Vyacheslav Senchenko KO9 Ricky Hatton
Récords: Senchenko (33-1, 22 KOs); Hatton (45-3, 32 KOs)
Todo estaba armado para el glorioso regreso de Hatton, pero no pudo darse. El ex campeón welter junior y welter de 34 años, y un personaje muy querido en Inglaterra (especialmente en su ciudad natal de Manchester) se retiró hace 3 años y medio luego de haber sido noqueado en seco con un solo golpe en el segundo asalto por Manny Pacquiao. La derrota le dio un giro a la vida de Hatton. La historia ha sido muy bien registrada, y Hatton se perdió en el uso de drogas y el consumo de alcohol. Trató de suicidarse varias veces, luchó con la depresión, la ansiedad, y llegó a pesar 210 libras. Su vida fue un desastre, y se vio perseguido por la culpa de haber decepcionado a muchos de sus fanáticos, molesto por saber que la última imagen de su carrera sería estando de espaldas en las lonas. Luego, unos cinco meses atrás, cuando trataba de poner su vida en orden y estaba en el gimnasio entrenando a peleadores jóvenes, Hatton, quien noqueó al estelar Kostya Tszyu en el 11er round en 2005 en Manchester para agenciarse el título mundial welter junior, comenzó a ponerse en forma y decidió regresar a la acción. ¿Podría llegar nuevamente a la cima? A pesar de regresar de un largo descanso y de tantos problemas personales, Hatton eligió a un oponente legítimo para enfrentar en su regreso. No quiso un rival fácil, y seleccionó al ucraniano Senchenko, de 35 años, un peleador con una sólida experiencia de amateur cuya única derrota llegó en abril, cuando perdió su título de las 147 libras con un nocaut inducido por cortes ante Paulie Malignaggi en Ucrania.
Con más de 20.000 de sus fanáticos coreando la canción "Hay un solo Ricky Hatton", Hatton arrancó con todo. Lució como si estuviese en excelente forma y logró un tremendo ritmo. Aplicó una presión imparable sobre Senchenko, quien es más contragolpeador y no un peleador muy activo. Hatton lo lastimó en el segundo asalto con un golpe al cuerpo, lo tuvo mareado en el cuarto, y en general le estaba pateando el trasero en una pelea unilateral hasta ese momento. Pero Hatton comenzó a cansarse un poco, y el constante Senchenko lentamente se fue metiendo de lleno en el combate. Le lastimó la cara a Hatton, especialmente su ojo derecho y su mejilla. Contragolpeó muy bien y la marea comenzó a cambiar su rumbo alrededor del séptimo round. Sin importar lo buena que fue la ofensiva de Hatton en la pelea (que se transmitió en una emisión especial de Showtime el sábado por la tarde en los Estados Unidos) su defensa fue tan floja como siempre. Entre los golpes que Senchenko comenzó a conectar, y el cansancio de pelear a un ritmo tan duro, Hatton comenzó a desgastarse aún cuando estaba claramente ganando en un combate pactado a 10 asaltos. Pero en el noveno, Senchenko encontró la manera de conectar un brutal gancho de izquierda al hígado. Hatton cayó de inmediato de rodillas y pareció congelarse tras el golpe. No pudo superar el conteo del réferi Victor Loughlin, quien detuvo el pleito a los 2 minutos con 52 segundos. Hatton estaba al frente por 78-74, 77-6 y 77-76 al momento de la detención, cuando de repente una multitud jubilosa pensando que estaba a punto de comenzar una celebración se vio sorprendida. Si Hatton hubiese ganado, se hubiese posicionado para desafiar a Malignaggi, a quien noqueó en el 11er asalto de una pelea de campeonato welter junior en 2008. Malignaggi estaba en el ringside, pero solamente para ver cómo una posible presentación que le redituaría un cheque de siete dígitos se iba por la alcantarilla.
Después de la derrota, que fue una sorpresa considerando lo bien que Hatton había peleado durante la mayor parte del combate, Hatton anunció que se retiraba nuevamente, esta vez para siempre. Sus fanáticos, los más leales del mundo, le regalaron otra serenata con la clásica "Hay un solo Ricky Hatton" aún después del nocaut y Hatton se mostró muy emocionado en la entrevista posterior al combate. Fue algo conmovedor, directo desde el corazón. Esperemos que mantenga su vida en orden después de esta pelea, de la cual nunca debería estar avergonzado. No ganó, pero regresó de las profundidades y logró algo de lo que debería estar orgulloso. Regresó y armó una gran pelea, y debería caminar con su cabeza en alto gracias a todo lo que ha logrado y todo lo que ha significado para el boxeo.
Por Dan Rafael - ESPN
Seguir @All_SportNews




