Los Lakers están "alerta y vigilantes" tras el penoso incio de campaña (1-4), pero el entrenador Mike Brown no corre peligro. El vicepresidente dice que será "paciente" pero admite que "el sistema no funciona o pasa algo"
Cuarta derrota en cinco partidos y un pésimo 1-12 contando la peor pretemporada de los Lakers. Pese a todo y las constantes críticas de los aficionados, Mike Brown no corre peligro como entrenador de los Lakers. Así de claro lo ha dejado Jim Buss, vicepresidente de la franquicia e hijo del propietario de los Lakers, tras la última derrota de los Lakers en Utah.
"Desde que somos los dueños de la franquicia nunca habíamos empezado 0-3 y estamos encima de esto. Hay que estar atentos, aunque esto no quiere decir que vaya a haber cambios. Simplemente estamos alerta y vigilante", comentó a Espn Los Ángeles.
Brown fue una apuesta personal suya tras cerrar la era de Phil Jackson y habrá paciencia. "No tengo ningún problema con Brown, trabaja muy duro y sabe demasiado como para que esto pase, así que o bien el sistema no funciona o bien pasa algo. O puede que suceda como con el Triángulo, que es complicado de asimilar y comprender. Yo no sé tanto como los jugadores y entrenadores así que no queda otra que ser paciente".
Paciencia es precisamente lo que han pedido los jugadores de los Lakers, desde Kobe a Pau Gasol pasando por Superman Howard, y la directiva tendrá paciencia pese a que no han tardado en aparecer los nombres de Jerry Sloan o de Mike D'Antoni.
Buss ya se ha reunido con los jugadores para valorar la situación y ha sido tajante tras su breve encuentro con Kobe. "Me dijo que todo estaba bien", explicó asegurando que con una mirada les basta para entenderse.
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