Pages

La temporada 2012-13 trae varios jugadores a punto de dar un salto de calidad. ¿Quiénes son?



James Harden se benefició por jugar junto a Russell Westbrook y Kevin Durant, ¿verdad?

Al menos tiene sentido. Parece que esto debería ser verdad, ya que son los únicos otros jugadores ofensivos dinámicos del Oklahoma City Thunder, y uno supondría que toda la atención que generaban le habría hecho la vida más fácil a Harden.

Y, por lo tanto, uno supondría que le resultará difícil jugar sin ellos ahora que está con los Houston Rockets.

Sólo hay un problema: Esta teoría es completamente falsa. Harden no se benefició por jugar con KD y Russ. De hecho, fue exactamente lo opuesto.

Gracias a las herramientas estadísticas de NBA.com, podemos ver que las anotaciones por minuto de Harden se duplicaron y más cuando Durant estaba en el banco, de 14.9 puntos en 36 minutos a 31.2, y, además, su efectividad fue mayor y su índice de tiros libres ridículamente alto. Lo mismo ocurrió sin Westbrook en la cancha, de 13.7 a 29.0, además de un salto de cinco puntos en porcentaje de anotaciones con casi el triple de tiros libres.

Así que la teoría de que estaba jugando bajo los faldones de sus compañeros All-Star estaba completamente equivocada. De hecho, los faldones lo sofocaron. Con tres jugadores perimetrales estelares en la cancha y un solo balón, él fue quien perdió más toques y oportunidades de conversión.

Entonces, ¿qué podemos esperar de Harden ahora que está en Houston? Bueno, la posibilidad de un gran crecimiento en su índice de anotaciones mete bastante miedo. Para empezar, Harden promedió unos 30 puntos cada 36 minutos cuando uno de sus dos colegas estaba fuera de la cancha, cifra que lo convertiría en el líder de la liga en anotaciones en cualquier medida razonable de minutos.

Pero el otro factor es que aún si los índices por minuto de Harden no cambian para nada, sus estadísticas crecerán muchísimo simplemente por el hecho de que abrirá en Houston y jugará unos 36 minutos por partido. (Podríamos proyectar más de 30 para Harden, excepto por el hecho de que aún tiene un índice de faltas bastante alto para un alero y esto podría limitar sus minutos.)

Toma los promedios de Harden la temporada pasada sin hacer otros ajustes, trasládalos a 36 minutos por partido, y tienes 19.3 ppp, con 4.2 asistencias. Si sumas el factor de que Westbrook y Durant no estarán ahí para aguarle la fiesta, su promedio de anotaciones podría pasar los 20. Y eso antes de considerar que tiene apenas 23 años y se encuentra en su cuarta temporada, lo que significa que de cualquier manera seguiría mejorando.

Ya podrás ver adónde voy con todo esto. Harden podría ser el candidato más obvio para el All-Breakout Team en todos los años que he hecho esto. La pregunta no es si sus numeritos mejorarán, sino más bien qué tan grande será el salto. Una campaña de 20-5-5 definitivamente está a su alcance, aunque podría quedarse corto con las asistencias. Algo más arriesgado, como un 23-5-6 y la amenaza de encabezar la liga en intentos de tiros libres, tampoco puede descartarse.

Como resultado, Harden es el capitán de mi All-Breakout Team de 10 hombres este año, integrado por los jugadores con más chances de dar un paso adelante esta temporada.

Como siempre, una regla importante para el roster: Nada de jugadores de segundo año. Vamos gente, eso es como pegar fungos. Todos los novatos de la campaña pasada seguramente mejorarán este año, en algunos casos dramáticamente. Pero eso no es noticia.

En cambio, nos enfocaremos en los jugadores de tercer año en adelante, incluyendo un par de veteranos que podrían haber quedado bajo el radar. Como referencia, éste fue el equipo del año pasado, que también incluyó a Harden, así como también al Jugador de Mayor Desarrollo de la NBA Ryan Anderson y un par de hombres que no pegaron el salto que habíamos imaginado. (¿La era de Gerald Henderson? No tanto).

Y ahora, el resto de los hombres de quienes espero una revelación esta campaña:

Nikola Pekovic, Minnesota Timberwolves
Cuando ESPN.com pidió nuestros pronósticos, yo seleccioné a Pekovic como el jugador de mayor desarrollo. Esta elección fue cínica, en cuanto a que no creo que mejore lo suficiente como para ser reconocido por hacer durante 82 partidos lo que hizo brevemente la temporada pasada, pero eso es lo que suele suceder con los premios al mayor desarrollo.

