Luego de las sagas de traslado de LeBron, Carmelo Anthony y Dwight Howard, fue dichoso pensar que esta finalmente podía ser una temporada exenta de melodramas de cambios. Un sueño imposible, ¿no?
Los reportajes, ritualmente actualizados, dicen que Howard y Kobe Bryant no se están/ se están/ no se están llevando bien, y Howard-- quien puede convertirse en un agente libre luego de esta temporada- está ahora ocasionalmente parloteando, no solamente Kobe. El centro de los Nets, Brook Lopez, puede ser cambiado comenzando el 15 de enero. El último rumor de que Howard podría mudarse a los Mavs salió a la luz el otro día. La oportunidad del Todo Estrella aún no ha llegado y la temporada de Los Angeles Lakers ya está siendo medida para un ataúd. Mike D'Antoni está siendo ridiculizado y categorizado como un dirigente peor para los Lakers de lo que fue Mike Brown y se le está preguntando a la oficina central qué es lo que va a suceder. ¿Arriesgarse a perder a Howard para nada? ¿O lo van a cambiar solo después de cinco meses después de que los Lakers por poco organizan un desfile por haberlo conseguido?
¿Presenciamos que otro Dwight-mare se aproxima?
Que Dios nos salve a todos.
De todas las superestrellas que han sido relocalizadas últimamente- y puedes incluir a Chris Paul- el cambio de Howard es la única movida que no ha dado resultados hasta ahora.
La foto (tongue-in-cheek photo) que Bryant subió a Twitter el lunes de él y Howard cuadrándose con poses de boxeo con D'Antoni entre ellos haciendo que los separa de esta pelea simulada, fue vista como el intento perfecto de desmentir los rumores.
Pero uno puede fácilmente argumentar que la foto merece una lectura opuesta: la idea de que Bryant se tomó la molestia de armar y subir la foto a solo días de abrir una cuenta en Twitter puede validar de que en realidad las cosas no van tan bien.
Bryant publicó la foto en Twitter como respuesta a una historia del New York Daily News del día anterior que sostenía que Bryant y Howard tuvieron una discusión (no la primera en lo que llevan colaborando juntos) que por poco se sale de control en el vestuario luego del juego del 31 de diciembre contra Philadelphia. El hecho de que el reportaje del periódico pasara por alto todo el ruido alarmante de las otras problemáticas de los Lakers, de las cuales ellos mismos comenzaron a responsabilizarse y resolver- en la mente de Bryant, al menos- y hablara de esto como algo necesario a atender, no debe ser una buena señal.
Ya había sido ampliamente discutido que los Lakers negaron que dicho argumento haya ocurrido. Con todo y eso, Bryant no lo quiso dejar ahí.
¿Otra cosa a argumentar de que la foto no significa mucho? Más tarde en ese mismo día, mientras Alabama aniquilaba a Notre Dame la noche del lunes en el juego de campeonato nacional de fútbol americano, Bryant publicó este mensaje por Twitter (Bryant sent out this tweet) para elogiar un breve encontronazo en el medio de la adrenalina del juego entre el mariscal de campo de Alabama, A.J. McCarron, y el centro, Barrett Jones: "Acabamos de ver porqué Alabama va a ser el campeón de la bcs @10AJMcCarron y @barrettAjones no tienen miedo de enfrentarse uno al otro en pos de ganar #respeto".
Traducción: Hola a todos! Solo para aclarar. No pido disculpas por algo brusco que haya dicho o hecho.
Con razón se siente que se aproxima otro Dwight-mare.
¿Se sorprenden de que los rumores estén reapareciendo?
Howard es notoriamente voluble. Su manera de concluir las cosas en Orlando, ahora te quiero/ ahora no te quiero, en algunas formas sobrepasaron cualquiera de las cosas que LeBron hizo antes del debacle de The Decision en televisión en directo.
¿Recuerdan cómo Howard estaba hecho un lío emocional en Orlando? ¿Recuerdan que todas las franquicias mantuvieron en secreto historias contradictorias que salieron a la luz en ese momento... como sucede ahora?
La relación de Howard con Bryant ha sido fría y caliente desde la llamada telefónica para ir conociéndose en las Olimpiadas de Verano en Londres cuando se pensó por primera vez que Howard iba a ser cambiado a los Lakers en vez de los Nets, que era su preferencia. Howard parecía esperar que Bryant lo cortejara efusivamente. Bryant le lanzó en su lugar una vibra al estilo "a mi manera o ya verás". La conversación fue tan mala que se pensó que el cambio no se iba a dar.
Howard, para darle crédito, ha sido menos soso desde que llegó a L.A.. Se ha defendido ante Kobe en algunas ocasiones. Inclusive ha intentando ser el líder.
Luego de que los Clippers derrotaran a los Lakers el pasado viernes para confirmar lo que ya todo el mundo sabía- los Clippers son el equipo contendiente en el cual los Lakers tenían que convertirse de un día para otro- Howard lanzó un mordaz soliloquio (launched into a pointed soliloquy) el sábado. Dijo que sería agradable si los Lakers también jugaran como si, tú sabes, se "llevaran" bien unos a otros. Deseó en voz alta, y no por primera vez, que su equipo (léase: Kobe) compartiera el balón.
