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Maurice Harkless evaluará la alternativa de integrarse al Equipo Nacional de Puerto Rico.



¿Maurice Harkless en uniforme del Equipo Nacional boricua?

No suena mal.

Por eso el base José Juan Barea no perdió tiempo el pasado lunes durante el partido entre el Magic de Orlando y los Timberwolves de Minnesota para hacerle el requerido acercamiento de reclutamiento al jugador de abuelos boricuas y persuadirlo de que vista la franela de la monoestrellada durante los veranos.

“J.J. vino adonde mí y hablamos un rato antes del juego. Me dijo que me quería en el equipo de Puerto Rico y que, al jugar con ellos, me ayudaría en mi desarrollo como jugador. Suena interesante”, dijo Harkless a Primera Hora.

“Realmente es algo que tengo en consideración. Tengo que sentarme con mi gente y discutirlo, pero definitivamente es una posibilidad que está en mi radar. Reconozco que hay muchos jugadores que al asistir a competencias internacionales regresan siendo mejores jugadores por la experiencia de jugar otro nivel de baloncesto y, quizás, pueda ayudarme a mí también”.

Por lo pronto, Harkless se concentra de lleno en su temporada de novato con el Magic y los ajustes que eso conlleva tras ser la selección número 15 de la primera ronda en el pasado sorteo de novatos de la NBA, tras haber promediado 15.5 puntos, 8.6 rebotes y 1.6 tapones por juego en su año de novato y única campaña colegial en St. John’s.

Obviamente el pase a la vida profesional ha supuesto cambios para Harkless, quien es un proyecto en pleno desarrollo.

“Es un ajuste grande porque en St. John’s yo tenía luz verde para tirar y ser la estrella del equipo. Aquí soy solo otro jugador de rol y tengo que ganarme mis minutos a base de mis esfuerzos en defensa. Eso aparte de que aquí el juego es mucho más rápido que en el baloncesto colegial”, dijo el atlético saltarín de 6’8” de estatura, quien figura quinto entre los novatos en tapones con 1.0 por juego en 17:35 minutos.

“Lo que trato es de hacer las jugadas de joseo, sea rebotear, propinar tapones, robar balones. Es el tipo de jugada que energiza al equipo. Y en la medida que yo las pueda aportar, tendré minutos de juego. Ahora lo que falta es desarrollar mi tiro con consistencia para ser un jugador completo. Pero eso viene poco a poco”.

Barea considera que ese nivel de juego podría ayudar grandemente al Equipo Nacional. Mirando al futuro, ve en Harkless el potencial de un tres de impacto en el equipo.

En Orlando, de hecho, su energía y defensa le han ganado momentos en los que ha aparecido como abridor del equipo. Actualmente, ha sido abridor en los pasados1 4 partidos del Magic.

“Maurice mejora cada día y está consciente de su rol en el equipo. Sabe que su pan con mantequilla es trabajar en las áreas intangibles de esfuerzo, llámense propinar tapones, correr la cancha, llenar huecos en defensa. Pero no queremos ponerle más presión de la que ya tiene. Lo estamos llevando poco a poco”, sostuvo el dirigente Jacque Vaughn.

Aunque fue criado por su madre Rosa y su abuela maternal, Bárbara, es poco el español que Harkless habla, aunque dice entender bastante.

“Si me hablas español, puedo comprender bastante, pero no soy fluido en el idioma. Al menos aquí en el equipo tengo a Gustavo (Ayón) y si tengo alguna duda, él me ayuda”, dijo Harkless, quien es oriundo de Queens, Nueva York.

“Mi mamá y mis abuelos maternos me hablan un poco en español, pero nunca le presté atención lo suficiente como para aprender a hablarlo”.

Quizás esa es parte de la razón por la cual muchos latinos en Orlando, especialmente la amplia comunidad boricua que allí habita, desconocen de las raíces puertorriqueñas de Harkless.

“No he percibido que haya mucha gente aquí en Orlando que sepa ese dato. Sería bueno contar con el apoyo de los puertorriqueños aquí”, agregó Harkless, quien desconoce de qué pueblo en la Isla provienen sus abuelos maternos.

Por Raúl Álzaga - Primera Hora