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Al rebasar los 30 mil puntos en su carrera, Kobe Bryant demuestra su poder de resistencia y el trabajo duro que hace en la NBA.


Kobe Bryant tiene 34 años. Juega para ganarse la vida. Y lo hace mejor que casi nadie en el planeta.

A veces es fácil olvidar. Sólo mirar atrás y admirar la carrera de Bryant parece un poco fuera de lugar cuando Los Angeles Lakers han ido a través de tres entrenadores jefes en los primeros 15 partidos esta temporada; cuando han sufrido una serie de lesiones de Steve Nash, Steve Blake y Pau Gasol que ya tiene embrollada las aspiraciones de campeonato; incluso cuando con una contundente victoria de 103-87 sobre los New Orleans Hornets el miércoles registran apenas 9-10 en general y 2-5 en la carretera, con seis de sus próximos ocho partidos fuera del Staples Center.

Sin embargo, aun con la crisis que atraviesa el equipo de Bryant, el miércoles fue un recordatorio importante de la norma constante de la excelencia que Bryant lleva a su profesión. Sumarse a Kareem Abdul-Jabbar, Karl Malone, Wilt Chamberlain y Michael Jordan como el quinto jugador en marcar 30.000 puntos en su carrera (al mismo tiempo de ser el más joven de los cinco en llegar a la marca) no es accidental. Es un testimonio de la capacidad de resistencia de Bryant.

Su compañero de equipo de 36 años de edad, Antawn Jamison, lo sabe. Ha jugado en la NBA durante 15 temporadas. Jamison tiene 19,402 puntos en su carrera, o 10,614 menos que Bryant.

Jamison guarda una foto enmarcada de la noche que él y Bryant acumularon cada uno 51 puntos en un partido uno contra el otro, y sus Golden State Warriors derrotaron a los Lakers de Bryant en tiempo adicional.

El juego tuvo lugar hace 12 años, en diciembre del 2000.

Jamison había anotado 51 puntos en un juego antes de ese duelo épico contra Bryant, en un partido contra los SuperSonics de Seattle. No hay una foto enmarcada de aquel partido.

Bryant hizo que fuera importante.
"Nos cambiaron, y él me estaba haciendo guardia en una jugada que luego obtuve en una foto enmarcada", dijo Jamison. "A lo largo de tu carrera, esos son los momentos especiales. Tenerla con él, con alguien que va a pasar a la historia como uno de los mejores en jugar el juego."

Jamison menciona otro jugador con quien también tiene una foto enmarcada de sí mismo: Jordan.

"He jugado con LeBron (James), he jugado con Shaquille (O'Neal) y Gilbert (Arenas) en su mejor momento, pero nunca he jugado con alguien que sea más competitivo que él", dijo Jamison sobre Bryant.

¿Cuántos opositores han ido y venido a lo largo de los años como Jamison -- jugadores como Allen Iverson, Tracy McGrady y Vince Carter -- que en última instancia van a medir su éxito frente a Bryant?.

Darius Morris, su compañero de equipo de 21 años de edad, también lo sabe. Morris ha jugado en la NBA durante dos temporadas. Cuenta con 140 puntos en su carrera, o 29.876 menos que Bryant.

Morris dice que ya se ha convertido en un mejor jugador debido a su corto tiempo jugando al lado de Bryant.

"Lo más importante es que su material mental se te impregna y como que se hace cargo de todo el campo", dijo Morris. "Lo ves, y quizás tiene 0-de-18, pero es tan fuerte mentalmente que cuando estás atravesando algo, disminución de minutos o algo así, aprendes a cómo mantenerse fuerte mentalmente, y yo creo que por eso ha tenido una gran carrera. Ha pasado por altibajos, pero siempre logra salir de ellos".

Morris tuvo seis puntos jugando fuera del banco el miércoles después de irse sin anotaciones por primera vez en toda la temporada en una derrota en la carretera el martes contra Houston. Cuando Morris encestó un balón de 3 puntos para detener el alboroto en el tercer tiempo, Bryant lo abordó para celebrarlo, mostrando mucha más emoción en el disfrute del tiro de Morris que cuando disparó un flotador de los suyos en el segundo tiempo para superar el plateau de los 30.000 puntos.

"Siempre se oyen historias acerca de él antes de llegar allí", dijo Morris. "Dicen que es esto, que es aquello. Pero en mi experiencia, es probablemente uno de los mejores compañeros que he tenido, dentro y fuera de la cancha. Está dispuesto a ayudarme, ya sea en situaciones en la cancha o fuera de ella. Realmente siempre está ahí para dar consejos".

¿Cuántos compañeros de equipo han ido y venido a lo largo de los años, como Morris -- jugadores como Trevor Ariza, Shannon Brown y Ronny Turiaf -- que en última instancia le deben al menos parte de su éxito a la tutela de Bryant?.

Su compañero de equipo Dwight Howard, de 26 años de edad, conoce también este aspecto de Bryant. Ha jugado en la liga durante nueve temporadas. Howard tiene 11,787 puntos en su carrera, o 18,229 menos que Bryant.

Howard pasó parte del primer tiempo del juego del miércoles en una competencia de gritos con Bryant sobre una fallida rotación defensiva.

"Yo no tengo ningún problema en decirle nada a nadie, y debería ser de esa manera", dijo Howard, quien puede señalar los tres premios como mejor jugador defensivo del año de la NBA frente a ninguno de Bryant, en la contabilización de las diferencias en los totales de su puntuación. "Tenemos que ser capaces de hablar el uno al otro".

Bryant se encogió de hombros sobre el intercambio.

"Así es como yo lidero", dijo Bryant. "No es diferente. He sido así desde que tenía 18 años y me siento de la misma manera ahora. Así es como dirijo. Eso es lo que he descubierto para tener éxito. Por lo menos para mí, en mi estilo de liderazgo y de ganar campeonatos. Así es como va a ser".

De querer eclipsar Jamison hace doce años a querer dominar el novato Austin Rivers el miércoles, así es como ha sido para Bryant. Desde tomar a su ex compañero de equipo Ariza bajo su ala y convertirlo en un contribuyente al campeonato a esperar lo mismo con Morris, así ha sido para Bryant. De darse cabezazos con el veterano O'Neal en la batalla por el estatus de perro alfa cuando era un joven cachorro hasta darse cabezazos con el prometedor Howard en el enfrentamiento alfa, incluso ahora que es un perro viejo, así es como va a ser.

Bryant es constante. Bryant es inquebrantable. Bryant no va a ninguna parte.

"Creo que ahora, honestamente, no sé por qué todavía estoy trabajando tan duro como lo hago después de 17 años", dijo Bryant. "Quiero decir, es sólo que me gusta lo que hago y creo que es eso de lo que estoy más orgulloso -- cada año, todos los días, trabajando duro en ello. Son muchos los años, mucho trabajo." Y todavía hay trabajo por hacer.

Por Dave McMenamin - ESPNLosAngeles.