Estamos en la segunda temporada de la era de Kyrie Irving como figura en Cleveland, y el base proveniente de Duke ha seguido impresionando tras su formidable primer campaña como novato.
Irving se enfrentó a los Los Angeles Clippers de Chris Paul, alguien a quien considera su mentor, el lunes por la noche. Irving confesó antes del partido que hay veces en que él ve a Paul jugar y queda maravillado. "Solamente lo veo jugar", dijo Irving. "Me agarro la cabeza y digo 'Dios mio, no puedo creer que haya hecho [ese pase].' Los ángulos que utiliza para pasar el balón son algo fuera de lo común."
Mientras que Paul ya ha dejado a varios boquiabiertos, los que se robaron el show del lunes fueron Irving y su escolta novato Dion Waiters, dos amigos que protagonizaron un partido de película. El dúo tuvo 52 puntos entre ambos para que los Cavaliers derroten a los Clippers por 108-101.
"Esto es lo que teníamos pensado", dijo el entrenador de los Cavs Byron Scott. "Ahora tenemos a otro jugador que puede crear peligro, anotar y además encontrar a otros compañeros o pasar a marcadores a pura velocidad. Creando situaciones propicias tanto para él como para sus compañeros.
Irving es, sin lugar a dudas, el jugador más experimentado de los dos gracias a la temporada de experiencia que ya posee. Él tuvo un arranque arrollador en el partido, anotando 13 de sus 24 puntos en el primer cuarto. Irving arrasó con la tarea que Scott le dejó pendiente desbordar (con un pase a ciegas para Tyler Zeller), anotar (triples al por mayor) y ganar en velocidad con el balón en su poder (dejando en el camino tanto a Paul como a DeAndre Jordan para un doble solitario). De esta manera, los Cavs dieron vuelta una desventaja tempranera de 7-0 para ir ganando por 31-28 tras el primer cuarto.
Luego apareció Waiters en el segundo cuarto. Scott le entregó las riendas de la ofensiva al novato tras hacer varios cambios al principio del cuarto, lo que le permitió a Irving jugar más libremente y posicionarse sin el balón en sus manos.
Waiters podrá no tener la habilidad pura para manejar los tiempos que Irving si exhibe, pero él tiene un apetito voráz por obtener el balón y puede tirar cuando quiere. Waiters terminó la noche como máximo anotador del partido con 28 puntos, 21 de ellos desde larga distancia, para anotar en siete de sus 11 intentos.
"Waiters fue fenomenal", dijo Irving. "Tenerlo a él siendo tan efectivo me facilitó las cosas para penetrar la zona pintada".
Hemos visto rendimientos similares al de este par de veinteañeros en Houston con Jeremy Lin y James Harden. Lo que algunos pueden considerar redundante dos jugadores que necesitan al balón en sus manos para ser efectivos puede convertirse en un lujo si las responsabilidades se dividen estratégica y responsablemente.
"Nos ofrece más opciones para no darle toda la presión de manejar la pelota y desbordar a Kyrie", dijo Scott. "Ahora tenemos a alguien más que puede hacer lo mismo, así que depende de quien está jugando mejor. Podemos decir 'Kyrie, tú ejecutas el pick and roll y nosotros ponemos a Dion en la esquina' e Irving pudo encontrar a Waiters. Y viceversa. Nos ayuda ofensivamente, somos más difíciles de marcar. Tenemos a dos jugadores que no solo pueden crear, sino que también pueden anotar".
No siempre será todo tan fácil, y tanto Scott como Irving lo saben. Ambos creen que Waiters todavía tiene que aprender mucho como líder en la cancha.
"[Waiters] hizo un buen trabajo", dijo Irving sobre las posesiones que Waiters tuvo comenzando la jugada. "Él solamente tiene que entender que, cuando vienes con el balón en tus manos, tienes que tener a todos en sus posiciones antes de moverte".
Irving tiene razón, Waiters es impaciente, pero eso no es nada fuera de lo normal para un joven que ha jugado 114 minutos de baloncesto profesional en su vida. El ajuste más dificil para un dominador del balón como Waiters sera poder dejarlo ir cuando el ritmo del partido lo reclama.
"He sido 'el hombre' toda mi vida, pero ahora estoy con un gran grupo de jugadores y trabajamos juntos, creemos uno en el otro", dijo Waiters. "[Jugar junto a Irving] ha sido genial. Tengo la oportunidad de aprender todos los días, mejorar y perfeccionarme como jugador".
Tirar desde larga distancia nunca fue una fortaleza de Waiters cuando jugaba en la Universidad de Syracuse era más atacador que francotirador pero demostró mucha capacidad en los momentos importantes con su tiro. Waiters anotó un par de triples clave en 35 segundos desde esquinas opuestas para darle la ventaja definitiva a los Cavs cuando quedaban cuatro minutos por jugar y el partido estaba empatado.
Poco despues, Irving anotó su propio triple para darle una ventaja de seis puntos a los Cavs con 28.1 segundos por jugar.
Esa es una temible simetría para los oponentes que ahora tienen que contener a dos asesinos perimetrales en partes opuestas de la cancha. Y si no me creen, pregúntenle a los Clippers.
Por Kevin Arnovitz - ESPN
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