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Steve Nash ofrece sus claves para mejorar el juego de los Lakers



La recuperación de Steve Nash está cerca. Según confirmaron el jugador y el propio Mike D´Antoni, el armador podría estar listo para reaparecer el día de Navidad.

Nash se fracturó la cabeza femoral en el juego ante Portland Trail Blazers del 31 de octubre, en la segunda cita de la temporada. Fue baja desde aquel partido, y su proceso de recuperación incluyó sesiones de práctica media hora antes de que volara el esférico en los juegos; volvía a vestidores para bañarse y luego presenciaba los encuentros desde el banquillo, de punta en blanco y con la mirada crítica del sabio y el veterano.

Repitió el ritual durante 24 citas en las que lo único que cambió fue la intensidad con la que se ejercitaba junto a uno de los coaches asistentes. Durante todo ese tiempo, Nash presenció los peores momentos que vivió el equipo en los casi dos meses de campaña regular, así como los atisbos de mejora. Así que si hay un jugador que está capacitado para dar su visión sobre la situación, ése es Nash.

"Los aleros deben abrirse a las esquinas para crear espacios. Los hombres grandes tienen que hacer correr a su marca para crear separación. Cuando lo consiguen, han de dejar atrás a su marca para volver a canasta y el armador acaba siendo cubierto por el centro, entonces es cuando todo fluye con más aperturas", comentó el base antes del encuentro ante Charlotte Bobcats.

"Si no logramos ninguna separación entre nuestros hombres, no lograremos ninguna opción. Si no aprovechamos esos momentos, ellos se recomponen y volvemos al cinco contra cinco", apuntó. "Entonces la situación se complica, porque no creamos opciones claras de lanzamiento y debemos realizar lanzamientos de larga distancia que acaban por aniquilar nuestra defensa si el equipo es rápido".

Nash lleva casi toda la temporada viendo al toro desde la barrera y tomando nota de lo que hay que hacer para mejorar. Contempló diferentes estados de ánimo, carencias y virtudes intermitentes que necesitan solidificarse.

"Nos metimos en un surco en el que perdimos nuestra confianza y jugábamos sin espíritu o energía. No éramos un equipo proactivo ofensivamente y nuestra ofensiva se escurría", explicó antes de dar las razones de las carencias que mermaron el juego lagunero.

"Cuando pasas por esta transición con nuevo entrenador y jugadores y sin un campamento de prácticas, uno se deprime cuando no se juega bien y creo que por eso perdimos nuestra energía defensiva", agregó.

Según Nash, el plantel está mejorando en los últimos encuentros, ahora solo queda ver cómo se comporta el equipo cuando aparezca el armador.


Por Gonzalo Aguirregomezcorta - ESPNDeportesLosAngeles