. "Cuando se concentran y se contagian de la fanaticada es muy difícil vencerlos aquí".

Otra de las claves fue la heroica actuación de los relevos visitantes, quienes a pesar de anotar menos puntos que sus pares angelinos, fueron capaces de aportar en momentos justos.

"Tenemos mucha confianza en nuestra banca", destacó Martin. "Ellos tienen un banco profundo pero nosotros tenemos la misma confianza que ellos y podemos competirles".

Fue así que jugadores de poco rodaje como el base Reggie Jackson, el escolta DeAndre Liggins y hasta el gigante Hasheem Thabeet vieron minutos sobre el tabloncillo e hicieron aportes productivos a la causa.


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