Los apostadores de Las Vegas ganan dinero balanceando su riesgo, pero hay ocasiones en que simplemente terminan del lado contrario en muchas apuestas. De hecho, los resultados de los juegos del domingo fueron tan malos para los corredores, que fácilmente pudo haber sido su "domingo negro".
Al final del tercer cuarto en los partidos de mañana de la NFL, el vicepresidente de Las Vegas Hotels Super Book, Jay Kornegay, supo que necesitaban más dinero en la zona de apuestas deportivas.
"Llevo 26 años en este negocio, y nunca había visto lo que vi ayer", dijo Kornegay. "Pedimos más dinero un par de veces al año, pero nunca así".
Antes de que el día iniciara, Kornegay y su equipo repasaron la lista de equipos que enamoraron a los apostadores esa semana: Denver, Green Bay, Detroit, Baltimore, Houston, Chicago y Seattle.
Todos eran favoritos, todo ganaron.
La voltereta a la casa no ocurrió en las apuestas de juego individual, sino en los "parlays", donde los apostadores pusieron mucho dinero junto en una sola tarjeta. Si los ganas todos paga bastante bien. Jugar con los favoritos es una estrategia popular.
"Piénsalo de esta forma, tienes gente apostándole a esos equipos en toneladas de boletos, y luego tienes al apostador que opta por todos esos equipos", dijo Kornegay.
Kornegay dijo que pocos apostantes se atrevieron a escoger entre los partidos que los favoritos perdieron, como Miami y Washington; y el apoyo de los fanáticos de Pittsburgh, hizo que la sorpresa no fuera un factor determinante, dijo.
Al igual que Kornegay, Jimmy Vaccaro es una veterano en las apuestas. Lleva 37 años en el mundo del azar y tampoco podía creer lo que vio el domingo.
"Hasta esta semana los libros se veían bien", dijo Vaccaro, vocero de William Hill North America, que establece las líneas para 150 casas de apuestas en Nevada. Había un buen grupo de equipos que vencían al favorito, y estábamos sosteniendo un porcentaje por encima del normal. Pero ayer, todos los grandes favoritos iban ganando, y desde temprano supimos que sería un mal día".
Sin titubear, Vaccaro lo llamó "el peor día de temporada regular que he visto".
"Hace años, tenías alrededor de 25 por ciento de tu negocio empatado en los "parlays", dijo Vaccaro. "Ahora creo que nos estamos acercando al 75 por ciento del negocio en "parlays". Las personas están tomando 60 o 70 dólares y esperan que caigan de vez en cuando.
La casa de apuestas propiedad de William Hill, pagó 10,400 dólares a un apostador que apostó 100 dólares totales en siete equipos, 12,750 a uno que apostó 15 a que sus 10 equipos ganarían, y 15,000 a un apostador que metió 5 dólares a un "parlay" de 12 equipos.
"Es por esto que el deporte es tan popular", dijo Vaccaro. "Porque es tan incierto quién va ganar. Cuando todos los favoritos ganan, es una mala semana. Sólo desearía que esto hubiese sucedido en un periodo de tres o cuatro semanas en lugar del mismo día".
Al final del domingo, Kornegay dijo que el ánimo entre los empleados de las apuestas no era bueno.
"Todo el equipo lo siente", dijo Kornegay. "Pero el asunto es que, pudimos haber hecho exactamente lo mismo y tener un día gigantesco. Es sólo la forma en que caen las fichas".
Por si fuera poco, algunas casas de apuestas recibieron el golpe final cuando los Atlanta Falcons, que cerrarron como favorito con 4.5 puntos, patearon un gol de campo para ampliar su ventaja a seis, con 17 segundos por jugar.
"Fue otra patada en las costillas", dijo Kornegay. "Pero ya fue en el suelo".
A pesar de que es obligación de la casa balancear la acción, Kornegay sijo que sin importar qué, su negocio saldrá perdiendo tras el juego de "Monday Night Football" entre Philadelphia Eagles y New Orleans Saints.
"Tenemos muchos apostantes que necesitan a uno de esos equipos para cerrar la última parte de su 'parlay', dijo Kornegay. "Tenemos suerte que la economía esté por los suelos y no nos llegan apuestas como hace cuatro o cinco años".
ESPN
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