La lesión de Kevin Love también debería ayudar, ya que dará lugar a la idea de que (oh, sorpresa) este Pekovic es bastante bueno. La campaña pasada, en 47 partidos, promedió 20.6 puntos y 10.9 rebotes cada 40 minutos y lanzó con una efectividad del 56.4 por ciento, pero promedió apenas 26.9 minutos por partido al cubrir un rol de relevo para Darko Milicic durante un tiempo, y luego se lesionó más adelante en la temporada.

Ahora que será una pieza fundamental de la ofensiva durante la ausencia de Love en la alineación titular, yo creo que Pekovic promediará algo más de 30 minutos (comete demasiadas faltas para jugar más) y promediará algo así como 17 puntos y nueve tablas, con una efectividad de entre 50 y 55. Según cómo se traslade la historia a nivel nacional, esto podría darle mérito para ser nombrado Jugador de Mayor Desarrollo.

Kevin Seraphin, Washington Wizards
Seraphin podría verse encajonado por la dupla más veterana de Emeka Okafor y Nené, pero sospecho que de todas maneras promediará unos 30 minutos por partido si tenemos en cuenta que (A) Seraphin probablemente ya sea mejor que Okafor, y que (B) Nené seguramente se perderá entre 15 y 20 partidos por padrastros y contusiones en el lóbulo de la oreja.

Cuando Seraphin jugó, demostró que puede hacerlo bien. El pasado mes de abril surgió como titular y promedió 15.5 puntos y 7.0 tablas, con un tiro en salto de media distancia muy mejorado y un lindo gancho en el bloque. Cumplirá 23 años en diciembre y empezó a jugar tarde, así que todavía tiene mucho espacio para mejorar. Lamentablemente se perdió el juego de apertura de Washington, pero esta campaña seguramente se establecerá como un sólido titular de la línea frontal.

Dorell Wright, Philadelphia 76ers
Dado que el resto de los aleros de los Sixers no son buenos, y que Wright es el mejor lanzador de un equipo muy necesitado de anotaciones, y que por lejos tuvo el mejor índice de eficiencia de jugador entre los alas de los Sixers en el 2011-12, me sorprende que no reciba más atención.

Wright ha tenido campañas consecutivas con un PER superior al promedio de la liga, ha acertado el 36.7 por ciento de sus triples en su carrera, y a pesar de todo el tiempo que lleva aquí tiene apenas 26 años y aún podría dar otro paso adelante. Su competencia de minutos son Nick Young, Jason Richardson y el sobreestimado Evan Turner. Me resulta imposible imaginar que Wright no gane esta batalla para jugar unos 30 minutos por partido. Si todo sale bien, podría promediar alrededor de 15 puntos y colocarse entre los líderes de la liga en triples. 

Jeremy Lin, Houston Rockets
Me resulta fascinante que tanta gente piense que lo de Lin fue algo de una sola vez. Básicamente no tiene historial de fracaso, ya que tuvo un buen desempeño durante sus breves participaciones en la Liga de Desarrollo y Golden Stante antes de su erupción con los Knicks la campaña pasada. Además, jugará en un sistema hecho a medida para los bases -- sólo pregúntales a Goran Dragic y a Kyle Lowry, quienes gozaron de sus mejores campañas en la ofensiva de Kevin McHale la temporada pasada.

Sí, Lin tiene un alto índice de pérdidas y no es un gran lanzador externo. Pero saca muchísimas faltas, baja rebotes inusualmente bien para un base, y reparte muchas asistencias alrededor del aro. Durante el transcurso de una campaña de 82 partidos probablemente no alcance la altura de la Linsanidad -- casi ningún jugador podría -- pero si la rodilla le resiste será un armador titular superior a la media y debería promediar unos 18 puntos y siete asistencias.

Gordon Hayward, Utah Jazz
Cuando el Jazz terminó con la tontería de abrir con Raja Bell y Josh Howard y puso a sus mejores jugadores en la cancha, Hayward surgió como uno de los mejores aleros jóvenes de la liga. Promedió 16.1 puntos con una efectividad del 50.7 por ciento en abril para colaborar en la sorprendente carrera de playoffs de Utah, y, lo que resulta más estimulante, metió el 42.2 por ciento de sus triples luego del receso por el Juego de Estrellas.

Me gustaría aún más si pudiera jugar de alero todo el tiempo, ya que está un poco forzado como escolta, pero de todas maneras Hayward (22 años) sólo necesita un poco más de agresividad y experiencia para empezar a promediar unos 15 puntos. Entre Hayward y el profesional de segundo año Alec Burks, ésta es una de las mejores combinaciones de aleros de la liga.

(Ya que estamos en el tema de Utah, Derrick Favors es una bestia, pero lo dejé afuera del equipo porque no me queda demasiado claro cuánto jugará con Paul Millsap y Al Jefferson delante, y con el gran desempeño de Enes Kanter durante la pretemporada. Yo creo que Utah hará un intercambio en algún momento para alivianar un poco la línea frontal, pero si no es hasta febrero los promedios de Favors no se verán beneficiados.)