La fecha límite para cambios en la NBA es el 21 de febrero.
¿Se quedará Howard? ¿Se irá? Una vez más, nadie sabe.
Así que ahora los resúmenes del estado de ánimo serán diarios.
Dwight está contento! Dwight está triste :-((
Dwight está teniendo un buen día. Todo el mundo exhala. Dwight está filosófico o irritado. Oh, no! ¿Qué significa eso?
Cómo mínimo, Howard no se está comportando como un hombre que quiere echar raíces en Los Ángeles. Al igual que en Orlando, parece estar evaluando y reevaluando todo lo que ha sucedido con los Lakers y luego estar bromeando de cómo eso influenciaría su decisión acerca de la agencia libre o sus proyecciones acerca de cuál satisfacción personal él puede esperar si se queda en L. A.
No puede ayudar que Jim Buss, quien ahora maneja el equipo en lugar de su padre, Jerry, ha sido llamado una mala imitación del viejo por nada menos que por Magic Johnson. Jimmy ya es el hombre que mató el regreso de Phil Jackson. ¿Se atrevería a ser el ejecutivo que perdió también a Howard? Estos Lakers ya están escuchando de que si no entran a los playoffs serán el mayor fracaso en la historia de la NBA. Ya son viejos y están construidos para ganar.
La presión es enorme. Y se va acumulando.
Los Lakers le pueden pagar a Howard la mayor parte del dinero. ¿Pero la paz mental? ¿Real aceptación? ¿Qué hay de la clara y verbalizada resistencia de Bryant de compartir igualitariamente con Howard el rol del jugador de la franquicia antes de que se retire? Parece poco probable de que Howard gane alguna guerra de voluntades contra Bryant. (El apodo de Kobe no es Mamba por nada).
Tampoco Howard está en la posición de echar a un lado a Bryant de la manera en que un joven Bryant dejó de lado a un viejo Shaq. Así que es válido preguntarse esto también: ¿tiene Howard la fuerza para resistir que su liderazgo o éxito o rudeza sea siempre comparada y analizada contra todas las estrellas de los Lakers que vinieron antes que él, desde West a Wilt y a Kareem y a Magic, y no solo Bryant? ¿O ya Howard está desilusionado con lo que ya ha sucedido en su breve estadía con los Lakers?
Una vida bañada en oro de un hombre le puede parecer unas esposas doradas a otro.
Juzgando por la cita que Howard le dio a Ramona Shelburne de ESPNLosAngeles el engranaje en su cabeza anda dando vueltas toda la noche.
"¿Sabes cuando estás en la playa y te agachas para agarrar un poco de arena?" Comenzó a decir Howard. "¿Qué pasa si la agarras con mucha fuerza? Se te escapa toda, ¿no? ¿Y qué pasa si no la agarras con fuerza suficiente? Se la lleva el viento, ¿no? La tienes que agarrar con la fuerza justa. Con la necesaria.
"Eso es lo que estamos tratando de descifrar. Eso es lo que estamos tratando de descifrar".
Howard dijo eso un día antes de que con irritación corrigió el martes el anuncio de los Lakers de que quizás se perdería una semana debida a que tiene una ruptura de labrum en su hombro.
Howard objetó (Howard objected) la sugerencia implícita de que es mercancía dañada y que requería cirugía, enfatizando que el músculo tenía una pequeña ruptura cerca del hueso- una aclaración que quizás fue hecha puramente por una cuestión de principios, o quizás porque es una información importante para cualquier objeto de cambio o alguien que esté cercano a la agencia libre.
El punto: fotos armadas y carcajadas de lado, la relación de Howard con los Lakers y con Bryant parece lo suficientemente adversativa para mantener al tanto de las cosas y para la necesidad de escrutinio. Los rumores se harán más fuertes al acercarse la fecha límite de cambio.
Los Lakers tienen una larga y gloriosa historia de hacer cambios para resolver más que para reconstruir. Todo se rastrea desde Chamberlain, y después Kareem, y el robo que ejecutaron en 1996 cuando cambiaron a Vlade Divac a los Hornets por los derechos de Kobe, quien Charlotte había seleccionado del draft justo salido de la escuela superior. Entonces vino Shaq.
Howard fue vanagloriado como la última adición de esta extraordinaria estirpe. Solo cinco meses después, los tambaleantes Lakers, quienes tienen récord de 15-20 en general y han perdido cinco juegos consecutivos, tienen que decidir si es una locura cambiar a Howard el mes entrante o si es más loco aún arriesgarse a perderlo en la agencia libre, sabiendo que eso los deja con Kobe a un año o dos del retiro y nada para mostrar por haber cedido a Andrew Bynum en un complicado acuerdo que trajo a Howard a L.A.
También tienen que decidir cúanto la recuperación lenta de Howard de la cirugía de la espalda en el receso de temporada va a tomarse en consideración. O si se atreven a mover a Pau Gasol para que al menos juegue como centro si Howard se va.
Puedes ver hacia dónde se dirige esto, ¿no?
El primer Dwight-mare fue lo suficientemente malo.
El segundo podría desafiar la sabiduría convencional.
Cualquiera que diga que las secuelas rara vez superan al original no siguen a la NBA.
Por Johnette Howard - ESPNLosAngeles
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