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(Vídeo): Jeff Green luce orgulloso la escalofriante y gigantesca cicatriz de la operación que le salvó la vida



Jeff Green podría haber muerto en la cancha. Afortunadamente, en una revisión antes del inicio de la pasada campaña con los Celtics le detectaron una anomalía cardiaca y fue operado de un aneurisma aórtico. Ni un año después, ha vuelto a jugar, ha sido de lo mejor de la pretemporada de Boston y hay muchas esperanzas depositadas en él para el asalto verde al anillo.

"Es lo más duro que he pasado en la vida", dice el jugador de los Celtics mientras muestra una gigantesca cicatriz que le recorre todo el pecho en vertical. La imagen del vídeo exclusivo del Boston Globe es escalofriante, pero Green se muestra orgulloso: "Lo enseño siempre que puedo porque es parte de mí, demuestra carácter de mi nuevo yo y me encanta".

"Con suerte se quedará siempre ahí para siempre y me ayudará a recordar que batallé contra algo duro y que todos dudaban que podría volver siendo mejor", subraya Green.

La suya es una de esas inspiradoras historias de superación, de un jugador que ha burlado a la muerte y ha vuelto con más fuerza que antes con un gran objetivo: "Cuando supe que había una posibilidad de poder volver, me reté a mí mismo para ser mejor".

El resultado final del nuevo Jeff Green es espectacular y esperanzador tras el shock del drama inicial cuando le comunicaron la noticia de su anomalía cardiaca: "Todo esto me ha puesto la vida en otra perspectiva, me asusté mucho. Que me dijeran lo de la operación de corazón, de un órgano tan vital... fue durísimo".

Cuando trascendió la noticia de su operación, los médicos aseguraron antes de la intervención que Green podría volver a jugar al baloncesto. Algo que no entraba ni de lejos en los planes iniciales del jugador. "Cuando me desperté de la operación ni pensé en la NBA, sinceramente. Solamente pensaba en levantarme de la cama con todo ese dolor, dolor, dolor, dolor, que tenía en el pecho viendo todos esos tubos y cables saliendo de mi cuerpo. Solo quería salir del hospital como fuera e intentar ser normal de nuevo", cuenta el jugador.

Y tras el mazazo de la operación y su re adaptación a la rutina de la vida normal, Green recibió una buena noticia: podría volver a jugar. la opción de vestirse de corto y volver a una cancha no era una quimera. Podría seguir los pasos de los inspiradores ejemplos de Turiaf, Mourning, Blatche o Grant Hill.

"Un mes después de la operación fue la primera vez que supe que podía volver. Ahora creo que he superado algo increíble. En verano me reté a ser mejor. Sabía que iba a llevar mucho trabajo y que iba a ser muy duro, pero estaba mentalmente preparado".

Su reto es ya una realidad. Juega, brilla de nuevo en los Celtics como el prometedor jugador que era en Oklahoma y será uno de los principales aliados de Rajon Rondo en su plan para reconquistar el anillo perdido.