Paul George, Indiana Pacers
La lesión de rodilla de Danny Granger es una mala noticia para los Pacers, pero podría ser una gran oportunidad para George, quien finalmente podrá jugar en su posición natural de alero y sin duda tendrá más toques mientras Granger esté fuera. Tiene la misma edad, tamaño y posición que Hayward (y casualmente juega en la ciudad natal de Hayward), pero a diferencia de él, George no mostró demasiado progreso durante la temporada pasada. En cambio, su desarrollo llegó en la temporada baja entre su primer y segundo año.

Asimismo, creo que George dará otro paso adelante en su tercera campaña. El año pasado acertó el 38.5 por ciento de sus triples y tiene excelentes habilidades con el balón, pero tiende a aparecer y desaparecer de los partidos y por momentos tuvo problemas con sus decisiones. La ausencia de Granger lo obligará a mantenerse enfocado del lado ofensivo, y con su tamaño y capacidad de disparo debería poder elevar su índice de uso sin perder demasiada eficiencia.

Andrea Bargnani, Toronto Raptors
La temporada pasada, Bargnani registró la mejor marca de su carrera en PER, lo cual es bastante impresionante considerando que se vio limitado por lesiones durante la mayor parte de la campaña. Pero si haces un repaso de sus primeras semanas podrás ver que podría haber potencial para más: En 13 partidos antes de la lesión, promedió 23.5 puntos con una efectividad del 47.6 por ciento, y se mostró interesado otros aspectos como bajar rebotes y defender.

Esta temporada, Bargnani puede construir sobre eso, sobre todo con menos centros contrarios encima ahora que el novato Jonas Valanciunas está cubriendo el medio. Aunque tal vez no sea justo pretender que repita su rendimiento de aquellos 13 partidos durante una campaña completa de 82, debería hacerlo bastante mejor que el jugador limitado que terminó la campaña (16.5 ppp, 39.2 por ciento de efectividad luego de su regreso). No parece algo descabellado que promedie unos 22 puntos y seis rebotes con buenos porcentajes. De ser así, podría estar cerca de convertirse en un All-Star del Este*, sobre todo si Toronto se mantiene en carrera de playoffs.

Nicolas Batum, Portland Trail Blazers
Batum jugó desde el banco al principio de la campaña pasada y promedió apenas 30.4 minutos por partido. De ninguna manera es posible que vuelva a jugar tan poco en el 2012-13, no después de que los Blazers purgaran a la mayoría de los veteranos y le entregaran a Batum un acuerdo de $45 millones en la temporada baja.

Aún si proyectamos los numeritos de la campaña pasada a 35 minutos por partido, la producción es sólida -- 16 puntos, cinco tablas -- pero también debemos tener en cuenta que Batum cumplirá 24 años en diciembre y sigue mejorando, y seguramente tendrá muchos más toques esta campaña que con el equipo ofensivo más talentoso de la temporada pasada. Los porcentajes de Batum podrían decaer un poco, sobre todo su porcentaje de triples ya que probablemente haya estado en su límite superior la campaña pasada, pero seguramente promediará más de 15 puntos con una efectividad del 45 por ciento como la segunda opción de un conjunto de Blazers que parece estar escaso en armas este año.

Greg Monroe, Detroit Pistons
Monroe en realidad tuvo una temporada revelación el año pasado, pero como tiene 22 años y sigue mejorando, y nadie fuera del estado de Michigan lo conoce, pensé que todavía merecía una mención.

Los promedios de Monroe de 15.4 puntos y 9.6 tablas la campaña pasada fueron bastante impresionantes, sobre todo considerando su efectividad del 52.1 por ciento y sus subestimadas habilidades de pase. Pero lo que podría convertirlo en un All-Star del Este* esta campaña es que jugó apenas 31.5 minutos por partido la temporada pasada. Eso sucedió a pesar de que su índice de faltas fue bastante bajo para un grandote, y ante la falta de otras armas ofensivas en los Pistons, parece bastante probable que su tiempo de juego aumente a unos 35 minutos.

Si eso sucede, y Monroe continúa en esta tendencia ascendente, es posible que logre mantener sus promedios en la marca de 20-10; nuevamente, acompañados por una efectividad superior al 50 por ciento y con uno de los mejores índices de asistencias entre los grandotes. Aunque Monroe no está tan desarrollado en defensa como del lado ofensivo, sigue siendo uno de los mejores grandotes jóvenes del deporte. De hecho, yo diría que a esta altura es un jugador más valioso que el más reconocido DeMarcus Cousins. Si los Pistons logran mantenerse en la carrera de playoffs hasta febrero -- no es probable, pero han ocurrido cosas más extrañas -- una marca de 20-10 debería ser suficiente para llevarlo a Houston.

ESPN